ESPAÑA 2/ALEMANIA 1
miércoles, 17 de julio de 2024
01413 Las Patatas de la Eurocopa de Fútbol 2024
sábado, 23 de marzo de 2024
01303 Los Mejillones con Ajoperejil
CAMBIO DE RUMBO
miércoles, 20 de diciembre de 2023
01234 El Guiso de Patatas con Mejillones
OTRA MIRADA AL MAR
Los guisos de patatas siempre son bien recibidos. Resultan
sabrosos, aromáticos, reconfortantes y asequibles al bolsillo. El recetario de
nuestra gastronomía está repleto de ellos. Recetas de las que a mí me encantan;
elaboradas a fuego lento, sin prisas y con cocciones prolongadas para mantener
los jugos de los ingredientes.
En esta ocasión, acompaño a la humilde patata con unos
mejillones y con el comodín de los sofritos, que como diría mi madre, “tanto
valen para un roto como para un descosido”. Una receta plena de sabor, económica,
muy resultona y con esa mirada al mar que tanto me fascina.
Ingredientes para 4 personas: 1 kilo de mejillones, 6
patatas medianas, 1 brick pequeño de tomate frito, 1 cebolla, 1 pimiento verde,
½ vaso de vino blanco, 300 cl de agua, 1 pastilla de caldo de pescado, 2 dientes
de ajo, aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta.
Elaboración: Cubrir el fondo de un cazo con vino blanco e incorporar
los mejillones. Cocer hasta que se abran los moluscos. Reservar. Pochar en un
cazo, con un poco de aceite de oliva, el ajo, la cebolla y el pimiento verde,
todo cortado con anterioridad, y sazonar. Pelar las patatas, cortarlas en
cachelos y añadir al sofrito. Incorporar el tomate frito también al sofrito. Colar
el caldo de cocer los mejillones y añadir al guiso, junto con la pastilla de
pescado y agua hasta que cubra las patatas. Cocer a fuego medio por espacio de
unos 30 minutos. Añadir los mejillones al conjunto del guiso, cuando las
patatas estén a punto de cocción. Comprobar el punto de sal deseado, cocinar unos
5 minutos más y servir caliente.
lunes, 11 de diciembre de 2023
01228 Los Platos con "Cáscaras"
DISFRUTONES
sábado, 19 de agosto de 2023
01177 "No Pasar"
PASTEL DE VERANO CON MEJILLONES
martes, 23 de mayo de 2023
01123 Los Mejillones en Salsa de Tomate Picante
DE TODO MI AGRADO
Hace tiempo que no paseo por aquí a uno de mis moluscos
favoritos, que no es otro que el mejillón. Ya he comentado en alguna ocasión
que me gustan de cualquier manera. Me da igual que se presenten simplemente
hervidos que, con tomate, rellenos, en conserva… Tratándose del mejillón, todo
me va bien. La forma de sacarlos a la mesa dependerá del tiempo que tenga a
bien dedicarle en la cocina. En esta ocasión, voy a entregarme a él para cocinarlo
con la “alegría” que trae el picante. Como siempre, receta sencilla y de todo
mi agrado.
Elaboración: Limpiar bien los mejillones e introducirlos en
una cazuela con el vino blanco. Cocinar hasta que se abran. Reservar. A
continuación, picar la cebolla y pocharla en una sartén con un poco de aceite
de oliva. Una vez pochada, añadir los ajos y el pimiento verde, también picados.
Sazonar. Cuando la verdura esté en su punto de cocinado, incorporar las tres
cayenas (2 enteras y la tercera desmenuzada). Añadir parte del jugo de los
mejillones y la salsa de tomate. Cocinar hasta que hierva la salsa e incorporar
los mejillones con su concha. Cocinar removiendo durante unos cuatro minutos y
servir.
domingo, 7 de agosto de 2022
01021 Los Tigres
UN ENTRETENIMIENTO DE VICIO
martes, 12 de julio de 2022
01006 Las Tartaletas de Hojaldre
CON MEJILLONES Y TORTILLA DE PATATA
Hecho el preámbulo pertinente, vamos allá con este capricho de tartaletas de hojaldre rellenas de tortilla de patatas y mejillones. El antecedente de esta curiosa elaboración gastronómica se remonta a una receta que invitaba a probar unas aparentes tartaletas de hojaldre rellenas de tortilla de patata y que además se presentaban como un "original aperitivo". En su día las hicimos en casa y francamente nos sorprendieron tanto que volvimos a repetir en días venideros.
En una ocasión, alparceando recetas de cocina, una habitual costumbre que tengo para matar ratos, en un blog que ahora mismo no recuerdo, alguien proponía una tortilla de patatas con mejillones en escabeche. No tenía mala pinta la imagen con la que se ilustraba la receta. Y pensé, si me gustan las tartaletas como soporte de un cocinado, si me chifla la tortilla de patata, a ser posible con cebolla, y si me vuelvo loco por los mejillones, todos los ingredientes combinados tiene que ser la bomba. Así que me puse manos a la obra. Ya anticipo que el resultado me pareció espléndido.Pelé media docena de patatas y las corté en finas rodajas. Piqué media cebolla que posteriormente sumé a las patatas y sazoné. En una sartén con generoso aceite de oliva virgen freí patatas y cebolla hasta que comenzaron a coger color. Escurrí bien la fritura y dejé enfriar. Batí cuatro huevos que incorporé a las patatas y cebolla cuando observé que la fritura estaba ya fría y no cuajaría los huevos. Cociné al vapor medio kilo de mejillones que retiré del fuego en cuanto comenzaron los moluscos a abrir sus conchas. Una vez perdieron el calor, los incorporé a las patatas, cebolla y huevo batido. En una bandeja de moldes para horno fui forrando con masa de hojaldre, también puede hacerse con obleas para empanadillas, los moldes. Hecha esta operación, fui rellenando cada molde con la mezcla protagonista del cocinado. Ultimada esta operación, introduje la bandeja de moldes en el horno precalentado a 200 grados centígrados por espacio de unos 20 minutos aproximadamente, si bien durante el horneado fui pinchando el relleno de las tartaletas hasta que observé que estaba bien cuajado. Dejé enfriar las tartaletas fuera del horno, las desmonté de los moldes y serví.
Además de ser muy bien recibidas en la mesa, entraron en el estómago como un cañón, acompañadas de un delicioso vino blanco bien fresquito.
Y así se me pasó el día entre mis queridas tartaletas.
martes, 23 de octubre de 2018
00849 Los Mejillones al Vapor
Seguimos en época de mejillones. Con este molusco se pueden realizar infinidad de elaboraciones de suma sencillez. Pero si hay una a la que se le puede colgar la medalla de oro de la sencillez, es la de los mejillones al vapor. Además, es la forma de hacer que respeta al máximo el sabor del mejillón.
Hay que aprovechar estos meses en los que los mejillones llegan a las pescaderías y supermercados con un más que notable aspecto y pletóricos de sabor.
lunes, 15 de octubre de 2018
00837 Los Mejillones en Salsa de Tomate
Regresan los mejillones a este caleidoscopio vital y lo hacen con un intenso y sugerente color. Estamos en la época de esplendor de este molusco de las costas gallegas y hay que aprovechar el momento. Solo al vapor sería más que suficiente, pero me apetece variar un poco y de paso, aprovechar las últimas dádivas del huerto.
Ingredientes: Un par de kilos de mejillones, un vaso de vino blanco, tomates maduros, cebolla, pimiento verde, un par de cayenas, una pizca de azúcar, aceite de oliva virgen y sal.
Elaboración: Comenzaremos con los mejillones. Una vez limpios los depositamos en una cazuela con un vaso de vino blanco. Tapamos y cocinamos hasta que se abran. Reservamos. A continuación, elaboramos la salsa de tomate. Para ello, en una sartén grande incorporamos los tomates troceados, la cebolla, el pimiento verde, dos cayenas, todo también troceado, un generoso chorro de aceite, sal y una pizca de azúcar. Cocinamos hasta que el tomate quede líquido y trituramos ayudados del brazo de cocina. Después pasamos por el chino y el resultante lo depositamos en una paellera o sartén grande. Solo quedará colocar en la salsa los mejillones desprovistos de una de sus vulvas, calentar ligeramente y servir. Si quedan, cosa que dudo mucho, se pueden tomar fríos arropados por la deliciosa salsa de tomate. Si es que entran por los ojos.
domingo, 7 de octubre de 2018
00827 La Sopa de Mejillones
Este molusco, siempre tan apetecible, viene en esta ocasión con la cuchara a un lado y con la receta sencilla y familiar "de toda la vida". Sin adornos ni florituras, solo con el puro sabor del mejillón y poca cosa más. Ha comenzado la época del buen mejillón gallego y hay que sacarle provecho. Además, se trata de un excelente reconstituyente.
Ingredientes: dos kilos de mejillones, dos litros de agua, cuatro cebollas, un puerro un vaso de vino blanco, una hoja de laurel, una pizca de azafrán, pimienta y sal.
Elaboración: Cocemos los dos kilos de mejillones en dos litros de agua a la que habremos incorporado una cebolla, un puerro, una hoja de laurel, sal y un chorrito de aceite de oliva. En una sartén, pochamos el resto de cebollas sin dejar que lleguen a dorarse y le incorporamos un vaso pequeño de vino blanco, un poco de pimienta blanca molida y una pizca de azafrán. Dejamos reducir. Sacamos los mejillones de sus valvas y los incorporamos al guiso de cebolla. Removemos a fuego lento por espacio de cinco minutos y reservamos. A continuación, colamos el caldo de cocer los mejillones y llevamos a calentar 1,3 litros de este caldo. Cuando el caldo vaya a romper a hervir, incorporamos el contenido de la sartén que habíamos reservado; es decir, el cocinado de mejillones y cebolla. Dejamos cocer a fuego medio por espacio de unos 15 minutos removiendo de vez en cuando y listo para servir. Otra auténtica delicia.
lunes, 19 de junio de 2017
00494 Los Espaguetis con Mejillones
¡Qué descubrimiento el de la botarga! ¡Qué sublimes momentos gastronómicos me está deparando! A mí, a un hombre de tierra adentro adoptado y cautivado por el mar, la mar.
jueves, 20 de abril de 2017
00468 Los Mejillones al Estilo de Bruselas
Desde aquel entonces, en Flandes y Bruselas surgieron numerosos restaurantes de mejillones en la ruta que seguían los barcos que los transportaban por el río Escalda. En Sint Anneke, por ejemplo, de las 80 casas que componían el pueblo, 40 eran restaurantes.
Elaboración: Fundimos la mantequilla en una olla con unas gotas de aceite y añadimos el apio y la cebolla picada. Rehogamos unos minutos y añadimos un poco de pimienta. Vertemos el vino blanco y dejamos reducir. Finalmente, añadimos la leche evaporada o nata líquida y removemos a fuego lento.
Una vez limpios los mejillones, los incorporamos a la olla, la tapamos y dejamos cocer hasta que se abran. Removemos bien y a la mesa. Acompañamos, para ir picando, en un plato aparte, con unas patatas que freiremos en un buen y abundante aceite de oliva.
Y lo dicho, de chuparse los dedos.
