¡POR FAVOR!
Una de mis cenas favoritas cuando los tomates maduran en mi
huerto, es sacar a la mesa una variada selección de estos frutos, aliñados
simplemente con un buen aceite de oliva virgen y sal, e incluso en esporádicas
ocasiones, aderezados con ajo cortado muy fino. Siempre que me enfrento a este
platazo, me acuerdo de mi querido Antonio Arazo, reconocido cocinero oscense,
que, cuando yo apenas conocía media docena de variedades de tomate, nos deleitó
en una cena con amigos, con una degustación de hasta 25 tipos de tomates. Me
pareció algo fascinante y difícil de olvidar.
Con estos mimbres nacen suculentas comidas y cenas, no como
las de mi amigo Antonio Arazo y sus 25 variedades, pero creo que a este paso en
un par de años podré emularlas. Tiempo al tiempo.
No obstante, me he quedado perplejo con un dato que acabo de
leer y que no la tengo todas conmigo de que sea cierto. “Existen más de 10.000
variedades de tomates en el mundo, clasificadas por forma, color (rojo,
amarillo, negro, verde) y uso culinario, desde los diminutos cherry hasta los
grandes tomates de ensalada”. Si es así, anda que no me quedan tomates por
probar. Imposible, al igual que escribir sobre diez mil cosas que me gustan; objetivo de este blog.

No hay comentarios:
Publicar un comentario