FELIZ REENCUENTRO
lunes, 19 de octubre de 2026
01802 El San Jacobo de Berenjena
01801 Perplejidad
PARADÓJICO
domingo, 18 de octubre de 2026
01800 El Cantar de Liébana
SANTO TORIBIO DE LIÉBANA
El libro que traigo hasta este caleidoscopio vital, cayó en
mis manos tras una pausada estancia en el monasterio de Santo Toribio de
Liébana. Me lo prestó mi cuñada/hermana Ana a mi regreso a casa y conocedora de
mi visita al monasterio cántabro. Imbuido y asombrado todavía por todo lo visto
y conocido del citado cenobio, comencé de forma apasionada la lectura de “El
Cantar de Liébana”, del polifacético José María Pérez González ‘Peridis’,
publicado en enero de 2023.
Lo cogí con muchas ganas, pues tratándose del monasterio de
Santo Toribio, de ‘Peridis’ y de la tierra cántabra, a la que tan enganchado
estoy, no podía producirme decepción alguna. Disfruté con la lectura del libro,
de su sencilla historia y de la descripción de los lugares ya conocidos por mí,
junto a otros desconocidos, pero de los que tomé buena nota para en mi próxima
escapada a Cantabria, disfrutarlos.
El cantar de Liébana es el quinto libro escrito por Peridis.
En esta novela, el autor entrelaza, con buen criterio y maestría, la historia y
vicisitudes de Beato en su tiempo, con la vida en nuestros días de Eulalia, una
viuda sexagenaria que para entretenerse se apunta en la Universidad de
Valladolid a un seminario sobre los beatos, y Tiqui, una joven que conoce en la
universidad.
Beato de Liébana fue un monje del monasterio de San Martín
de Turieno. Reconocido en la Edad Media, sus manuscritos han logrado sobrevivir
al paso de los siglos y se mantienen todavía vigentes para muchos estudiosos.
Así, Peridis, con este libro rindió homenaje a Beato, a la época y a los
paisajes cántabros, pocos meses antes de que el 16 de abril de 2023 comenzara
el 74º Año Jubilar Lebaniego. Esta conmemoración se celebra cada vez que el 16
de abril, festividad de Santo Toribio, cae en domingo. Este ciclo sigue un
patrón irregular que se repite cada 6, 5, 6 y 11 años, formando un ciclo total
de 28 años. El próximo Año Jubilar Lebaniego se producirá en 2028.
En el siglo VIII, Elipando, arzobispo de Toledo, entonces
bajo dominio del Emirato de Córdoba, defendió y propagó la herejía del
adopcionismo, que negaba la naturaleza divina de Jesucristo. Beato era un
sacerdote sabio que, huyendo de Elipando, se refugió en los Picos de Europa en
el antiguo monasterio de San Marín de Turieno (hoy Santo Toribio de Liébana),
donde emprendió la lucha contra la herejía del arzobispo de Toledo y sus
seguidores. Para hacerlo, se dedicó a escribir una obra ilustrada y con comentarios
de los Padres de la Iglesia, denominada “Comentarios del Apocalipsis”. Esta
obra adquirió fama ya en vida de Beato, por lo que comenzaron a realizarse
copias de los “Comentarios”, primero en el scriptorium lebaniego
y luego en los de diversos monasterios; de hecho, “después de la Biblia, el de
Beato es el libro más copiado en toda la Edad Media”. Todas esas copias se
denominan beatos y se conservan treinta y uno en todo el mundo.
Para Peridis, “la ficción, cuando se aproxima desde los
documentos y los hechos a los lugares, es el género que mejor nos permite
acercarnos a los personajes y sus circunstancias, nos hace sentirnos
identificados con ellos y vivir sus vidas como si fuera la nuestra”. De esta
manera, en la novela se entrelaza la historia y vicisitudes de Beato en los
albores de la Edad Media y cuando toda la Península estaba por reconquistar.
Su lectura es amena y está escrito con humor, además de
aportar su autor sus propias ilustraciones. Tengo que reconocer que al inicio
me costó un poco entrar en él, dado mi nulo desconocimiento del Beato y de la
época en la que vivió. Tuve que acudir a otras fuentes para situarme y entender
mínimamente la historia. A partir de aquí, la lectura fue más llevadera y
entusiasta. También es cierto, que la historia de amistad entre Eulalia y Tiqui,
además del resto de personajes que van apareciendo, enganchan. Y, sobre todo,
cómo está escrito, sin artificios y con gran profusión de descripciones del
paisaje cántabro donde se desarrolla la novela y que tan bien conoce Peridis.
Tendré que releerlo para volver a disfrutarlo con todos sus matices.
sábado, 17 de octubre de 2026
01799 Don Diego de Noche
GRATA SORPRESA
Ni sé las veces que he intentado que esta curiosa planta me
acompañara en mis días. No ha habido manera. Las he comprado en floristerías y
han muerto en cuatro días. Cuando visito algún pueblo y veo hermosas matas
adornando jardines o viviendo a sus anchas, me he hecho con algún tallo, lo he
puesto en agua, pero no he conseguido que echara raíces. Me he provisto de sus
negras semillas, las he plantado en tierra, pero ni asomo de vida vegetal. No
ha habido forma. Y con lo que me gusta esta vistosa planta.
Pero lo que son las cosas, las curiosidades y las casualidades.
La semana pasada, mientras limpiaba de hierbas el huerto, para mi asombro, me
encontré con un ejemplar prácticamente recién nacido y que me había pasado
desapercibido. Caprichos de la naturaleza. Parecerá una tontería, mi vida está
salpicada de pequeñas tonterías, pero me emocioné. Allí estaba un Don Diego de
Noche mostrándome, para mi regocijo, sus atractivas flores de color amarillo.
No me lo podía creer. Tanta insistencia a lo largo de los años por querer
conseguirla sin éxito y, contra todo pronóstico, ha aparecido como por arte de
magia en un rincón del huerto. Yo creo que la naturaleza que es muy sabia y
generosa, a sabiendas de mi pequeña ilusión, ha querido regalarme, como en
tantas otras ocasiones, una imagen de felicidad. Ahora solo falta que yo sepa
cuidarla. Desde que la descubrí, lo primero que hago cuando llego al huerto es
visitarla y comprobar su estado de salud. De momento, todo en orden. Y me
siento feliz.
En cuanto al tratamiento de Don Diego o Don Pedro, proviene
de una antigua costumbre española de personificar las plantas utilizando
nombres propios comunes. Cuando la planta llegó a España procedente de América,
su singular comportamiento nocturno y elegancia de sus flores llamaron tanto la
atención que se la bautizó con este nombre caballeresco.
Con todo, su belleza no puede llevarnos a engaño, pues se
trata de una planta sumamente tóxica, especialmente en lo que respecta a las
raíces y sus semillas negras en forma de esfera. Tendré cuidado.
viernes, 16 de octubre de 2026
01798 El Arroz de Verduras
COCINA DE OTROS TIEMPOS
Esto es precisamente lo que ha sucedido con los pimientos italianos.
No sé qué barbaridad he llegado a recolectar. Los hemos cocinado fritos,
rellenos de carne, de tortilla de patata, en tortillas con berenjena y cebolla,
enteros, alargados, en trozos… y con arroz. Ya no me acordaba lo delicioso que está
un buen arroz de verduras. Como la cocina es recuerdo, este popular plato me ha
llevado a las cocinas de mi abuela y de mi madre. Supongo que la segunda lo
aprendería de la primera. Casi nunca lo cocinaban igual. Dependía mucho de los
ingredientes de los que disponían. Con todo, siempre esos arroces estaban
deliciosos. Recuerdo sobre todo los de mi abuela. Todos sus ingredientes, salvo
el arroz, eran de casa; las verduras, el jamón, el ajo, el aceite… Tenía ese
arroz un sabor y un olor especial difícil de olvidar. En ocasiones, sin saber
cómo ni por qué, me llegan todavía como un alivio.
Ingredientes para 4 personas: 4 tazas de arroz, 4 tazas de
caldo de carne, 150 gramos de jamón serrano cortado en dados, 1 cebolla, 3 pimientos
verdes italianos, 2 dientes de ajo, pimienta, sal y aceite de oliva virgen extra.
Elaboración: Hacer en una paella, con un poco de aceite de
oliva, un sofrito con la cebolla cortada en juliana y los ajos picados. Cuando
la cebolla esté pochada, añadir los pimientos troceados y cocinar a fuego medio
durante unos cinco minutos. Incorporar los dados de jamón serrano y remover
durante un par de minutos. Añadir el arroz a la paella y rehogar durante dos
minutos. Verter el caldo de carne y la pimienta, en la cantidad que guste, y
probar el punto de sal. Cocinar a fuego medio durante unos 20 minutos o hasta
que observemos que el arroz está en su punto. Apagar el fuego y dejar reposar
durante unos cinco minutos el arroz con la paella cubierta con un paño. Servir
caliente.
jueves, 15 de octubre de 2026
01797 El Tomate Azul
ESPECTACULAR TOMATE
El tomate azul, también conocido como morado, ha sido este
verano otras de las novedades en mi huerto. Ya había tenido la oportunidad de
probarlo y conocido su excelencia, pero nunca lo había visto en planta en mis
viveros de referencia. Fue en el mes de mayo, cuando fui haciendo acopio de
plantas para trasladarlas al huerto, que en una de las ocasiones me la
ofrecieron. Adquirí diez matas para ver qué pasaba. Sobrevivieron cinco, y a
pesar del calor y de la visita de la araña roja, maleficio de las tomateras, he
podido volver a disfrutar de su característico sabor. No he cogido tanta
cantidad de tomates como de las otras variedades plantadas, pero sí los frutos
suficientes como para darme algún que otro homenaje e incluso compartirlos con
los amigos. También es cierto que les ha costado mucho madurar en comparación
con el resto de las tomateras. Con todo, al año que viene, si tengo fuerzas y humor
para continuar con el huerto, contaré con él. Ya lo creo. Me parece un
espectáculo de tomate. Sus tonos oscuros, entre rojizos, morados y azulados me
han deleitado y atraído en mis días veraniegos de huerto.
Se trata de un tomate sorprendente, de intenso y afrutado
sabor. Su carne, de un atractivo rojizo, es muy jugosa, apenas tiene semillas y
desprende un aroma que recuerda a la ciruela. Su piel es algo más fina que los
tomates de ensalada.
Por lo que he podido leer, “su característico color proviene
de una acumulación de antioxidantes y compuestos que se encuentran de forma
natural en otras partes de la planta, y que esta variedad se va a la piel del
fruto, que se torna azul-índigo dependiendo de la exposición solar. Cuanto más
sol, más color adquieren y más oscurecen, pasan del azul eléctrico al azul
oscuro, luego índigo y al final casi negro, azul muy oscuro”.
Lo dicho, un espectáculo de tomate que ha llegado a mi vida
para quedarse.
miércoles, 14 de octubre de 2026
01796 No Hay Mal
QUE POR BIEN NO VENGA











