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miércoles, 10 de julio de 2024

01398 El Bonito con Tomate

 PLENO DE EMOCIÓN


Traigo hasta este caleidoscopio vital uno de los platos que en otro tiempo acompañó muchas de mis comidas y que me parecía un lujo. Me remonto a mi época universitaria en Bilbao y a las comidas que hacía indistintamente mi hermano Antonio o su suegra Sara, que como buena “ama” vasca, tenía muy buena mano en la cocina. Es un plato de tradición, con muy pocos ingredientes, pero pleno de sabor. Se trata del bonito con tomate.

Hacía tiempo que no lo probaba. Recientemente tuve la oportunidad de volver a recuperar su gusto y me siguió pareciendo algo delicioso. Un sabor fácilmente reconocible y pleno de emociones.

Como digo, tan solo se necesitan unos buenos tacos de bonito del norte frescos, cebolla, tomate, pimiento verde, unos dientes de ajo, laurel, sal y aceite de oliva. El único cuidado que hay que tener es que el bonito no se reseque y mejor prepararlo de un día para otro. O por lo menos, así lo dictan mis entendederas. Para acompañar este cocinado de auténtico vicio, un buen vino, un buen pan y tira millas. Fue un reencuentro feliz.

Ingredientes para 4 personas y para que sobre si es necesario: 8 rodajas de bonito del norte fresco, 1 cebolla, 1 ½ kilo de tomates maduros o la misma cantidad de tomate triturado en conserva, 1 pimiento verde, 3 dientes de ajo, 1 hoja de laurel, sal y aceite de oliva.

Elaboración: Poner un poco de aceite de oliva en una sartén, salar el bonito y dorarlo a fuego alto durante un minuto por cada lado. Reservar. Picar muy fino tanto la cebolla como el pimiento. Triturar los tomates. Majar los ajos en un mortero. Pochar la cebolla en un poco de aceite y a fuego bajo. Añadir el pimiento hasta que se reblandezca. Incorporar el ajo y cocinar durante un minuto. Añadir el tomate triturado y la hoja de laurel, y reducir la salsa a fuego bajo. Sazonar. Incorporar las rodajas de bonito y cocinar durante un minuto. Apagar el fuego, tapar el recipiente donde se ha cocinado y dejar que el bonito acabe de cocinarse con el calor. Dejar reposar el guiso para que gane sabor. 




lunes, 26 de febrero de 2024

01274 El Bonito Frito en Escabeche

 DE TRADICIÓN


Solo lo como dos veces al año, en Nochebuena y Navidad. Forma parte del más que tradicional menú navideño que prepara mi cuñado Jesús. El bonito frito en escabeche va acompañado de unos pimientos asados del piquillo y forman una pareja ideal.

Me encanta y podría tomarlo en cualquier momento del año. Pero no, prefiero mantener esta sencilla tradición y apreciarlo en estas dos fechas tan señaladas.

                                                                                    Soy hombre de tradiciones tanto en la mesa como fuera de ella, y aunque reconozco que hoy en día cuesta mantenerlas, por lo menos lo intento. Cada uno tenemos nuestras manías. Esta combinación a modo de entrante, se ha convertido en las últimas décadas de mi vida, con todos los honores, en uno de los sabores de mi Navidad, como en otro tiempo lo fueron los langostinos a la americana, el cardo, los entremeses con huevo hilado, el besugo al horno o el pollo relleno.

Cuando veo en la mesa el bonito frito en escabeche, siempre digo lo mismo: un año más y Dios quiera que por muchos más.



                                                                                     

                                                                                    






martes, 6 de febrero de 2024

01257 Los Cogollos con Bonito y Anchoas

¡BIENVENIDOS!


Como va quedando patente en este caleidoscopio vital, son muchas pequeñas cosas, sin importancia, las que me gustan. En esta ocasión, se trata de los cogollos, a los que ya dediqué mi atención en la entrada 00665.

Todos los años planto en el huerto unas cuantas decenas de ellos. No requieren mucha atención, salvo quitarles las hierbas que puedan crecer en su entorno y atar sus hojas cuando el cogollo comienza a tener forma. No hay más. O por lo menos, yo no hago nada más. 

Acostumbro a disfrutarlos en la mesa de muy diversas maneras. Todas muy sencillas, deliciosas y resultonas. Si bien, los primeros que recolecto en el huerto, siempre tienen la misma bienvenida; con unos buenos tacos de bonito en conserva y unas anchoas de Santoña. Se ha convertido en una de mis pequeñas tradiciones. Me parece un bocado muy interesante, por los sabroso y refrescante que resulta. A lo largo del verano, y hasta que den de sí los pequeños vegetales, volverán a la mesa de esta guisa, solo que el bonito no será en taco, posiblemente sean migas, y las anchoas no serán de Santoña, sino de ¡vaya usted a saber!. Pero ese primer día, tienen que entrar en casa por la puerta grande y sin escatimar la compañía.

Evidentemente, encontrándonos en el mes de febrero como estamos, en el huerto no hay cogollos. Tendrán que pasar algunos meses hasta que pueda disfrutar de ellos. De momento, ya tengo el bote de bonito en aceite y el de anchoas de Santoña, preparados para su llegada.  




jueves, 3 de agosto de 2023

01165 El Bonito Encebollado

PLENO DE SABOR


Recojo en este caleidoscopio vital otra receta de la cocina tradicional y que otrora, cuando salía a la mesa, indicaba que era un día especial.

Se trata de un plato de los de pleno sabor, moderado en ingredientes, ligero y siempre apetecible. Se puede consumir tanto en frío como en caliente, y aunque de aspecto aparente, su cocinado es de lo más sencillo. Sólo hay que estar pendiente de que el bonito no se nos pase de cocción. 

Me encantan los encebollados. La huerta me está deparando magníficos ejemplares de cebollas, así que hay que aprovechar la ocasión. No será este, el de bonito, el único encebollado que pase durante estos días por esta amalgama de vivencias y sensaciones. Vamos con esta joyita de nuestra gastronomía tradicional, en su más simple esencia.

Ingredientes: 1 kilógramo de bonito fresco, 6 cebollas, 2 dientes de ajo, 1 vaso de vino blanco, aceite de oliva virgen extra, una cucharadita de pimentón dulce, 2 hojas de laurel, 125 ml de agua, sal y pimienta.

Elaboración: Lavar y limpiar de piel y espinas las rodajas de bonito. Trocear en cuatro partes cada rodaja y reservar. Laminar las cebollas y los dientes de ajo. Cubrir la base de una cazuela con aceite y pochar la cebolla con los ajos a fuego suave. Transcurridos unos 15 minutos de cocinado, añadir el laurel y el pimentón. Mezclar y añadir el vino blanco. Dejar evaporar durante unos cinco minutos. Añadir el agua y cocinar durante cinco minutos más. Incorporar el bonito, salpimentar y cocinar durante unos siete u ocho minutos. Servir.






miércoles, 27 de junio de 2018

00735 Algo Refrescante

BOCADO SOBRESALIENTE

El calor nos ha llegado de sopetón. Esperado pero de sopetón. Apenas nos ha dado tiempo a concluir con el necesario cambio de armario. Los cuerpos se hacen pesados y el caminar más lento. Son cosas del verano. En la mesa, también nos ha cogido desprevenidos. Hace cuatro días todavía tirábamos de cuchara y ahora, solo verla en el cajón de los cubiertos, nos hace sudar. Y es que ya no hay transición, necesaria transición.

Una de mis hijas me ha dicho hoy que cocinar en verano "es un rollo". Me lo decía sudando a gota tendida mientras se afanaba en la elaboración de unas  pizzas. Por cierto, que las hace riquísimas. Un día las traeré también por aquí. La verdad es que era insoportable estar en la cocina. ¡Qué horror de calor! Y el horno a toda pastilla.

Jara tiene razón. Cocinar en verano no es que sea un rollo, pero sí poco práctico en el día a día. No apetece ni siquiera el hervor de las verduras y hasta la simple plancha se hace incómoda. Así que hay que empezar a sacar a relucir la batería de entrantes y ensaladas que tanto nos gustan. Hoy una sencilla propuesta. Una cebolla de Fuentes, unos tacos de atún, unas buenas anchoas y, aunque no me hacen gracia, pero sí a quien me acompaña en la mesa, unas aceitunas negras. Un generoso chorro de aceite de oliva virgen por encima de tan preciado bodegón y listo. El dulzor de la cebolla con el carácter salado de quienes le acompañan consiguen un bocado sobresaliente. !Qué buenos momentos nos van  a deparar la mesa y el mantel en días venideros! Esto no ha hecho más que comenzar.

martes, 19 de diciembre de 2017

00603 Hay Soles

GRANDES EN SU HACER DIARIO

Hay un sol que calienta y soles que alimentan, que juegan con la vista mientras el sabor se anticipa. Hay un sol que adormece, tranquiliza, y soles que despiertan el ánimo hospedado. Hay un sol que revitaliza y soles de fantasía que se posan sobre la mesa.

Hay un sol que ciega si lo miras y soles que no hacen daño a las sorprendidas pupilas. Hay un sol que desprende rayos de luz y soles que juguetean a parecer rayos sin luz. Hay un sol que da vida y soles que son vidas compartidas. Hay un sol que asoma y desaparece, y soles que asoman y que tras una docena de palabras y otras tantas miradas, desaparecen.

Hay un sol grande, luminoso y lejano, y soles pequeños, claros y cercanos, pero grandes en su hacer y compartir diario.