"O BACALAHAU À BRÁS"
viernes, 15 de septiembre de 2023
01185 El Bacalao Dourado
martes, 28 de marzo de 2023
01099 El Bacalao con Pimientos Asados
Y SIN PRISAS
En algún momento de este caleidoscopio vital ya he
comentado mi afición al bacalao y a los pimientos rojos asados. Así que, en
esta ocasión, los uniré para darme un homenaje. Conviene, y hasta se hace
necesario, darse un homenaje, merecido o no, de vez en cuando.
Su unión en el plato me parece perfecta. El bacalao es un
pescado que admite como guarnición todo tipo de vegetales. Y por su parte, los
pimientos rojos asados se llevan bien con los peces.
La receta es muy sencilla. Eso sí, no hay que tener prisa,
ni marcase tiempos. Sólo, disfrutar de los aromas que se desprende de su
cocinado, como antesala a la pequeña felicidad que está por llegar.
Como he comentado, la premura no tiene que estar presente
en este cocinado. Así que, el apremio lo he sacado a la terraza para que se airee,
el reloj de muñeca me lo he quitado y el teléfono móvil lo he dejado en el
dormitorio.
En resumen, se trata de asar pimientos rojos morrones y
cebollas, y el bacalao cocinarlo en versión confitado. Vamos a ello.
Ingredientes para 4 personas: 8 lomos de bacalao desalado,
8 pimientos rojos morrones asados, 3 cebollas asadas, 2 dientes de ajo, una
cucharada de pimentón dulce, aceite de oliva virgen y sal.
Elaboración: Comenzamos por asar los pimientos y las cebollas. Una vez asados los dos ingredientes, dejamos enfriar y pelamos los pimientos. Cortamos los pimientos en tiras y la cebolla en juliana. En una sartén con un poco de aceite, y con el fuego a media temperatura, freímos los ajos cortados en láminas. Cuando comiencen a dorarse, incorporamos los pimientos y las cebollas. Sazonamos y rehogamos durante unos cinco minutos. Incorporamos el pimentón y seguimos rehogando un minuto más para que quede todo bien ligado. Retiramos del fuego y reservamos.
En una olla plana, vertemos aceite de oliva virgen y
calentamos a media potencia hasta conseguir 80 grados centígrados. Alcanzada esta
temperatura, incorporamos los lomos de bacalao desalados y con la piel hacia
abajo, de manera que queden las piezas sumergidas por completo en el aceite.
Cocinamos lentamente durante unos 20 minutos hasta conseguir la textura óptima.
Escurrimos las piezas y emplatamos, acompañando al bacalao con el guiso de
pimientos y cebollas asadas que habíamos reservado.
viernes, 23 de diciembre de 2022
01086 El Bacalao al Ajillo
DE LOCURA
domingo, 25 de septiembre de 2022
01061 Los Garbanzos con Bacalao
UN PLATO DE ANÉCDOTA
Ya tenía ganas de que la cuchara volviera a la mesa. Algo
huele ya a otoño, no mucho, pero algo huele, y qué mejor manera de abrirle las
puertas, que con un plato de cuchara de esos que tanto gustan a todos. Había
varias posibilidades, todas igual de apetecibles, pero finalmente me he
decantado por unos garbanzos con bacalao. Legumbre, pescado y hortaliza se
llevan bien en la cocina y en este caso el resultado es un plato equilibrado,
nutritivo y para nada pesado.
Mientras me hacía con los ingredientes, he recordado una
simpática escena acaecida hace veintiún años y que en casa traemos al presente
con frecuencia. Habíamos acudido a la pintoresca localidad altoaragonesa de Hecho
para visitar a mi hermano Antonio y familia, donde estaban pasando unos días de
asueto. La idea era regresar a casa después de comer con ellos, pero la tarde
se fue complicando hasta que se hizo la hora de cenar. Mi hija Jara todavía no
había aprendido a caminar y apenas contaba con su veintena de dientes. Como
teníamos previsto estar en casa para cenar, sólo nos llevamos la papilla de la
peque para la hora de la comida. Antonio y Ana insistieron en que nos quedáramos.
Cenaríamos pronto para que no se nos hiciese muy tarde y en cuanto a Jara, le
pediríamos una tortilla floja.
A Jara le pedimos una tortilla floja sin saber cómo
reaccionaría ante ella, pues se trataba del primer alimento que ingería más
allá de sus papillas, potitos y alguna que otra galleta blandita con las que
pasaba el rato. La tortilla apareció en la mesa a la par que los garbanzos con
bacalao. Nos servimos unas generosas raciones de legumbres y cuando pusimos el
primer trocito de tortilla en la boca de Jara, la pequeña giró la cara en señal
de desaprobación. Insistimos una y otra vez, pero no había manera de que la
probara. Cada intentona se convertía en una negativa. Fue Ana quien se dio
cuenta, mientras Gloria y yo intentábamos con las acostumbradas estrategias que
Jara probara la tortilla, que la niña no quitaba los ojos de los platos de
garbanzos con bacalao que nos habíamos servido. Sin mucha fe, Gloria cogió un
garbanzo de su plato, lo partió y se lo dio a probar a Jara. Fue poner el
trocito de garbanzo en su boca y empezar nuestra peque a agitar manos y pies en
señal de aprobación. No sé cuántos garbanzos y miguitas de bacalao llegaría a
comer, pero la señorita se quedó más que satisfecha. A todos los presentes nos
pareció increíble, además de amenizarnos la cena con sus caritas y aspavientos.
En cuanto a la tortilla floja, os podéis imaginar quién se la acabó comiendo.
Hay muchas recetas de garbanzos con bacalao, todas
interesantes. Yo practico la que me enseñó mi maestro, no solo en la cocina, hermano
Antonio.
Ingredientes para 4 personas: ½ kilo de garbanzos, 400
gramos de bacalao desalado sin piel ni espinas, una cebolla, 3 dientes de ajo,
1 pimiento verde, una hoja de laurel, 2 tomates maduros, aceite de oliva,
pimentón dulce y sal.
Elaboración: Poner los garbanzos en remojo la noche anterior
con el fin de ablandarlos. Al día siguiente, en una olla con un poco de aceite
de oliva, hacer un sofrito de tomate, cebolla, pimiento y ajo. Una vez hecho el
sofrito, triturar y añadir el pimentón. Rehogar un minuto e incorporar los
garbanzos, el bacalao, la hoja de laurel, sal y cubrir de agua. Dejar cocer a
fuego lento hasta observar que los garbanzos están tiernos.
lunes, 5 de septiembre de 2022
01047 El Empedrat de Bacalao
TODO UN ACIERTO
jueves, 11 de agosto de 2022
01025 Bacalao con Alioli Gratinado
CON SABOR A FIESTA
martes, 12 de noviembre de 2019
00876 La Ensalada Bicolor
Aunque se han hecho de rogar, finalmente los preciados tomates se han comportado con generosidad y su presencia en mi también preciado huerto ha sido muy profusa. Esto ha provocado, además de una inmensa felicidad, que durante el verano y el otoño haya experimentado un buen número de combinaciones a la hora de sacarlos a la mesa, más allá del consabido y tradicional tomate con ajo, aceite y sal, humilde y delicioso, por otro lado, arreglo.
El resultado, como no podía ser de otra manera, excepcional. Cuando iba a llevarme la combinación a la boca me pareció observar un guiño de complicidad en el tomate y una leve sonrisa en el bacalao. O sería una alucinación.
lunes, 26 de noviembre de 2018
00870 Los Buñuelos de Bacalao
Dicen que eran deliciosos, que los hacía como nadie. No recuerdo haberlos probado. Mi memoria solo alcanza para verle trajinar con su bata blanca en la cocina, entre paciente y paciente, en torno a una freidora también blanca. Pero me es imposible visualizar qué introducía en el caliente aceite. La vida nos separó muy pronto y escasamente me dejó almacenar unas pocas vivencias y algunos recuerdos. Sí, nos separó cruel e inexplicablemente pronto.
Pasaron muchos años y el destino quiso llevarme a la ciudad de Monzón; a mi querido Monzón y a mi no menos querida radio. ¡Qué curioso! Fue aquí, en esta ciudad, donde se conocieron mis padres. Él había llegado de Lérida para ejercer como odontólogo y ella, desde Seira, como maestra. Un flechazo, según mi madre, que luego les llevaría a Huesca.
Los viernes, en Radio Monzón, tenía por buena costumbre hablar de gastronomía y ofrecer recetas a los oyentes con la inestimable colaboración de Mariano Sánchez, del Restaurante Jairo. En uno de los programas, próximo a la Semana Santa, Mariano nos deleitó con su receta de buñuelos de bacalao. Siempre prestaba mucha atención a sus recetas y consejos, pero en esa ocasión puse en su decir todos mis sentidos. Yo nunca había hecho buñuelos de bacalao y tampoco era algo que se ofreciera con asiduidad, así que su lección la tomé como un descubrimiento. Al día siguiente, tiempo me faltó para poner en práctica sus enseñanzas. Me parecieron deliciosos y se los brindé a la memoria de mi padre.
Todavía guardo la hoja de cuaderno cuadriculado donde apunté la receta que desgranó Mariano en aquella ocasión y que hasta a mí me cuesta interpretar la letra.
Elaboración: Poner a hervir en un cazo la leche y la mantequilla. Cuando empiece a hervir se añaden los copos de patata o las patatas peladas y partidas para hacer un puré bastante espeso. A continuación se le añade al puré de patata el bacalao desmigado y cuando esté templado se retira del fuego y se le incorporan los huevos. IMPORTARTE, los huevos hay que añadirlos uno a uno, removiendo sin parar. No incorporar el siguiente hasta que el anterior se haya mezclado bien a la masa. Finalmente se añade la levadura, se remueve bien la masa y se deja reposar unos treinta minutos. Se forman bolas y se fríen en una sartén honda o freidora con el aceite no muy caliente.
martes, 15 de mayo de 2018
00689 Las Cocochas
Bueno, bueno, bueno, quienes vienen por aquí; las cocochas. Han tardado porque no es algo habitual en mi dieta de costumbre. Hay que encontrar el lugar y el momento para saborearlas y en la tierra adentro en la que habito no se encuentran con facilidad. Y si en alguna ocasión las he visto, el precio me ha hecho desistir.Hay muy variadas formas de cocinarlas, pero yo aquí soy de sota, caballo y rey. Si son de merluza, rebozadas; si de bacalao, al pil pil. Soy así de simple. Estoy haciendo memoria y no recuerdo que las haya probado de otra manera.
Las que ilustran la imagen están rebozadas. Son buenos ejemplares para ello. Tan sencillo como sazonarlas y pasarlas por harina y huevo. A la hora de freírlas, me gusta echar al aceite unos ajos chafados y sin pelar. A la hora de freírlas, no más de dos minutos por cada cara. Listo.
Me parecen un auténtico bocado sutil y delicioso. Acompañadas de un buen vino blanco fresquito, para qué pedir más.
jueves, 9 de noviembre de 2017
00578 El Bacalao Confitado
Confitar pescado, en este caso bacalao, no es otra cosa que sumergirlo en aceite de oliva a baja temperatura y dejar que se cocine lentamente. Resulta muy jugoso, además de ofrecer al paladar una textura y un sabor extraordinarios. Con el confitado se consigue que el bacalao se cocine sin perder un alto porcentaje de agua que contiene su carne. Por otro lado, el aceite empleado queda en perfectas condiciones al no superar durante el proceso de cocinado una temperatura superior a los 65 grados centígrados.
Una delicia que al ver ahora las imágenes que ilustran esta entrada no puedo impedir que se me salten las lágrimas.
viernes, 10 de marzo de 2017
00454 El Baccalà Mantecato
Se suele tomar acompañado de polenta, gachas de harina de maíz típicas de todo el norte de Italia que, en su versión más evolucionada, quedan como una masa sólida que en muchas ocasiones sustituye al pan, y que se toma como aperitivo, junto con un proseco, vino espumoso, muy frío.
Ingredientes para 4 personas: 500 gramos de bacalao salado, medio litro de aceite y un diente de ajo.
Preparación: Desalar el bacalao según se tenga por costumbre. Lo habitual es dejarlo en remojo durante dos días cambiando el agua dos o tres veces al día. Cuando tenemos el punto de sal deseado, ponemos a hervir el bacalao en abundante agua durante treinta minutos. Transcurrido este tiempo, escurrimos y desmenuzamos. Una vez que esté bien desmenuzado, proseguimos la preparación añadiendo un chorrito de aceite de forma continua sin dejar de remover con una espátula o cuchara de madera hasta emulsionarlo. Se puede terminar con sal y pimienta al gusto, y añadir a la mezcla un poco de ajo muy picado.
Si se quiere ir más rápido en la elaboración, en lugar de hacerlo a mano, se puede ayudar de un brazo de cocina. La crema resultante quedará más uniforme. Hay quien también es partidario de incorporar una anchoa al bacalao e incluso quien hierve el pescado en leche y aprovecha después el lácteo para darle más o menos textura al mantecato.
jueves, 26 de enero de 2017
00421 El Bacalao a la Vizcaína
miércoles, 2 de diciembre de 2015
00188 El Bacalao
A partir de aquí ya no se me ocurre decir nada más sobre el bacalao. Se me acaba de romper el esquema. Creo que es suficiente. Lo reservaré para peor ocasión. Nunca me ha sabido mejor este bacalao al horno con puré de patata y cebolla.
Colocar el puré en una fuente de horno y sobre él, la cebolla pochada y los lomos de bacalao sobre los que añadiremos una mayonesa casera hecha con aceite de oliva. Meter la fuente en el horno a gratinar a 220º C hasta que la superficie esté dorada, unos 15 minutos aproximadamente.


