PARA LOS DÍAS DE DESGANA Y POCO PENSAR
lunes, 18 de marzo de 2024
01299 La Ensalada de los Seis Ingredientes
domingo, 6 de agosto de 2023
01168 El Tataki de Atún Rojo
CON SALSA TERIYAKI
No es que lo haya comido en multitud de ocasiones. No creo
que se cuenten en más de una decena. Por eso, cuando tengo la oportunidad, lo
disfruto el triple. De hecho, hasta puedo recordar el atún rojo más espectacular
que he probado hasta la fecha. Fue en la almeriense localidad de Carboneras. Lo
comí, se trataba de un taco ejemplar, sobre una tostada de pan con tomate. Me
pareció, y así lo sigo recordando, una deliciosa maravilla.
El tataki que en esta ocasión traigo hasta este
caleidoscopio vital, va acompañado de salsa teriyaki; una salsa que he incorporado
recientemente a mis particulares sabores. No diré que la consumo cada día, pero
casi. Ya se me pasará. Me imagino que es la novedad. El tataki de atún rojo
liga a la perfección con ella y el resultado me parece muy sugerente e
interesante.
Ingredientes: 400 gramos de lomo de atún rojo fresco, un par de cucharadas de semillas de sésamo, un par
de cucharadas de aceite de oliva o de girasol (según autores), 50 ml de salsa
de soja, 20 gramos de jengibre, 20 gramos de azúcar (blanca o moreno, también
según autores), 10 ml de sake y 10 mil de vinagre de arroz. Hay un plan b a la
elaboración casera de la salsa teriyaki, que es comprarla ya envasada. La que
yo acostumbro a tomar es la de Vitasia y, para mi gusto, no está nada mal.
Elaboración: Limpiar el lomo de atún. Cocinar la pieza en la
plancha muy caliente con unas gotas de aceite, procurando dejarlo marcado por
fuera y poco hecho por dentro. Reservar. Para la salsa teriyaki: poner a cocer
la soja con el jengibre en un cazo. Hervir a fuego suave durante unos cinco
minutos. Retirar el jengibre y agregar el azúcar, un par de cucharadas de sake
y dos cucharadas de vinagre de arroz. Dejar que se reduzca y adquiera una
textura melosa. Filetear el atún, espolvorear las semillas sobre el atún y acompañar con la salsa teriyaki.
viernes, 23 de junio de 2023
01143 El Tartar de Atún
SI ME LO LLEGAN A DECIR HACE UNOS AÑOS
Revisando mis archivos fotográficos en busca de imágenes
para mantener viva esta aventura de las diez mil cosas que me gustan, me he
topado con un tartar de atún rojo que nos ofrecieron a Gloria y a mí, nuestros
entrañables amigos José Luis y Julia, en la última cena que mantuvimos en su
casa. Estoy pensando que su amistad y las largas veladas en torno a una mesa en
su domicilio, algún día formarán parte de este caleidoscopio vital, por lo tanto
que me gustan.
Cuando he visto las imágenes del delicioso tartar, elaborado
por José Luis, lo primero que he pensado ha sido: “Si hace unos años me dicen que
acabaría por gustarme el pescado crudo, no hubiese dado crédito”. Yo que soy de
los de “un poco más que al punto”.
La primera vez que lo probé, no hará muchos años, fue en
Huelva. A mis sobrinos, casi hermanos por edad y por relación personal, les
encanta. En una ocasión, lo pidieron para picar, como aperitivo. Me invitaron a
probar y rechacé la invitación, aduciendo que no me gustaba el pescado crudo. Recuerdo
que hicieron una buena defensa de esta exquisitez y tal fue la insistencia, que
finalmente lo probé. Tengo que confesar que me lo llevé a la boca con muchos
reparos. E igual que digo una cosa, digo la otra; me encantó. Tanto es así, que,
desde aquel día, siempre que tengo oportunidad, pido tartar de atún o lo
hacemos en casa.
Lo cierto es que el tartar de atún rojo es un plato muy
vistoso y muy potente de sabor, gracias al cítrico, especias y salsas con las
que se condimenta, como cualquier otro tartar, ya sea de carne o pescado crudo,
picados muy finos. A pesar de su apariencia, se trata de un plato muy sencillo
de elaborar. Se puede presentar sobre tostadas de pan, en cucharitas o en forma
de timbal.
La mayoría de los platos presentan numerosas versiones y el
tartar de atún rojo no es una excepción. La receta que a continuación detallo
la saqué de un libro de cocina asiática, de cuando adquiría libros de cocina, y
me parece lo más cercano a cuantos he llegado a probar. Es la que ponemos en
casa en práctica cuando se tercia. El
que nos brindaron mis queridos José Luis y Julia lleva tomate en la base y ya
no sé que más. Inmersos en el fragor de la dialéctica, como es habitual cuando
nos reunimos, se me olvidó aquel día preguntarle cómo lo había elaborado. Solo
sé que estaba realmente fresco y delicioso. Me gustó.
Elaboración: Picar la cebolla muy fina. Reservar. Cortar en
pequeños dados el atún. Reservar. Mezclar en un bol la salsa de soja, el aceite
de sésamo y un poco de sal. Es el momento también, si se desea, de incorporar
el wasabi y el jengibre. Incorporar a la mezcla el atún y la cebolla. Remover
bien y dejar reposar durante una media hora. Cortar el aguacate en dados también
muy pequeños, ponerlos en otro bol y rociar por encima el zumo de lima, un poco
de sal y una cucharada de aceite de oliva. Remover bien.
Para emplatar: En un molde de emplatado, colocar en primer lugar
una capa de aguacate y aplasta con una cuchara ligeramente. A continuación,
disponer el atún y aplastar también ligeramente. Repetir la operación hasta
cubrir todo el molde, o poner la mitad de aguacate y la otra mitad de atún.
Dejar en el frigorífico por lo menos durante un par de
horas. Desmoldar y servir. Acompañar de pan tostado. El tartar de atún rojo se
puede elaborar de un día para otro.
sábado, 17 de junio de 2023
01140 El Atún a la Plancha
CON AJO Y PEREJIL
El atún me gusta de cualquier manera. Me satisface en crudo,
guisado, en tapa, como plato, en conserva… Todo me está bien. Pero hay una forma
de cocinarlo cuyo resultado me entusiasma y que no es otra que a la plancha con
ajo y perejil. Suma sencillez para un pleno e intenso sabor.
Para cocinarlo de esta guisa es necesario que sea una buena
pieza de atún fresco. Con esta premisa, sólo restará que la sartén esté bien
caliente, un chorrito de un buen aceite de oliva virgen extra y tener mucho
cuidado en no pasarnos de cocción, pues podría quedar seco y fastidiar el
invento.
Me estoy acordando ahora, que uno de mis muchos pequeños
placeres en mis otrora días de vacaciones en Huelva, era, precisamente, ir al
mercado onubense del Carmen y comprar atún. Según la parte del pez seleccionada,
unos trozos iban para guisos, otros para albóndigas y las piezas más “nobles”,
directamente a la plancha. ¡Qué manera de disfrutar!
El atún a la plancha no tiene ningún misterio, pero sí
alguna que otra consideración para sacarle el máximo sabor. Consideraciones que
he ido aprendiendo, bien del boca-oído, o de profesionales de la restauración.
Para completar esta obra del sabor, realizaremos una buena y
abundante picada de ajo y perejil, que rociaremos con aceite hasta cubrir la
picada, salpimentaremos al gusto y dejaremos que repose durante unos quince minutos.
Si se desea, se puede añadir el jugo de medio limón. A la hora de servir,
dispondremos sobre el atún este aliño.
viernes, 20 de mayo de 2022
00986 Un Poco de Aquí
... Y UN POCO DE ALLÁ
sábado, 9 de abril de 2022
00964 La Ensalada Campera
EN DÍAS DE LUZ, AIRE Y RECREO
miércoles, 7 de noviembre de 2018
00856 Los Tomates Cherry con Atún
Todavía queda algo de sabor del verano reciente. Son ellos, los pequeños tomates cherry quienes me devuelven a los apacibles y relajados días de sol y huerta.
No necesitan reinventarse ni sofisticación alguna; simplemente, imitar a sus primos los tomates mayores. Así que hoy serán servidos con migas de atún, ajo, sal y aceite. Es más que suficiente compañía para un frugal deleite. Es más que idóneo para no olvidar un pellizco de sabor del verano más reciente.
sábado, 8 de septiembre de 2018
00793 Ensalada Tricolor
Sigo disfrutando de los frutos que me regala la amable huerta y de la variedad de combinaciones a la hora de presentarlos a la mesa. Esta que hoy traigo hasta aquí la denomino "ensalada tricolor"; es lo primero que me ha venido a la cabeza al ver las fotografías. Podría haberla denominado "ensalada de tomate, cebolla y atún", que es de lo que consta; "ensalada mar y huerta", es obvio; o "ensalada deliciosa", que es como está cuando la pruebas. Pero bueno, me he inclinado finalmente por el primer impacto visual.
La ventresca de atún podemos cocinarla el día anterior y conservarla en el frigorífico, aguanta bien unos días.
martes, 31 de julio de 2018
00759 Los Huevos Rellenos de Atún
Para una docena de huevos, tres latas pequeñas de atún en escabeche, tres cucharadas de tomate frito y mayonesa. Una vez cocidos los huevos se dejan enfriar. Los pelamos y los partimos por la mitad separando la clara de la yema. Añadimos a las yemas las latas de atún en escabeche y mezclamos de forma concienzuda. Incorporamos las tres cucharadas de tomate frito y otras tres cucharadas de mayonesa que previamente habremos elaborado, con el propósito de que el relleno sea más manejable y la masa resultante sea más suave. Volvemos a mezclar bien y con la pasta resultante vamos rellenando los orificios de los medios huevos que han dejado las yemas. Para finalizar, coronamos los huevos con mayonesa. De aquí al frigorífico y servir bien fresquitos. Otro "humilde pecado". Me he venido arriba y hasta les he preparado un lecho de lechuga para que se sintieran más cómodos y sobre todo, para que no bailaran de un lado a otro de la fuente.
jueves, 10 de mayo de 2018
00682 Ya Apetece
Nos adentramos poco a poco en la primavera y con ella se impone, de forma casi obligada, y en el fondo consentida y esperada, el color en nuestra mesa de diario. Atrás se van quedando pucheros, cocidos, caldos y cucharas, siempre bien recibidos en su justo y necesario momento, para dejar paso a la imaginación y a los contrastes de sabores sin demasiados añadidos ni florituras.Color y sabor en su más delicada esencia. La naturaleza apremia a las tierras de huerta. Habrá que esperar para sus frutos unos cuantos amanaceres y algún que otro frío imprevisto. Merece la pena la espera antes de que llegue el frescor y verdor de la huerta entera. Ya imagino el festival de hortalizas invitando a carnes, legumbres, arroces y pescados a que se aposten a su vera, a compartir en un plato momentos de excelsa grandeza, humilde y ligera.
Ya apetece que la huerta de veras, la de agua, sol y paciente laboreo, se pasee por la mesa.
martes, 19 de diciembre de 2017
00603 Hay Soles
Hay un sol grande, luminoso y lejano, y soles pequeños, claros y cercanos, pero grandes en su hacer y compartir diario.
lunes, 30 de octubre de 2017
00572 El Atún con Cebolla
Atún, cebolla y sal, y al lado, un poco de pan, y si es tostado y con ajo, el no va más.
jueves, 27 de abril de 2017
00470 Sabores Viajados
Resulta curioso comprobar cómo determinados sabores invitan a recordar no solo situaciones y aparcadas sensaciones, sino también paisajes y enclaves de grata rememoranza. Son sabores viajados, ligeros de equipaje, cuyo contacto con el paladar o su simple visión desencadenan un listado de imágenes dispuestas en forma de acordeón a semejanza de aquellas pequeñas colecciones de postales, que en su momento fueron adquiridas en alguna tienda de recuerdos para pasar sus postreros años en algún lugar de no se sabe donde.
Me dispongo a presenciar uno de los muchos derbys y encuentros de fútbol del año. No es que me interese mucho el asunto del balompié. Digamos que me entretiene y distrae. Me gusta ver este tipo de enfrentamientos deportivos con algo que distraiga también a mi estómago. Algo también sencillo y distraído. Un pica pica compartido, rebanadas de pan con algún sustento o cualquier combinación de alimentos de esos de toda la vida, de esos que el paladar, al mínimo contacto, se predispone para escanear fotogramas de tu vida. Hoy, la sencillez y distracción vienen de la mano de una cebolla, unas piparras y unos trozos de bonito con el simple aderezo de aceite y sal.
No me entero muy bien de lo que sucede en el terreno de juego. Los vecinos, a los que ya les tengo pillados los colores de sus camisetas, me informarán con sus gritos y alegrías sobre el desarrollo del encuentro. Mi mente se muda de estancia para visitar otros lares atraída y provocada por un sabor viajado. Un día de campo de verde explanada, un aperitivo imprevisto bajo una monumental y señera montaña, una inolvidable tarde de pintxos, un día de calor y alforja, un horizonte de mar con su brisa de paso, noches de hogar con balcón abierto... La algarabía de los vecinos de abajo interrumpen mi viaje. Los de blanco han debido de marcar un gol. Sí, han marcado un tanto. Sobre el plato apenas queda el recuerdo de un sabor viajado.