LAS DE TODA LA VIDA
domingo, 29 de marzo de 2026
01737 Las Alcachofas con Jamón
martes, 30 de enero de 2024
01255 La Paella de Alcachofas y Pollo
FANTÁSTICA COMBINACIÓN
Ya he comentado en alguna ocasión, que las paellas no son
mi fuerte. Alguna he cocinado, pero pocas y en casos extremos. De hecho, ni me
acuerdo cuál fue la última. No es que no me guste meterme entre arroces, sino
que siempre he tenido a alguien a mi lado que las borda. Otra cosa es sentarme
delante de ella. Nunca diré que no. Siempre me resulta apetitosa y no importa
cuál sea su contenido. Me da lo mismo aquello que acompañe al arroz. Todo me
está bien y las disfruto de igual manera. Eso sí, si me dan a elegir, prefiero
que en mi plato no haya muchos “tropezones” y que domine el arroz con un buen
sabor.
Ingredientes: 4 muslos y contramuslos de pollo troceados,
6 alcachofas, 1 pimiento verde, 2 tomates, ½ cebolla, 2 dientes de ajo, una
cucharada de azafrán, un tazón y medio de arroz, 3 vasos de agua, colorante
alimentario, sal y aceite de oliva virgen extra.
Elaboración: En una paella con un buen chorro de aceite
de oliva virgen extra, freír, una vez sazonados, los trozos de pollo hasta que
se doren. Reservar. Freír en el mismo aceite los corazones de alcachofa.
Reservar. Hacer un sofrito con el pimiento, la media cebolla, los dientes de
ajo y los tomates, todo cortado en brunoise. Sazonar y una vez obtenido el
sofrito, incorporar el pollo troceado, las alcachofas, el azafrán y el
colorante alimentario. Mezclar e incorporar el agua o caldo de pollo. Añadir el
arroz y cocinar durante unos veinte minutos. Servir.
miércoles, 27 de mayo de 2020
00915 Las Alcachofas en Tempura
En esta ocasión se unen, para mí, tres delicias: las alcachofas, la tempura y el alioli. La alcachofa, hortaliza propia del invierno, además de proporcionarnos unas excelentes cualidades gastronómicas, se puede elaborar de muy variadas formas: hervidas, al horno, rellenas, rebozadas, fritas, guisadas, solas como protagonistas, como acompañamiento, de aperitivo.... La tempura resulta ser un excelente rebozado para cualquier tipo de fritura. Y el alioli, salsa típica de la gastronomía mediterránea, qué decir de él y de sus múltiples aplicaciones.
Nos ponemos ya el delantal y lo primero que hacemos es cocer las alcachofas. Siempre las había cocido, tal y como aprendí de mi madre, añadiendo al agua de hervir medio limón para que la hortaliza no perdiera su color natural. Pero hace algún tiempo, alparceando recetas y modos de hacer, me topé con una curiosa forma de cocción. Algo más entretenida, pero que evita el sabor a limón que las alcachofas adquieren cuando se cuecen con este cítrico. Así, disponemos en un bol, de considerable capacidad, abundante agua y perejil. Según vamos pelando las alcachofas, hojas externas y puntas, las sumergimos en el bol. Si flotan, cubrimos el bol con un plato para evitar que las alcachofas tomen contacto con el aire.
Una vez peladas las alcachofas ponemos a hervir en una olla, agua con sal y perejil. Cuando el agua comienza a hervir, incorporamos las hortalizas limpias intentando que no floten.
Mientras hierven las alcachofas, en torno a veinte minutos, preparamos la tempura y el alioli. Para la tempura utilizamos cerveza muy fría, harina y una pizca de sal para conseguir una crema bastante espesa. Para el alioli, un huevo, un par de dientes de ajo, aceite de girasol y sal.
Cuando las alcachofas estén ya cocidas, las escurrimos bien y las pasamos una a una por la tempura y las vamos friendo en una sartén con abundante aceite de oliva virgen bien caliente. Una vez fritas las depositamos sobre papel de cocina absorbente antes de servir a la mesa.
Solo quedará emplatar con el acompañamiento del alioli. El resultado me parece excepcional, incluso como aperitivo.
domingo, 22 de abril de 2018
00667 Suma Sencillez
Pienso esto mientras disfruto de unas amables alcachofas de la buena y vecina tierra navarra. Ni salteadas siquiera. Solo con ajo y cebolla. Suma sencillez, máximo deleite.
Son unos buenos ejemplares y están en su justo punto de maduración. Una vez limpias y dejado al descubierto sus "corazones", partidos por sus mitades, en lugar de hervir la hortaliza, la cocinaré al vapor; que quede tersa y con todo su potente sabor.
Aceite de oliva virgen en una sartén, fuego lento, unos dientes de ajo cortados a láminas y una cebolla también cortada, serán más que suficiente para el posterior maridaje con las alcachofas. Que la cebolla pierda lentamente su blanquecino color y muestre su transparencia. Sin prisa, como un recreo. En ese mismo instante se incorporan los tersos corazones con el añadido de medio vaso de agua de su cocción. Sigue el fuego lento hasta la práctica evaporación del agua. Sal al gusto.
No hay más para el máximo deleite desde la suma sencillez.
miércoles, 22 de noviembre de 2017
00588 El Cordero con Alcachofas
Cada cual tendrá su forma de hacer este tradicional guiso. Cuando alguna vez sale a colación el asunto, siempre hay alguien que aporta su toque particular aprendido de tía, madre o abuela. Todo vale para mantener el gusto por una tradición. La elaboración que paso a compartir no tiene complicación alguna y pocos son sus ingredientes: 600 gramos de cordero, 6 alcachofas, 6 dientes de ajo, 1/2 vaso de vino blanco, caldo de carne, harina, sal, aceite y medio limón.
Posiblemente, no sea esta la forma más original de elaborar este tradicional guiso. Así lo aprendí y así lo traslado, con todo su potente sabor.
viernes, 17 de febrero de 2017
00438 Las Alcachofas
Además de su valor gastronómico, la alcachofa o cynara, es una hortaliza muy polivalente ya que entre sus hojas se guarda un tesoro de vitaminas, minerales y antioxidantes. Leo que griegos y romanos ya la consumían al ser considerada una aliada de nuestro organismo y que en la Edad Media era uno de los alimentos más caros y sabrosos. Catalina de Médici, por ejemplo, pagaba altas sumas por ellas.
Mientras esto escribo, acabo de recordar que en el armario de la despensa de la cocina hay varios botes de crema de alcachofa. Hoy es viernes y toca cena especial. Esta noche habrá un tarro menos.