DEL HUERTO DE PRIMAVERA Y ESTÍO
sábado, 2 de mayo de 2026
01746 Las Lechugas
lunes, 6 de abril de 2026
01740 Un Variado de Tomates
¡POR FAVOR!
Una de mis cenas favoritas cuando los tomates maduran en mi
huerto, es sacar a la mesa una variada selección de estos frutos, aliñados
simplemente con un buen aceite de oliva virgen y sal, e incluso en esporádicas
ocasiones, aderezados con ajo cortado muy fino. Siempre que me enfrento a este
platazo, me acuerdo de mi querido Antonio Arazo, reconocido cocinero oscense,
que, cuando yo apenas conocía media docena de variedades de tomate, nos deleitó
en una cena con amigos, con una degustación de hasta 25 tipos de tomates. Me
pareció algo fascinante y difícil de olvidar.
Con estos mimbres nacen suculentas comidas y cenas, no como
las de mi amigo Antonio Arazo y sus 25 variedades, pero creo que a este paso en
un par de años podré emularlas. Tiempo al tiempo.
No obstante, me he quedado perplejo con un dato que acabo de
leer y que no la tengo todas conmigo de que sea cierto. “Existen más de 10.000
variedades de tomates en el mundo, clasificadas por forma, color (rojo,
amarillo, negro, verde) y uso culinario, desde los diminutos cherry hasta los
grandes tomates de ensalada”. Si es así, anda que no me quedan tomates por
probar. Imposible, al igual que escribir sobre diez mil cosas que me gustan; objetivo de este blog.
miércoles, 25 de marzo de 2026
01732 El Pimiento Morrón
POR LA PUERTA GRANDE
No es la primera vez, ni será la última, que llega hasta
este caleidoscopio vital una de mis hortalizas más apreciadas, como es el
pimiento morrón. Me acompaña en mis comidas y cenas todo el año. En temporada,
al natural. Del huerto a la mesa, previo paso por el horno. Y el resto de meses,
en la ya tradicional conserva que elaboramos en casa entre septiembre y octubre.
Este verano la recolección, contra todo pronóstico, resultó ser fantástica y,
además, con unos ejemplares de exhibición. No me lo podía creer. Bien es
cierto, que mi dedicación hacia ellos fue diaria y plena.
En la cocina, los pimientos morrones hacen buenas migas con
un buen número de alimentos que deparan en unos sugerentes, vistosos y apetitosos
platos. Algunos de ellos ya están recogidos en esta carrera sin fin de las diez
mil cosas que me gustan. Pero en esta ocasión no propongo condumio alguno, sino
conocer algunos de los pormenores de esta magnífica y sorprendente hortaliza.
Se merece toda mi atención.
Vaya por delante que es un fruto que pertenece a la familia
de las solanáceas, a la cual pertenecen unas 2.700 plantas. El pimiento morrón
es originario del pimiento picante de América. Los primeros europeos que los
comieron fueron Cristóbal Colón y su tripulación en el año 1493. El descubridor
del Nuevo Mundo trajo semillas de distintas variedades a España, desde donde se
extendió por todo el continente europeo. Con posterioridad se diseminaría por
el Medio Oriente, Ásia, África y norte de América, donde hasta aquel entonces
no se conocía.
Este pimiento tiene forma de hocico o morro, por ello su
popular nombre, aunque también es conocido como hocico de buey o pimiento de
bonete. Se trata del único miembro del género Capsicum que no produce capsaicina;
sustancia que provoca una fuerte sensación de ardor cuando entra en contacto
con las mucosas, lo que denominamos picante. Esta ausencia de capsaicina se debe
a un gen que elimina este compuesto.
Estamos ante un alimento con un elevado contenido en agua,
un 94%, pocos carbohidratos, un 5%, apenas proteínas, un 1%, y una cantidad insignificante
de grasas. Su aporte calórico es de 24 kilocalorías por cada 100 gramos. Además
de ser una fuente importante de vitaminas y minerales, contiene fibra.
No lo tenía previsto, pero después de leer y escribir sobre
el pimiento morrón, mis papilas gustativas me han pedido que me acerque hasta
la despensa y coja un bote de conserva de pimientos. Hay que obedecer. ¿Cómo
los haré? No tengo ni idea, es lo de menos. Camino a la despensa lo decidiré.
martes, 17 de septiembre de 2024
01492 Las Borrajas en Tempura
EXCEPCIONALES Y APETITOSAS
viernes, 26 de julio de 2024
01440 No Debo Pedir Más
NO SE PUEDE PEDIR MÁS
lunes, 8 de julio de 2024
01390 Las Berenjenas de Almagro
DISTINTAS Y ESPECIALES
No hace muchos meses, hablando con mi querido y buen
amigo Ángel sobre gustos culinarios, salió a colación la siempre agradecida
berenjena. Tras mi loa sobre este, para mí, preciado fruto, Ángel, además de
compartir esta apetencia, me habló de unas berenjenas muy típicas de su tierra
natal, Ciudad Real. Me indicó que se trataba de una berenjena especial que se
cultivaba en la comarca Campo de Calatrava y que, a él, siempre que la comía le
transportaba a su infancia y juventud en casa de sus padres. Le escuché, como
no podía ser de otra manera, atentamente e intentando imaginar cómo sería esa
berenjena de tradición y que yo desconocía. Mi amigo prosiguió diciendo que esta
hortaliza se consumía habitualmente en conserva y que tenía un sabor muy particular.
Con las explicaciones y pormenores que me trasladó Ángel, me hice un poco a la
idea, pero me faltaba probarla. No pasaron muchos días, que, en la primera
oportunidad que tuvimos de comer juntos, se presentó con unas latas en conserva de tan
preciado fruto.
Y como suele acontecer cuando algo nuevo entra mi vida,
busqué información al respecto. Leí que la “Berenjena de Almagro es el fruto de
una variedad autóctona con características únicas”. Se cultiva en la zona del
Campo de Calatrava desde “tiempo inmemorial”, dando lugar a un producto
genéticamente único y distinto al resto de berenjenas del mundo. Llama la
atención su pequeño tamaño y rara vez “superan el tamaño de un dedo pulgar”.
Cuentan con la Denominación de Origen Protegida para garantizar que estas
berenjenas siguen rigurosos estándares de calidad y tradición. Es muy típico
también rellenarlas con pimiento asado.
Tomé buena nota de todo ello, para argumentar su
inclusión en este caleidoscopio vital y aquí está.
lunes, 13 de mayo de 2024
01341 Las Flores de Alcachofa
ELEGANCIA EN EL PLATO
lunes, 26 de febrero de 2024
01273 Las Berenjenas Fritas con Miel
INOLVIDABLE CONTRASTE DE SABORES
Las berenjenas fritas con miel es uno de los sabores
gastronómicos que me traje de mi viaje a la deliciosa, monumental, atractiva y
no sé cuántos adjetivos más, ciudad de Granada. ¡Qué pasada de localidad!
El caso es que en uno de los muchos aperitivos que nos
ofrecieron durante nuestra estancia, nos dieron a degustar unas berenjenas
fritas con miel de caña. Ya iba sobre aviso y era conocedor de lo típico que
era en esta ciudad este plato. Dada mi afición a la berenjena, tenía que
gustarme sí o también. La incógnita era averiguar hasta qué punto. Y puedo
decir que fue de sobresaliente. Había probado la berenjena de un buen número de
facturas, pero nunca así, y me pareció todo un acierto. El contraste de sabores
es digno de mención y comerlas un auténtico placer. Tanto me gustaron, que no
tardé en hacerme con una receta para prepararlas en casa a nuestro regreso.
Según pude leer, esta receta es de origen árabe y muy típica
en Granada, Córdoba, Málaga, Jaén y prácticamente en toda Andalucía. El secreto
de este cocinado, a tenor de los entendidos, es conseguir una textura crujiente
por fuera, como sabrosa por dentro. La forma de presentación habitual es en bastones
o en ruedas. Las probé de sendas maneras, las dos excepcionales, si bien, me
hicieron más tilín en bastones. Más fácil y entretenido de comer.
En síntesis, un plato para compartir, disfrutar y de grato
recuerdo.
Cuando me interesé por la receta, me hice con varias. Cada
una tenía su peculiaridad. Finalmente, me decanté por la que a continuación
comparto y cuya autoría es de Damián Serrano y su blog Bon Viveur, al que sigo
con asiduidad.
Ingredientes para 2 personas: 1 berenjena grande, miel de
flores o miel de caña, cerveza, leche o agua con gas, harina de trigo fina para
enharinar, aceite para freír y sal.
martes, 26 de diciembre de 2023
01237 Los Empanadicos de Calabaza
POSTRE DE TRADICIÓN
No siempre me ha gustado el empanadico. Es más, no me hacía
ninguna gracia cuando lo veía. Las pasas y la calabaza de su relleno no me
transmitían confianza alguna. Y sí, en contadísimas ocasiones, llegué a probarlo.
Pero el trocito que me comía, por cortesía a quien me lo ofrecía, pasaba por mi
particular disección antes de llevármelo a la boca, para quitarle todas las pasas,
que tantas náuseas me producían. Sí, en cambio, me encantaban los empanadicos
rellenos de manzana, menos habituales en este tradicional postre aragonés.
Han sido varias las recetas puestas en práctica. Desde
aquella primera que solicité y que nunca conseguí que me saliera igual, pasando
por la que me dieron tras mi paso por un taller de elaboración de empanadicos,
hasta la facilitada por la madre de una amiga, que es con la que año tras año
intentamos mejorarlo. Reconozco que después de unos cuantos años, no acabamos
de cogerle aquel. Buenos están, pero no como aquel que probé con tanto entusiasmo
de las Amas de Casa de la Hoya de Huesca.
La receta que a continuación comparto es la que venimos
repitiendo en los últimos años. El empanadico está bueno, porque los ingredientes
no engañan. Pero dicho esto, no acabamos de igualarlo al que probamos de la
mano de quien nos facilitó la receta. Copio, tal cual, como así nos la pasaron,
sin corregir una coma.
Empanadico de calabaza de la madre de Julia. Para medio
litro de agua se echan dos cucharadas soperas de azúcar, una cucharada de anís
en grano, una piel de naranja y una pizca de sal. Se pone al fuego hasta que
hierva. En un cuenco grande se echa la harina formando un volcán, y en el
centro se echa una medida (tazón) de aceite de oliva suave y dos medidas de
agua escaldada, hirviendo y colada. Amasar suave hasta que se trabaje bien.
Acto seguido y sin reposar, se hace una bola como un puño y se estira. Se coloca
sobre papel de horno. En un bol se mezcla azúcar con canela. Aproximadamente,
para medio kilo de azúcar, dos cucharadas de canela. Mezclar bien. Poner esta
mezcla sobre la mitad de la lámina de masa, que quede bien extendida. La
calabaza se corta como para tortilla y se coloca sobre el azúcar de forma
generosa y sin que queden huecos. Encima se ponen las pasas y los piñones. Se
espolvorea con el azúcar de la mezcla y se echa un chorrito de aceite por todo.
Se tapa con la otra mitad de la masa extendida y se espolvorea azúcar blanco y
un chorrito de aceite. Se pincha con una tijera y se coloca en el horno,
precalentado, a una temperatura entre 175 y 200 grados centígrados.
Aproximadamente, debe estar entre 20 o 30 minutos con aire arriba y abajo.
viernes, 8 de diciembre de 2023
01226 Las Borrajas con Salsa de Setas y Micuit de Foie
PARA UN DE VEZ EN CUANDO
jueves, 30 de noviembre de 2023
01219 El Olor de la Borraja Recién Cortada
RECONFORTA, EVADE Y FASCINA
jueves, 2 de noviembre de 2023
01202 La Quiche de Calabacín
HASTA EL AÑO QUE VIENE
viernes, 20 de octubre de 2023
01199 Las Anchoas con Pimientos Asados
YA HUELE A OTOÑO
viernes, 18 de agosto de 2023
01175 Las Berenjenas con Croquetas
CROQUETAS CON BERENJENAS
domingo, 6 de agosto de 2023
01167 Las Berenjenas Empanadas
UN "DESCUBRIMIENTO" TARDÍO
lunes, 31 de julio de 2023
01163 Los Calabacines a la Parmesana
TIRANDO DE RECETARIO
lunes, 24 de julio de 2023
01160 Las Patatas de Verano
SENCILLAS Y MUY GRATIFICANTES






