SIEMPRE HAY UN PLAN B
martes, 14 de mayo de 2024
01343 Las Anchoas con Aguacate
martes, 7 de mayo de 2024
01333 La Tostada de Navidad
ROJO Y VERDE
sábado, 22 de julio de 2023
01159 La Sopa Fría de Pepino y Aguacate
REFRESCANTE COMBINACIÓN
viernes, 23 de junio de 2023
01143 El Tartar de Atún
SI ME LO LLEGAN A DECIR HACE UNOS AÑOS
Revisando mis archivos fotográficos en busca de imágenes
para mantener viva esta aventura de las diez mil cosas que me gustan, me he
topado con un tartar de atún rojo que nos ofrecieron a Gloria y a mí, nuestros
entrañables amigos José Luis y Julia, en la última cena que mantuvimos en su
casa. Estoy pensando que su amistad y las largas veladas en torno a una mesa en
su domicilio, algún día formarán parte de este caleidoscopio vital, por lo tanto
que me gustan.
Cuando he visto las imágenes del delicioso tartar, elaborado
por José Luis, lo primero que he pensado ha sido: “Si hace unos años me dicen que
acabaría por gustarme el pescado crudo, no hubiese dado crédito”. Yo que soy de
los de “un poco más que al punto”.
La primera vez que lo probé, no hará muchos años, fue en
Huelva. A mis sobrinos, casi hermanos por edad y por relación personal, les
encanta. En una ocasión, lo pidieron para picar, como aperitivo. Me invitaron a
probar y rechacé la invitación, aduciendo que no me gustaba el pescado crudo. Recuerdo
que hicieron una buena defensa de esta exquisitez y tal fue la insistencia, que
finalmente lo probé. Tengo que confesar que me lo llevé a la boca con muchos
reparos. E igual que digo una cosa, digo la otra; me encantó. Tanto es así, que,
desde aquel día, siempre que tengo oportunidad, pido tartar de atún o lo
hacemos en casa.
Lo cierto es que el tartar de atún rojo es un plato muy
vistoso y muy potente de sabor, gracias al cítrico, especias y salsas con las
que se condimenta, como cualquier otro tartar, ya sea de carne o pescado crudo,
picados muy finos. A pesar de su apariencia, se trata de un plato muy sencillo
de elaborar. Se puede presentar sobre tostadas de pan, en cucharitas o en forma
de timbal.
La mayoría de los platos presentan numerosas versiones y el
tartar de atún rojo no es una excepción. La receta que a continuación detallo
la saqué de un libro de cocina asiática, de cuando adquiría libros de cocina, y
me parece lo más cercano a cuantos he llegado a probar. Es la que ponemos en
casa en práctica cuando se tercia. El
que nos brindaron mis queridos José Luis y Julia lleva tomate en la base y ya
no sé que más. Inmersos en el fragor de la dialéctica, como es habitual cuando
nos reunimos, se me olvidó aquel día preguntarle cómo lo había elaborado. Solo
sé que estaba realmente fresco y delicioso. Me gustó.
Elaboración: Picar la cebolla muy fina. Reservar. Cortar en
pequeños dados el atún. Reservar. Mezclar en un bol la salsa de soja, el aceite
de sésamo y un poco de sal. Es el momento también, si se desea, de incorporar
el wasabi y el jengibre. Incorporar a la mezcla el atún y la cebolla. Remover
bien y dejar reposar durante una media hora. Cortar el aguacate en dados también
muy pequeños, ponerlos en otro bol y rociar por encima el zumo de lima, un poco
de sal y una cucharada de aceite de oliva. Remover bien.
Para emplatar: En un molde de emplatado, colocar en primer lugar
una capa de aguacate y aplasta con una cuchara ligeramente. A continuación,
disponer el atún y aplastar también ligeramente. Repetir la operación hasta
cubrir todo el molde, o poner la mitad de aguacate y la otra mitad de atún.
Dejar en el frigorífico por lo menos durante un par de
horas. Desmoldar y servir. Acompañar de pan tostado. El tartar de atún rojo se
puede elaborar de un día para otro.
lunes, 6 de junio de 2022
00995 Las Tostadas de Aguacate
Y ALGO MÁS
Pasaron varios años sin que volviera a probarlo, por lo menos de forma consciente, hasta que conocí el guacamole, típica salsa mejicana en la que este exótico fruto tiene mucho que decir. A partir de aquí, no sé por qué, aunque imagino que atraído por sus extraordinarias propiedades alimenticias, comenzó a incorporarse a mi dieta diaria de forma espectacular. ¡Quién me lo iba a decir!
Tostadas y ensaladas acogen espléndidamente a tan singular fruta, aportando untuosidad y consistencia a muchas recetas. Un ejemplo es la que traigo en esta ocasión y que en casa acostumbramos a incluir en los aperitivos o "frugales" cenas. Basta con una rebanada de pan tostado, untada en tomate, y sobre él, unas rodajas de tomate, una buena anchoa del cantábrico, para finalizar con unas rodajas de aguacate. Chorrito de aceite, pizca de sal y a disfrutar del momento tostada.Las propiedades del aguacate son múltiples. Nutricionalmente, lo más curioso es que siendo una fruta fresca, su principal componente no son los hidratos de carbono, sino las grasas, las grasas del tipo más sano: las monoinsaturadas, como las del aceite de oliva. Además, el aguacate destaca sobre todo por su contenido en vitamina E, que protege la membrana de las células y su núcleo. También aporta vitamina C, provitamina A y minerales como el potasio, calcio, magnesio, fósforo, cobre, hierro y cinc.
Es recomendable para nuestra salud cardiovascular, relaja el sistema nervioso, ejerce un efecto protector de la visión y nutre y suaviza la piel.
El aguacate, toda una auténtica joyita.
martes, 12 de abril de 2022
00966 La Ensalada con Botarga
ALGO ESPECIAL
Hace tiempo quedó ya constatado en este caleidoscopio vital mi gusto por la botarga, o lo que es lo mismo, por las huevas de algunos pescados saladas y secas. La conocí en un inolvidable viaje a Cerdeña, un destino que me dejó prendado e impregnó en mis retinas un buen número de imágenes repletas de cálidas sensaciones. Tanto es así que, antes de abandonar la isla, dejé escondido un objeto de especial interés para mí, con la promesa de que algún día volvería a recuperarlo. Todavía está pendiente.
viernes, 25 de febrero de 2022
00937 Aguatoque
COMO LA VIDA MISMA
jueves, 30 de noviembre de 2017
00592 El Guacamole
Por lo que he venido observando, el guacamole es como la tortilla de patata, "como el que hago yo no hay otro igual". Es lo que me dicen, que no lo digo yo. En mi caso, he probado tortillas de patata mucho mejor que las mías y mejores guacamoles que los que yo preparo. Pero bueno, los míos tampoco son mancos. Sigo las directrices que en su día, cuando lo probé por primera vez, me dieron. Es decir, mezclar unos aguacates machacados con tomate, cebolla y chile, y añadir zumo de limón, cilantro y sal. Servido fresquito y acompañado con unos nachos o tostadas y una cervecita. Una delicia.
Y dicho lo cual, ya solo me queda esgrimir algunas curiosidades. En la cocina mexicana se emplean dos tipos de guacamole, el totalmente molido y el que tiene trozos de aguacate. Al primero se le denomina de forma popular como "aguamole", que es que se sirve habitualmente en las taquerías populares o puestos de comida ambulantes. El que presenta trozos se usa en el hogar y sirve para acompañar platos de carne frita o a la plancha. Según acabo de leer en un artículo de opinión de Arturo Ríos, "el aguacate tenía una significación erótica para los aztecas, por ello, las mujeres no podían realizar la recolección de este fruto, pues simbolizaban los testículos. En la mitología prehispánica, Quetzalcóatl, el dios Tolteca, ofreció la receta del guacamole a su pueblo, quienes lo extendieron por el territorio de Mesoamérica".
México es el mayor productor del mundo de aguacates y es la región de Uruapán, Michocán, la de mayor producción. Se exporta a Oriente Medio, Estados Unidos, Canadá, Europa y Japón, donde es muy apreciado y caro.
jueves, 23 de marzo de 2017
00456 El Aguacate
Tanto me caló la disertación, que un día que me cogió de buen tono, decidí romper la barrera con el ignorado fruto. A sabiendas de su neutro sabor, me interesé por el modo de hacer guacamole. El hecho de que llevara cebolla, tomate, limón, cilantro, chile y sal, me hacía albergar alguna que otra garantía. Y sí, como he comentado al inicio, me encantó. Después probé con ensaladas: tomate, anchoas, cebolla y aguacate; cebolla, huevo duro y aguacate; canónigos y aguacate. Con el tiempo llegarían el sushi y otros preparativos culinarios que se han ido incorporando a mi dieta diaria hasta convertir al aguacate en un elemento habitual de mi colorista frutero. Eso sí, todavía no he conseguido comerlo simplemente untado en pan.
lunes, 20 de febrero de 2017
00439 El Timbal de Aguacate
El caso es entretener a los sentidos e intentar que un día en nada se parezca a otro aunque solo sea en la cocina.