ALGO LE CUESTA
sábado, 28 de marzo de 2026
01736 El Que Algo Quiere
viernes, 27 de marzo de 2026
01735 La Pasta Fresca de Lasaña Frita
UNA GENIAL SORPRESA
Hace días que encuentro el frigorífico un tanto desordenado
y confuso, casi tanto como yo. Así, que he decidido poner un poco de orden y
ver qué "maravillas" me encuentro en tanto desajuste. Sigo
refiriéndome al frigorífico, ya que lo mío no tiene arreglo. Los recipientes de vidrio con restos de comida
están controlados. Los lácteos y sus derivados en perfecto estado de
presentación y amplia caducidad. Frutas y verduras no han ocasionado baja
alguna. Hasta aquí bien. Continúo con algo que ya empieza a preocupar. Me
refiero a esos pequeños paquetes envueltos en papel de aluminio y cuyo
contenido es una absoluta incógnita. Lo que me temía. Medias manzanas, medios
limones, medios plátanos... Respiro hondo y no miro a nadie. Los coloco en
primera línea del frío para que no se vayan sumando más medios de lo que sea y
el resto del personal de casa sepa que existen.
Ahora toca revisar las decenas de botes ya abiertos o sin
abrir que viven en el frigorífico. Digo que viven porque la última vez que puse
orden en este electrodoméstico, los coloqué todos en la misma balda y ya
pueblan todas las existentes. ¡Qué curioso!
Los botes empezados de mermeladas, pimientos en conserva y
encurtidos varios, entre otros, no presentan todavía mal aspecto. Aquellos que
están todavía sin abrir mantienen el margen de fecha para su consumo. También
sin baja alguna y todos los envases colocados de nuevo en una misma balda.
He recordado que, en una de esas incursiones que realizo de
vez en cuando al azar por el maravilloso, amplio y atractivo mundo de las
recetas gastronómicas, me topé con una especialmente curiosa y fácil de aprender;
tanto, que ni siquiera la guardé ni la anoté. Se trataba, precisamente, de una
receta de pasta de lasaña fresca frita. Nunca la había cocinado de esta guisa y
este ha sido el día, porque en esta casa no se tira nada de comida. El
resultado, reconozco que tenía ciertas dudas al respecto, no ha podido ser más
certero y plausible: de aperitivo con una fresca cerveza, crujiente, adictiva
como las pipas… y hasta agotar existencias. ¡Y más que hubiese habido! Una
genial sorpresa que no tardaré en repetir y sin necesidad de poner orden en el
frigorífico.
Ingredientes: láminas de pasta de lasaña fresca, aceite de
girasol, sal y pimentón dulce o picante.
Elaboración: Cortar las láminas de pasta en trozos iguales,
6x2,5 cms aproximadamente. Introducir los trozos en pequeñas cantidades en una
sartén con aceite de girasol bien caliente. Dorarlos ligeramente. Mucho cuidado
con la fritura, pues se doran rápidamente si el aceite está caliente. Sacar de
la sartén y depositar los trozos en un plato con papel absorbente de cocina.
Sazonar y espolvorear pimentón dulce o picante, según el gusto.
jueves, 26 de marzo de 2026
01734 Las Galletas de Mantequilla
DE BUENA VECINDAD
miércoles, 25 de marzo de 2026
01733 De Arbustos y Malezas
ESPERANZA INTRASCENDENTE Y VITAL
Hay días en los que las páginas en blanco de cada amanecer están llenas de tachones. La serenidad, templanza y armonía se acurrucan de cuclillas en un rincón, avergonzadas y asustadas de tanta sinrazón y despropósitos innecesarios. Es entonces el momento de mirar alrededor para despistar al desánimo y buscar un atisbo de esperanza intrascendente y vital.
Hay días en los que hasta la maleza y los arbustos se reciben como un regalo; una bella dádiva con la que borrar los tachones de cada amanecer.
01732 El Pimiento Morrón
POR LA PUERTA GRANDE
No es la primera vez, ni será la última, que llega hasta
este caleidoscopio vital una de mis hortalizas más apreciadas, como es el
pimiento morrón. Me acompaña en mis comidas y cenas todo el año. En temporada,
al natural. Del huerto a la mesa, previo paso por el horno. Y el resto de meses,
en la ya tradicional conserva que elaboramos en casa entre septiembre y octubre.
Este verano la recolección, contra todo pronóstico, resultó ser fantástica y,
además, con unos ejemplares de exhibición. No me lo podía creer. Bien es
cierto, que mi dedicación hacia ellos fue diaria y plena.
En la cocina, los pimientos morrones hacen buenas migas con
un buen número de alimentos que deparan en unos sugerentes, vistosos y apetitosos
platos. Algunos de ellos ya están recogidos en esta carrera sin fin de las diez
mil cosas que me gustan. Pero en esta ocasión no propongo condumio alguno, sino
conocer algunos de los pormenores de esta magnífica y sorprendente hortaliza.
Se merece toda mi atención.
Vaya por delante que es un fruto que pertenece a la familia
de las solanáceas, a la cual pertenecen unas 2.700 plantas. El pimiento morrón
es originario del pimiento picante de América. Los primeros europeos que los
comieron fueron Cristóbal Colón y su tripulación en el año 1493. El descubridor
del Nuevo Mundo trajo semillas de distintas variedades a España, desde donde se
extendió por todo el continente europeo. Con posterioridad se diseminaría por
el Medio Oriente, Ásia, África y norte de América, donde hasta aquel entonces
no se conocía.
Este pimiento tiene forma de hocico o morro, por ello su
popular nombre, aunque también es conocido como hocico de buey o pimiento de
bonete. Se trata del único miembro del género Capsicum que no produce capsaicina;
sustancia que provoca una fuerte sensación de ardor cuando entra en contacto
con las mucosas, lo que denominamos picante. Esta ausencia de capsaicina se debe
a un gen que elimina este compuesto.
Estamos ante un alimento con un elevado contenido en agua,
un 94%, pocos carbohidratos, un 5%, apenas proteínas, un 1%, y una cantidad insignificante
de grasas. Su aporte calórico es de 24 kilocalorías por cada 100 gramos. Además
de ser una fuente importante de vitaminas y minerales, contiene fibra.
No lo tenía previsto, pero después de leer y escribir sobre
el pimiento morrón, mis papilas gustativas me han pedido que me acerque hasta
la despensa y coja un bote de conserva de pimientos. Hay que obedecer. ¿Cómo
los haré? No tengo ni idea, es lo de menos. Camino a la despensa lo decidiré.
martes, 24 de marzo de 2026
01731 Los Ñoquis
CON SALMÓN
jueves, 19 de marzo de 2026
01730 Mi Zona de Confort
CONTRACORRIENTE





