SIEMPRE LAS LEGUMBRES
sábado, 11 de abril de 2026
01742 Las Alubias Blancas con Pimientos
jueves, 15 de agosto de 2024
01459 La Ensalada de Garbanzos
QUE NO FALTE EN VERANO
También las legumbres son para el verano. Desprovistas de
sus acompañamientos tradicionales de la época invernal, durante el estío, y para
quienes somos forofos de ellas, una magnífica opción es tomarlas en formato
ensalada.
Esta mañana me he levantado con ganas de comer garbanzos.
Así, que nada más acabar de desayunarme mi acostumbrado café americano, el
primero de los seis o siete que me acompañan durante el día, me he puesto manos
a la obra. Aunque se elabora en un santiamén, es conveniente, para que esté lo
más fresca posible, que descanse en el frigorífico unas tres horas y poder así salir a la mesa en óptimas condiciones.
Ingredientes para 4 personas: 2 botes de garbanzos cocidos,
1 cebolla dulce, 2 huevos cocidos, 6 pepinillos agridulces, 6 pimientos del
piquillo asados, pimienta, aceite, vinagre y sal.
Elaboración: Comenzar por preparar la vinagreta para el
aliño. En un bol con tape, incorporar una parte de vinagre, por tres de aceite,
en la cantidad que se desee. Agitar y añadir la sal y la pimienta. Tapar el bol
y volver a agitar. Cortar a dados pequeños los huevos cocidos e incorporar a la
vinagreta. Remover. Picar la cebolla e incorporar también a la vinagreta.
Remover. Cortar los pepinillos en porciones pequeñas y añadir a la vinagreta.
Remover. Y, por último, cortar a tiras los pimientos del piquillo y sumar a la
vinagreta. Remover y reservar. Lavar bien los garbanzos y depositarlos en una
ensaladera. Añadir a los garbanzos la vinagreta y remover bien. Introducir en el
frigorífico, al menos durante tres horas, y servir.
miércoles, 13 de marzo de 2024
01293 Las Legumbres a Granel
DE REGRESO A LA TRADICIÓN
martes, 5 de diciembre de 2023
01224 Los Garbanzos con Bogavante
CUANDO LA TIERRA MIRA AL MAR
jueves, 24 de mayo de 2018
00699 A Granel
Me gustan los alimentos a granel, en su genuina forma y espíritu, y en el caso de las legumbres, me fascinan. Me encantan las tiendas de ultramarinos con sus sacos de arpillera atesorando lentejas, judías, garbanzos, habas y habichuelas. Los colores del fruto prestos a cualquier compañía que le venga sobrevenida. Es un pequeño espectáculo anónimo y sin importancia que no busca aplauso final. Solo un recipiente donde burbujear un tiempo reposado para un posterior deleite de ingesta también relamida y sosegada.
sábado, 14 de abril de 2018
00661 Los Garbanzos con Jamón
Una vez escurridos los garbanzos que hemos dejado en remojo durante toda la noche, los introducimos en un burbujeante puchero de agua hirviendo con sal, que los cubra. Picamos una cebolla y un par de dientes de ajo y rehogamos a fuego lento hasta que la cebolla se muestre transparente. Añadimos una cucharadita de pimentón picante y removemos bien con el fuego ya apagado. Reservamos.
El buen conformar con qué poca cosa se alimenta.
domingo, 4 de febrero de 2018
00632 Los Garbanzos
Se dejan los garbanzos a remojo la noche anterior al igual que los huesos de jamón. Escurrimos los garbanzos y los introducimos en una olla para a continuación cubrirlos con el agua donde han estado a remojo los huesos. Incorporamos una cebolla y un tomate pelados. Salpimentamos al gusto. Los dejamos a cocer a fuego medio. Mientras tanto, desprendemos el jamón de los huesos e incorporamos a la cocción los trozos de carne obtenidos. Cocer hasta que los garbanzos estén en su punto. Incorporar agua si fuera preciso.
El resultado, como ya he dicho, es sensacional; un plato nada pesado y muy sabroso.
El garbanzo es una legumbre con importantes cualidades culinarias y nutritivas, si bien siempre se ha asociado a la frugalidad, pobreza e incluso rudeza. Expresiones tales como, "por un garbanzo no se descompone la olla ", "en todo cocido siempre hay un garbanzo negro", son una prueba de ello.
Dichos populares al margen, se trata de una legumbre de una riqueza formidable en lo que a aportes nutritivos se refiere. Es rico en proteínas, almidón y en lípidos, sobre todo de ácido oléico y linoléico, que son insaturados y carentes de colesterol. Además, es un buen aporte de fibras y calorías.
viernes, 24 de febrero de 2017
00443 Las Lentejas con Arroz
Aquí va otro plato sacado del cuaderno de los "Sabores de mi madre". En esta ocasión no he tenido que acudir a él para seguir sus pasos. Además de que su sencillez es extrema, lo he cocinado en infinidad de ocasiones. En mi particular y doméstica cocina, también se incluye en los denominados "platos únicos", que tanto me gustan.
No es nada aparente. Tampoco requiere disimulo. Es un plato de diario y hacienda. Agua, lentejas, arroz, cebolla, ajo, pastilla de caldo de carne y lo que venga a mano para ponerle apellido. Un día es tocino, como hoy, otros jamón, otros chorizo o chistorra... que tenga sabor es más que suficiente.
Hervir lentejas y arroz por separado, que luego ya tendrán tiempo de amistarse. La pastilla de caldo en la cocción de las primeras. Un sofrito de ajo y cebolla o como se tenga por costumbre. Por último, añadir el mencionado apellido. Asamblea, ahora que está tan de moda, de todos los ingredientes con un poco de agua de las lentejas, unos minutos de chup, chup y a servir.En casa, a las niñas, y a quien suscribe, gusta mucho. Es de esos platos que huelen y saben a colegio, a invierno, y que ahora su hacer provoca un suspiro.
domingo, 29 de enero de 2017
00424 Las Legumbres
Junto a los cereales, las legumbres han sido cultivadas desde hace siglo por distintas culturas y constituyen uno de los alimentos básicos de la población desde el neolítico. En algunas civilizaciones incluso llegaron a ser moneda de cambio. Aunque los historiadores no se ponen de acuerdo, parece ser que las legumbres entraron en Europa en los años posteriores al Descubrimiento para pronto formar parte de lo que hoy denominados Dieta Mediterránea. El escritor italiano Humberto Eco asegura que "las legumbres salvaron a Europa durante la Edad Media de su extinción, ya que las epidemias, guerras y hambrunas solo pudieron combatirse gracias a las judías".En España, cocidos y potajes han acompañado las comidas de los hogares, pudientes o humildes, y ocupado miles de páginas de nuestra literatura y objeto de atención de numerosos pintores.
miércoles, 11 de mayo de 2016
00285 Los Garbanzos con Sepia
Menos mal y bien se vale de los nutricionistas, que ponen al garbanzo en un más que merecido lugar, gracias a sus beneficiosos aportes para nuestro organismo. Así, se destaca su valor diurético, su capacidad para favorecer el tránsito intestinal y su valor energético.
En cuanto a la receta en cuestión, garbanzos con sepia, sencilla como el garbanzo.
Elaboración: Ponemos los garbanzos a remojo durante lo noche anterior a elaborar el guiso. Calentamos agua en una olla y añadimos los garbanzos con las dos hojas de laurel. Dejamos cocer por espacio de una hora o hasta que veamos que los garbanzos están blandos. Mientras tanto, picamos la cebolla y los dientes de ajo. Limpiamos y troceamos la sepia. En una sartén con aceite estofamos la cebolla y el ajo e incorporamos la sepia que rehogamos con el vino blanco por espacio de unos 10 minutos aproximadamente. Antes de retirar la sartén de fuego, añadimos la cucharada de pimentón. A continuación, incorporamos la sepia con el sofrito a la olla de los garbanzos y dejamos cocer hasta que tanto los garbanzos como la sepia estén totalmente tiernos. Comprobamos el punto de sal y dejamos reposar. Es conveniente que el caldo quede denso.
jueves, 19 de noviembre de 2015
00180 Las Verdinas
La cocina de casa hoy está contenta y feliz. Huele a fiesta, tradición y mar. Hay trajín, ruido de cacharros y curiosidad. Hoy le hemos dado la espalda a la ensalada, verduras y planchas. La cosa del comer, hoy, va de festín. Protagonistas, unas verdinas que han esperado pacientemente su momento en el frigorífico desde nuestro último viaje a Asturias. El resultado no ha podido ser más espectacular.
Las verdinas las descubrí gracias a mi hermana María Engracia, una buena hacedora en la cocina, y de la que me he apropiado un buen número de platos, además de ser una gran aficionada a la gastronomía asturiana.
De cuantas recetas que Gloria examinó para elaborar las verdinas, finalmente se decantó por la que a continuación describo y cuyo resultado fue espectacular. Ni un pero, ni una nota discordante, nada que objetar. Simple y llanamente, de matrícula de honor.
Limpiar bien los langostinos retirando el intestino y reservar. Pelar y cortar en rodajas el puerro y el resto de ajos, así como el tomate y hacer un sofrito.
Para finalizar, verter en una cazuela el sofrito al que añadiremos un poco de aceite de oliva, el jugo de las almejas e incorporar las verdinas. Rehogar todo unos minutos y añadir el caldo preparado con anterioridad hasta cubrir las judías tres dedos por encima. Espolvorear el pimentón, salar al gusto y dejar cocer a fuego medio durante una hora y media o hasta que las judías estén tiernas.
Diez minutos antes de retirar del fuego, incorporar los langostinos y las almejas. Apagar el fuego y dejar reposar unos diez minutos antes de servir.