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viernes, 3 de abril de 2026

01739 Las Gulas Rebozadas

 SORPRENDENTE E INESPERADO


En casa nos encantan las gulas. Siempre hay en el frigorífico un par de paquetes para algún “por si acaso”. Son un buen recurso y nos han sacado de no pocos apuros. Acostumbramos a tomarlas en ensaladas, con huevos fritos, en revueltos o con los tradicionales ajos fritos y sus correspondientes cayenas. En esta ocasión, las recojo en un cocinado sorprendente, inesperado e inimaginable; rebozadas. Todo un rico descubrimiento. Un aperitivo rápido de preparar, crujiente y delicioso.

Fue Gloria la que me sorprendió, de forma inesperada, con esta inimaginable propuesta a la hora del aperitivo. Es una mujer inquieta, despierta y muy interesada por el conocimiento, sea cual sea la materia, y la gastronomía no es una excepción. Ya he comentado en alguna ocasión que se maneja de manera sobresaliente entre fogones, lo que implica que probemos platos memorables.

El caso es que no hace muchos días, nos anticipó que iba a preparar como aperitivo un plato que había visto en alguna de sus páginas webs a las que sigue. No nos adelantó nada más. La experiencia nos dice que no hay que preguntar. Nos enteraremos a su debido tiempo. Además, si lo va a poner en práctica, seguro que será un acierto. Y así fue como hace unos días, a la hora de sentarnos a la mesa a comer, aparecieron para abrir boca unas gulas rebozadas, acompañadas de alioli.

De entrada, el plato me llamó la atención. Nunca pensé que las gulas se pudieran rebozar. Y eso, que yo soy de los que rebozaría y empanaría todo. Antes de probar el primer bocado, Gloria nos informó acerca del proceder de la tapa. Aparentemente, tenían un aspecto magnífico. Solo quedaba probarlas. Cogí el primer haz de gulas rebozadas, lo unté ligeramente en el alioli, me lo llevé a la boca y… ¡Qué bueno! Un bocado crujiente, sabroso y sutil. A partir de aquí, fueron cayendo como el que come pipas. No sé a quien se le ocurrió esta idea, pero vaya desde aquí mi aplauso. Mis felicitaciones a Gloria se las di en directo.

Ingredientes: 250 gramos de gulas, harina de trigo o de garbanzo y aceite de oliva virgen extra.

Elaboración: Enharinar un pequeño puñado de gulas y freír en pequeñas tandas en aceite muy caliente durante unos 2 minutos, hasta obtener un color dorado. Sacar del fuego y dejar escurrir sobre papel absorbente. Servir caliente, acompañadas de alioli. 





sábado, 8 de junio de 2024

01367 Las Croquetas de Jamón

 LA MÁS SOLICITADA


De nuevo, las croquetas vuelven a ser motivo de atención y debate en el café mañanero. Si hace unos días el “gran dilema” fue si mis contertulios las preferían redondas o alargadas, en esta ocasión, la cuestión ha sido el sabor preferido. De los cuatro que hemos participado en semejante y deliciosa decisión, tres, sin dudarlo, se han decantado por las de jamón, y yo, después de mucho dudar, me he pronunciado con un lacónico “a mí es que me gustan de cualquier manera”.

Lo cierto es que nunca me había planteado semejante cuestión. Si están bien elaboradas, me gustan de todos los sabores. Y mira que las he probado bien variadas y algunas bien extrañas. Mis compañeros de café no lo han dudado ni un segundo. Yo, sigo dándole vueltas y es que me gustan de cualquier manera. Posiblemente, si tuviera que elegir a vida o muerte, me decantaría por las de jamón, o por las de queso, o de pollo, o de boletus…. ¡qué follón! Tic, tac, tic, tac, se acabó el tiempo. Estoy muerto.

Cuando he llegado a casa, me he interesado si don Google decía algo sobre los gustos de los españoles en materia de croquetas. Y sí, se pronuncia. El 16 de enero se celebra el Dia de la Croqueta. Con tan fausto motivo, el portal Croquetasricas.com elaboraba un estudio anual de demanda de croquetas en el que se recogía un ranking de los sabores más pedidos en 2023, tanto en bares y restaurantes como en comercios. Y adivina, adivinanza, ¿cuál fue el sabor más demandado? Pues sí, el de jamón ibérico, con un 64,9% del total de las demandas. Le seguían las croquetas de setas, con un 11,1%, Pescado, 7,2%, Queso, 4,4%, Carne, 4,1%, Marisco, 3,7%, Verduras, 2,8% y Otras variedades, 1,8%.

Mis contertulios de café han dado en el clavo. Pero vamos, yo sigo en mis trece. Pon delante de mí una buena croqueta, que nunca preguntaré de qué sabor es antes de probarla. 




viernes, 31 de mayo de 2024

01359 Que Rule el Rulo

SUTIL Y SABROSO


Que rule el rulo y que nunca deje de rodar. Ya he dejado constancia en este caleidoscopio vital, mi inclinación culinaria hacia el queso de rulo de cabra. (Ver entrada 01079). Es un queso que me fascina y que en la cocina, y sobre todo, en los aperitivos, da mucho juego. Mira que he hecho combinaciones con él, y nunca me he arrepentido del resultado. Es tan "buena gente" el rulo de cabra que se aviene con lo que le pongas. No importa que sea dulce, salado o medio pensionista, se apaña con lo que le pongas encima. 

En esta ocasión, el resultante de la mezcla que traigo es fino y delicioso. Sobre una rebanada de pan tostado crakes, acomodamos una rueda de queso, no muy gruesa, y sobre esta, media nuez. Finalizamos el "montadito", vertiendo sobre el conjunto un mini chorrito de miel. A la hora de comerlo, entero a la boca, y a disfrutar del delicioso conjunto de sabores. Me parece muy sutil y sabroso. 







miércoles, 29 de mayo de 2024

01358 Las Uvas con Regalo

 CURIOSA COMBINACIÓN DE SABORES


Llegado el sábado, se hace necesario romper la estricta dieta a la que nos sometemos, de manera voluntaria, a la hora de cenar. Habitualmente, nos acompaña el pan con tomate, un asiduo en estos casos, con algún embutido o queso, y si nos venimos arriba, con las dos opciones; "un día es un día". 

En esta ocasión, nos hemos venido muy, pero que muy, muy arriba, y además del pan, el tomate, los embutidos y el queso, hemos añadido un invento muy interesante: uvas sin pepitas, rellenas de queso azul. Total, que nos hemos ido de cabeza y hemos echado al traste todo lo bien que nos hemos portado durante la semana.

Estas uvas con regalo, como así me fueron presentadas, las ha preparado Gloria, como una adaptación que había visto en algún lugar. Cuando las he visto sobre la mesa, reconozco que me han echado para atrás y no he dado un duro por ellas. Y eso, que como ya he manifestado en algún lugar de este caleidoscopio vital, me encanta hacer "probatinas" con los alimentos, ya que soy muy amigo de las mezclas de sabores. Pero no sé, esta vez, algo me ha dicho que la cosa no iba por buen camino.

El caso es que ha llegado el momento de probar la primera uva con queso. He cogido uno de los frutos con mis dedos y lo he introducido entero en mi boca. Lo he acercado a mis molares, he mordido y... ¡qué pasada!. La uva estaba fría, dulce, tersa y el queso, a pesar de su potente sabor, para nada competía con el verde fruto. ¡Qué combinación más deliciosa! Tanto me ha entusiasmado, que el pan con tomate y el resto de vecinos han perdido su tradicional protagonismo en la cena de los sábados. 

Las uvas, con sus correspondientes trocitos de queso azul, han ido cayendo una tras otra. Conforme las he ido comiendo, la última me parecía más deliciosa que la anterior. No ha quedado en la fuente ni una para muestra. Cuando he ido a devolver la botella de agua al frigorífico, he visto que habían quedado algo más de una docena de uvas, y justo al lado, un trozo importante de queso azul. Ya está el aperitivo de mañana. Ya lo creo que sí. 







lunes, 25 de marzo de 2024

01305 No Es lo Mismo

 AUNQUE PAREZCA LO MISMO


Decir que las cosas entran por los ojos es una obviedad. Como obvio es que, según se presenten, aún siendo lo mismo, no se reciben de igual manera. Vamos, que no es lo mismo sentarte frente a un aperitivo servido de cualquier manera, que con cierta gracia y delicadeza.

Así me lo cuentan estas fotografías que me han aparecido en un archivo y que no tenían nada que ver con el resto de imágenes. Supongo que las guardé porque en su momento me llamarían la atención. Son de algún aperitivo/homenaje que nos daríamos en casa. Aunque nos encantan los aperitivos, no son muy habituales, también por razones obvias, salvo llegado el fin de semana, que echamos el resto. Y como si de un acontecimiento especial se tratara, de alguna manera lo es, nos gusta disfrutarlo y presentarlo también de manera especial. En esta ocasión, los canapés están colocados sobre una sencilla teja de pizarra. ¡Anda que no nos da juego la teja! Aunque al paladar le da lo mismo cómo se presente el bocado, siempre acabo diciendo, "no es lo mismo".

En cuanto a la cálida luz, esta no estaba prevista. Sencillamente es que ese día hacía mucho calor y bajamos el toldo de la terraza. Y también, no es lo mismo.





lunes, 11 de diciembre de 2023

01228 Los Platos con "Cáscaras"

 DISFRUTONES


Me da lo mismo que sean mejillones, vieiras, navajas, almejas..., me encanta ver en el plato todo lo que lleva cáscara. Me es indiferente que el molusco en cuestión se presente guisado, que en salsa, a la plancha, en tempura, solo o compartiendo protagonismo.

Apetecen en cualquier momento y en cualquier lugar. Aunque si me dan a elegir, que sea a la hora del aperitivo y mirando al mar, con una buena cerveza bien fría o un vino blanco, también fresquito. Entonces es el acabose del placer.

Estoy pensando que puede haber alimentos que, aunque me gusten, tienen que tener su momento y darse según que circunstancias. Y eso que no hago ascos a nada. Pero en el caso de los platos con "cáscara", siempre, siempre son bien recibidos y disfrutados.

En esta ocasión, no tengo anécdota, ni recuerdo al respecto. Solo las ganas de volver a disfrutar de uno de estos platos y a ser posible, mirando al mar.




martes, 16 de octubre de 2018

00840 Los Ahumados

¡BENDITA CASUALIDAD!


Tengo auténtica debilidad por los alimentos ahumados ya sean carnes, embutidos, quesos o pescados. Me resultan especialmente extraordinarios.

El humo aplicado a los alimentos, además de ayudar a alargar su caducidad, les transmite unas características organolépticas únicas y especiales. Se trata de una forma de preservar los alimentos que proviene de épocas remotas y que en la actualidad se incorpora a la cocina y a las mesas con "aires de distinción". Al menos, así me lo parece.

Posiblemente el ahumado naciera por casualidad al comprobar que los alimentos que colgaban sobre los fogones que servían tanto para cocinar como para calentar, duraban más que aquellos que no estaban en contacto con el humo. ¡Bendita casualidad!

Existen dos tipos de ahumados: fríos y calientes. En caliente se realiza entre 70 y 110 grados centígrados, y cocina a la vez que ahúma los alimentos. El ahumado en frío se obtiene con una temperatura entre 10 y 30 grados y a diferencia del ahumado en caliente, no cocina los alimentos; por ejemplo, el ahumado practicado a determinados quesos.

En torno a los alimentos ahumados hay un buen número de sensaciones, presentaciones y combinaciones que los hacen especialmente atractivos. Necesitan muy poco para que dejen un grato recuerdo. No será la única vez que aparezcan por este blog. En mi caleidoscopio vital también tienen su pequeña historia.

Hoy vienen aquí en forma de ensalada: salmón, bacalao, un variado de lechugas y tomate, y  regado sutilmente con unas gotas de aceite de oliva virgen extra y vinagre de Módena. Poco más se puede añadir para un recordado deleite.


sábado, 1 de septiembre de 2018

00787 Los Nachos

TOTOPOS


Este peculiar alimento de origen mexicano acostumbro a tomarlo en ocasiones excepcionales. No es muy frecuente en mi dieta, pero cuando me pongo, me pongo. Y es que son un auténtico vicio. Empiezas y no encuentras nunca el momento de parar.

Es el típico capricho para compartir en una entretenida reunión, frente al televisor viendo un derby deportivo, el festival de Eurovisión, una película del agrado de toda la familia o producto de un imprevisto antojo. Alguien dice, "me apetecen unos nachos", y curiosamente, todos los presentes se contagian de la apetencia.

Dicen que hay tantas formas de elaborar nachos como hogares mexicanos. Realmente, hay una lista interminable de recetas al respecto, si bien, nunca me los he planteado de otra forma: con guacamole o con cuatro quesos. También los he probado estos últimos con un fondo de salsa de tomate picante. Deliciosos. No obstante, después de ver la cantidad de recetas que existen en torno a los nachos, tendré que ir pensando en ampliar el repertorio.

El origen de estas tortillas de maíz fritas en triángulos es curiosa. Se cuenta que en la ciudad mexicana de Piedras Negras, en un pequeño restaurante llamado "El Moderno", llegaron varias esposas de militares estadounidenses después de haber cerrado el restaurante. El propietario del establecimiento, Ignacio Anaya, les preparó un plato con lo poco que tenía disponible en ese momento: totopos y queso. Totopos es el nombre que se le da en México a los trozos de tortilla fritos o tostados de textura crujiente. Acostumbran a consumirse en compañía de frijoles, salsas y guacamole.

Una de las personas que se encontraba en la mesa preguntó al hostelero cómo se llamaba, refiriéndose al plato servido, a lo que Ignacio Anaya contestó con su hipocorístico "Nacho". El plato fue incrementando su fama, quedándose con el nombre de "nachos".





domingo, 10 de junio de 2018

00717 El Salami

EMBUTIDO SALADO

Este, no me preguntéis el por qué, es uno de mis top ten de los embutidos. Empezó siéndolo cuando no era habitual encontrarlo en las charcuterías. De vez en cuando, muy de vez en cuando, aparecía por el frigorífico de casa y para mí era como un pequeño festín. Desde aquel entonces, el salami ha sido y es una de mis perdiciones alimenticias. Me gusta su sabor, el grosor de sus lonchas y curiosamente, contrario al resto de embutidos, me lo como sin pan. Rara es la vez que lo como en bocadillo. Me gusta consumirlo tal cual.

Por no traer hasta aquí unas simples lonchas de salami, lo acerco en forma de canapé, tentempié o montadito. Ya que lo traigo, lo hago en condiciones. Se trata de una loncha de salami rellena de queso cremoso y una picada de cebollino sobre pan tostado. Humm! Otra delicia como entrante o aperitivo a una comida.

El salami, originario de Italia y Hungría, es un embutido que se elabora con una mezcla de carnes de vacuno y porcino sazonadas, y que posteriormente se ahúma curado al aire. Es muy similar al salchichón pero más elaborado. En italiano, salami significa embutido salado. Al igual que otros muchos productos de cerdo italianos. Leo que el "salami tiene una larga historia, incluso anterior a la antigua Roma. Durante siglos, sus variaciones regionales, así como las técnicas de preparación han creado varios tipos de estos embutidos. Cada tipo de salami se hace diferente a cualquier otro; es por eso que es difícil de describir un método de producción general".

Los salami se diferencian de otros embutidos por la finura de la carne molida y cada variedad tiene un tipo diferente de consistencia de la carne, así como una mezcla de especias diferentes. Todas las variedades de estos embutidos comparten algunas características determinadas: la carne debe estar bien compactada con un interior de color rojo/rosa, salpicados de granos finos de grasa blanca. Las especias y los aromas más usuales incluyen la sal, la pimienta, el ajo, el vino, la maza, el hinojo e incluso la canela.

lunes, 30 de abril de 2018

00673 Las Aceitunas Rellenas

LO QUE SON LAS COSAS

He aquí una pequeña e insignificante contradicción, que unida a varios bastantes defectos, me otorgan el papel de humano. Me explicaré a modo de recordatorio. Ya he comentado en alguna ocasión que solo había dos alimentos con los que no podía: las cerezas y las aceitunas con hueso. Con las primeras me congracié hace ya algún tiempo y han pasado a formar parte de  la categoría de "me gustan".  Pero con las que no puedo, a pesar de que lo he intentado reiteradamente, son con las aceitunas con "casco". Cuando las he probado me han dado arcadas. Y es el hueso, que no puedo con él. Pero curiosamente, en la misma tesitura se encontraban las cerezas y ahora me pirran.
El sabor de la aceituna negra, me encanta. La olivada me vuelve loco. Me comería kilos y kilos. Vamos, que un bote cae en una sentada. Y lo mismo me ocurre con el sabor de la aceituna verde. Me fascina. Un bote de aceitunas verdes rellenas de anchoa o tal cual, sin hueso, me dura un abrir y cerrar de ojos. Y ya no digamos si las atravieso con un palillo para acompañarlas con unas anchoas en aceite o unos boquerones en vinagre. De auténtica batukada.

Siempre pensé que mi enemistad estribaba en el hueso, pero mi gusto por las cerezas desmonta mi personal teoría al respecto. Así que tendré que seguir investigando el caso. Tiene que haber algo que no alcanzo a controlar. Pero hasta que ese momento llegue, seguiré disfrutando de ellas, pero sin hueso.




sábado, 25 de marzo de 2017

00458 Los Tentempiés

PARA SALIR DEL PASO


Siempre me ha hecho gracia este vocablo, incluso en aquellos años en los que apenas alcanzaba a entender su significado. Ten-tem-pié, tente en pie, tentem-pie. Tiene su salero o tenía su salero. Escasamente oigo pronunciar esta palabra en la actualidad. Ahora se estila más, refrigerio, aperitivo, piscolabis, canapé... Parecen estas últimas voces más refinadas, más modernas, más solventes. Pero yo me sigo quedando con mi tentempié, con ese que aún hoy me hace gracia.

Al fin y a la postre, todo es lo mismo y cumple la misma función. Un tentempié no es otra cosa que un bocado entre comidas que ayuda a tenerte en pie, a mantenerte en pie. Un auxilio en forma de energía para continuar la actividad o mitigar el gusanillo que se pueda presentar de forma imprevista. Un apenas nada para salir del paso. Nada sofisticado, sin pretensiones.

Tarde de sábado primaveral disfrazada de invierno. Ha nevado pero sin llegar a cuajar. Son las siete y veintiocho de la tarde. No apetece salir a la calle ni tan siquiera para estirar las piernas. Las horas pasan lentas entre el mirar por la ventana, la lectura y navegar por la red. Algo falta para acabar de matar la tarde. Merendar no, hoy cenaremos pronto. Me acuerdo del tentempié. Pregunto si alguien quiere. Ya somos dos. Algo habrá por la nevera. Cuatro mejillones y una lámina de salmón. También hay pan y queso cremoso. No se hable más. Zas y zas. Ya está. Y el salmón de pie, como un señor, para hacer honor a mi gracioso tentempié.


miércoles, 8 de febrero de 2017

00433 Las Ostras

UN TESORO GASTRONÓMICO



Media docena al año, el año que toca, cuando el precio se pone a tiro y eso sí, siempre con una copa de cava. Así, tal cual, sin experimentos, con unas gotas de limón, pocas, fresquitas y con pausa, que su sabor a mar se prolongue y quede para el recuerdo. Nunca se sabe cuando se volverá a presentar una nueva oportunidad.

Dicho lo cual, nada que ver con Giacomo Casanova, el afamado aventurero italiano que vivió en el siglo XVIII, libertino y escritor, entre otras facetas,  y del que se han llegado a contar más de 130 conquistas amorosas. Cuenta la leyenda que Casanova tenía tanta fe en el poder estimulante de las ostras, que podía comer cincuenta ostras crudas para desayunar y así no desfallecer después.

Siempre he oído decir que el marisco en general y las ostras en particular son grandes afrodisíacos. El zinc algo tenía que ver en ello pues es uno de los nutrientes requeridos para que los hombres produzcan testosterona y de que aumente la producción de espermatozoides.  Me acabo de interesar por esta cuestión y leo que "las ostras son, con diferencia, el alimento con más zinc de la naturaleza. Por cada 100 gramos encontramos 62 miligramos de zinc. Una cantidad más que relevante si tenemos en cuenta que algunos de los alimentos con mayor aporte de zinc no superan los 10 miligramos por cada 100 gramos".

No obstante, también leo que "algunos expertos aseguran, que si el hecho de comer ostras aumenta nuestro apetito sexual de golpe, se trataría solamente de un efecto placebo, debido a nuestra sugestión por la creencia popular de que son afrodisíacas. También indican que habría que comer una cantidad exagerada de ostras para que se pudiera producir ese efecto en el organismo y, aún así, tendríamos que esperar siete u ocho horas para que el organismo metabolizara el alimento".

Saciada mi curiosidad,  mientras buscaba información al respecto, he leído quien aconseja comer ostras por ser un alimento que, además de ser rico en zinc, contiene yodo y vitamina B12, minerales esenciales para una vida saludable. Su abundancia en yodo nos ayuda a regular nuestro nivel de energía, el correcto funcionamiento de las células, el nivel de colesterol, a procesar los hidratos de carbono y a fortalecer el cabello, la piel y las uñas.

Vamos, que la ostra es otro de los alimentos que deberían dispensarlo en las farmacias.
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