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lunes, 10 de agosto de 2026

01769 Entre Paisajes y Pinceles

 MI RECREO



Hoya de Huesca/Plana de Uesca. Óleo sobre lienzo
El paisaje humilde y cotidiano me arrastra a los pinceles. Sé que nunca podrán igualar su belleza, aunque tampoco lo pretendo. Solo me recreo, aprendo, disfruto, me pierdo y encuentro entre colores, luces y callados paisajes, ajenos a tiempos convulsos. No es poco. Es mucho más de lo que puedo imaginar.


miércoles, 30 de abril de 2025

01664 Paisajes Escritos 11

 BAJO SU QUIETUD SOLITARIA


Límites y espacios. Siegas azules. Todo lo preside y lo juzga. Él es el que nos contempla desde su verde silencio, bajo su quietud solitaria.

Óleo sobre lienzo de Fernando Herce.
Texto de Antonio Herce
Exposición: Paisajes Escritos. Huesca, junio de 2015



domingo, 23 de marzo de 2025

01633 Cosas Que Pasan

 UN CIELO DE ASOMBRO


¿Quién tiñó, igual que ayer, el cielo de asombro
en un día gris y pensamiento difuso?

Resulta curioso comprobar,
cómo en este mismo lugar,
la tarde anterior,
no supe captar
la magia singular
de una tarde al azar,
que invitaba a conjugar
el verbo amar.

Yo amo, tu amas, el ama, ella ama...
con el corazón de amar.
Ayer,
no lo alcancé a ver. 









viernes, 26 de julio de 2024

martes, 23 de julio de 2024

01431 El Cabo de Gata

 ALMERÍA


Guardo más que un grato recuerdo de mi visita a este Parque Natural Protegido. Fue, lo acabo de ver en la información que me facilitan las imágenes, el 16 de julio de 2019, en compañía de familiares. Llegamos al atardecer, después de patearnos bien el entorno y de empaparnos de su geografía desde el punto de la mañana. Por lo que veo en mis anotaciones de aquel viaje, comenzamos en la localidad de Carboneras, para hacer todo el recorrido hasta llegar al Cabo de Gata por la carretera de la costa. Así, visitamos Agua Amarga, Las Negras, La Isleta del Moro, Los Escullos, San José y Almadraba de Monteleva.

Una vez en destino, me pareció haber llegado a un paraíso. Tenía todo el paraje para mí, sin apenas gente. Creo que no me cruzaría con más de una veintena de personas. Una de las cosas que más me llamó la atención, y que todavía sigo recordando, fue su silencio. Una ausencia de sonido que apenas se veía alterado por el devenir de las olas. Todo allí me pareció sereno y tranquilo.

En el mar me mojé los pies, pisé su arena con los pies descalzos y comencé a jugar con la luna, en un intento de capturar imágenes imposibles. Me sentí pequeño, muy pequeño. No es que así lo vea ahora. No lo recuerdo tanto. Pero si así lo anoté en ese momento, así sería. Y me lo que creo. Es un sentimiento que me visita cuando estoy ante algo espectacular. Y este paraje, me pareció todo un espectáculo y un canto a la naturaleza bien conservada y excepcional.

Sensaciones aparte, el Cabo almeriense de Gata está emplazado en el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. Alberga un gran patrimonio ecológico, geológico, paisajístico, histórico y antropológico. El origen volcánico de esta tierra le proporciona una particular orografía marcada por dunas y zonas rocosas y escarpadas.

En el punto geográfico exacto del cabo, se encuentra un faro de 50 metros de altura. Y justo al lado, el mirador de las Sirenas, desde donde se puede contemplar el arrecife del mismo nombre.

El Parque Natural Cabo de Gata fue el primer espacio marítimo-terrestre protegido de Andalucía. Además, por su diversidad y las especies endémicas que viven en él, también es Reserva de la Biosfera y Geoparque Mundial de la UNESCO.

No sé cuándo, pero volveré. Tengo la impresión de que todo transcurrió muy rápido.










lunes, 17 de junio de 2024

01373 Los Paisajes de Auxilio

   EL HORIZONTE LO PUEDE TODO


Siempre conviene tener a mano un paisaje de auxilio al que confiar los momentos de debilidad, hartazgo e impotencia. Un paisaje bello, sereno, profundo en el mirar y que mimetice con nuestros deseos. Un paisaje capaz de secar la lágrima que se desliza por la mejilla o amortiguar el grito hasta convertirlo en apenas un gemido.

El horizonte lo puede todo. Hasta llegar a él, con la simple mirada, los pesares se van desvaneciendo como piñata tras ser diana de un golpe certero. Dicen que el tiempo lo cura todo. El tiempo... ¡Cuánto tiempo! Hay momentos en los que el tiempo es demasiada espera y es cuando los paisajes de auxilio se atrincheran para salvaguardar la impaciencia. 

Los paisajes de auxilio no están buscados. Asaltan, atrapan, enganchan en un solo mirar y se guardan en el alma, recogidos como un ovillo del que seguro algún día habrá que tirar.  ¡Qué sería de mí sin ellos, que tanto penar me han ayudado a olvidar!


El Castillo de Loarre (Huesca), uno de mis paisajes de auxilio




jueves, 21 de marzo de 2024

01301 Los Paisajes de Postal

 DE CONTINUO MIRAR


Hay millones paisajes de postal. Creo que me resultaría más sencillo escribir sobre diez mil paisajes de postal, que sobre esta aventura en la que ando inmerso.

Los paisajes de postal te salen al paso en cualquier momento del día. Pero por acotar algo este calificativo dado al paisaje, diré, que para mí, un paisaje de postal es aquel capaz de retener tu mirada durante unos minutos, e incluso horas, y conferir un placentero estado de ánimo. Son aquellos que, como un imán, te atraen, atrapan e incluso hablan. Aquellos que se muestran tal y como la naturaleza los ha ido esculpiendo, tejiendo, pincelando, hasta lograr obras de arte de esplendorosa belleza. 

Observar un paisaje de postal es abrir la boca de asombro e imaginar lo distinta que sería la vida, si se pudiera formar parte de él. No piden nada, si acaso, un mínimo de atención y contemplación. Porque los paisajes de postal, también tienen su corazoncito. 



jueves, 16 de noviembre de 2023

01209 Sin Temores

 CON RESPETO


De repente, 
sentí un escalofrío en la espalda.
Algo me decía que tenía que escribir
aquello que dictara mi mirada.
Con resignación, 
comencé a intuir 
lo que mis ojos a mi mente trasladaba.

"Uno y uno, tres.
El dos llegó tarde al amanecer.
No llevo ninguna,
porque dejé la mochila al ascender".

Furioso, tiré el papel al suelo
y lancé lejos el lápiz,
donde no lo pudiera alcanzar.
                                                                             
Me dejé caer sobre el barro,
mientras mi cabeza buscaba cobijo entre mis rodillas.
Las palabras se ejercitaban en mi boca,
con la misma sincronía que el bostezo al despertar.

"La ilusión se transforma en agua de vida,
cuando la realidad se ve impotente
para marcar los pasos del camino".

Fueron instantes de brutal pesadilla.
Las palabras comenzaron a amontonarse
sin orden ni concierto.
                                                                                   A veces, hasta inconexas.

 "El instinto, 
 inspirado,
 se instaló en la instiga
 en un instante de insubordinación".

Fue lo último que recuerdo de aquel día.
Desperté tiritando y manchado de barro.
Me levanté del suelo como pude
y regresé a casa.
No recuerdo nada más.
Solo sé,
que ese día me quité el miedo a escribir.


                                                                                    




lunes, 16 de octubre de 2023

01194 La Badina del Retiro

 TAMBIÉN LOS PARAJES NECESITAN ATENCIÓN Y COMPAÑÍA


La luz se posaba con suma calidez y delicadeza sobre todos los protagonistas del paraje. También el cielo, sin querer entrar en competencia, mostraba su más limpia cara, exenta de cualquier mínima mancha sobre su piel. Se trataba, sin duda alguna, del escenario idóneo donde descargar su realidad, casi permanentemente en crisis.

En estas situaciones, acostumbraba a sentarse en la roca más alta, que parecía querer custodiar la pequeña badina que, el río, ayudado de otras rocas y grandes piedras, había formado en su base. Antes de dejar caer sus nalgas sobre la roca, tenía a bien limpiar de pequeñas piedras y otros objetos, a priori fastidiosos, para evitar molestias innecesarias en salva sea la parte. Una vez sentado, suspendía sus largas piernas, con los pies descalzos, sobre, para él, pequeño abismo. No se llevaba bien con las alturas, pero en su opinión, "todo tenía una excepción".

Antes de comenzar a dar voz a su íntimo silencio, le gustaba tirar a la badina las pequeñas piedras que podía alcanzar con sus manos y escuchar cómo el agua se las iba tragando, tras un discreto y familiar glup. Eran instantes de calentamiento. Vista puesta en las transparentes aguas, ausencia de pensamientos y acomodo en la piedra. Cuando el "divertimento" había llegado a su fin, por no alcanzar en su entorno de 360 grados más piedrecillas que tirar, comenzaba con su perorata sobre el principio dudoso de sí mismo y su infructuoso destino. Poco o casi nada había avanzado desde que iniciara este ritual, y de esto hacía ya unos años. Parecía estar cómodo repitiéndose, una y otra vez, los mismos argumentos entorno a su reiterada infelicidad y continuos enfrentamientos consigo mismo. 

Quienes le conocían y apreciaban, le aceptaban tal como era. Y si alguna vez, no siempre, anunciaba que se iba a la badina, sabían que algo no iba bien. Nada grave ni serio, simplemente que alguna opresión se había infiltrado en su cabeza o en el fondo de su corazón. Era un momento de ausencia pasajera, al que nada, por más que lo habían intentado, podían aportar,

Ese día, como tantos otros, cumplió a rajatabla con su guion. Limpió la piedra en la que iba a sentarse, no se sabía por cuanto tiempo, se acomodó sobre la roca, descalzó, dejó colgar sus largas piernas sobre el "abismo" y empezó a tirar pequeñas piedras sobre las cristalinas aguas de la badina. Cuando se quedó sin piedras que arrojar, hubiera tenido que, según el esquema tantas veces repetido, empezar a enumerar las acostumbradas preguntas sin respuesta sobre su inconformista y mediocre vida, salpicado todo, con episodios y situaciones recientes de convivencia mal gestionadas. Pero no, ese día, contra todo pronóstico, no hubo continuidad en el guion. Con el último guijarro lanzado al agua, permaneció inmóvil mirando hacia la badina durante unos minutos. Después, levantó la vista, fotografió el paraje con su mirada, se levantó, calzó y con los brazos abiertos lanzó al aire un sonoro GRACIAS. Ese día de acostumbrado retiro para él, solo quería acompañar a quien tanta compañía, a cambio de nada y con su silencio, le había brindado en los últimos años. 

Un repentino viento agitó las hojas de los árboles y onduló las calmadas aguas de la badina.   





domingo, 30 de julio de 2023

01162 Despacio, Despacio

SIN PRISAS


Te olvidé
en una soleada pradera,
un día par, 
de un mes impar.

Tenía que ser así.
Era imposible seguir
tu incansable e incontrolado verso.

Sin descanso.

Deprisa, más deprisa,
que el tiempo apremia
para alcanzar el triunfo prometido.

Así rezaban
tus trinos de ave pasajera.

Deprisa, más deprisa,
que se estrecha el sendero
de los días de ensueño.

Descansemos un momento.

No, más deprisa.
Jadea si es necesario,
vomita,
pero corre,
no pares,
que ya te pisan los talones.

No sé cómo sucedió.
Ni si fue en un día impar, 
de un mes par.
Sólo sé 
que me cansé de seguir
la obsesiva, apremiante y severa voz.

Ya no hay prisas ni promesas, 
ni carreras equivocadas.
Ahora sólo quedan palabras
para la reflexión, 
miradas para la contemplación
y torbellinos de recuerdos dormidos.

                                                                                    Despacio, despacio,
                                                                                    que ahora la orquesta la dirijo yo.

                                                                                    

                                                                                    
                                                                                    
                                                                                    







martes, 11 de julio de 2023

01154 Te Soñé Tumbada


 SUCEDIÓ EN UN BOSQUE


Te soñé tumbada
en el crujir de las hojas secas.
Allí donde terminaba la música
y tu cuerpo se cimbreaba 
al compás de un sutil soplo, 
apenas percibido por las hojas.

Irradiabas belleza y alegría
en competencia desigual,
con un paisaje sereno y armonioso, 
donde solo mis ojos eran capaces
de dirimir tal contienda.

Escondido en el frondoso bosque,
quise a gritos pronunciar tu nombre,
empujado por el deseo
de un corazón nostálgico y solitario.

Toma mi mano, musité.
Llévame contigo
hasta que la noche conquiste el día
y mi cuerpo necesite descansar
a la orilla de tan deseada fantasía.

Acoge este sueño, 
frágil y efímero, 
y arrópalo entre tus senos. 
Acarícialo sin descuido,
cúbrelo de besos y susurros 
e imprégnalo con tu perfume, 
antes de que mañana,
la luz,
lo borre todo.
                                                                                    











martes, 27 de junio de 2023

01146 La Carta

 TODO SIGUE IGUAL


Al recibo de esta,
espero que estés bien
y después, también.

Por aquí,
todo sigue igual.

Lo más significativo,
es tu ausencia.
Con frecuencia acudo
para asomarme a nuestra ventana
con las manos en los bolsillos,
como a ti te gustaba.

Intento comprender qué nos pasó
en aquel entonces,
cuando todo nos parecía hermoso y deseado.
No alcanzo la respuesta,
si acaso la hubiese,
porque el silencio todo lo enmudece.
Te pediría perdón, 
si mis recuerdos me trajesen el motivo.
Pero sólo llegan en volandas
momentos de placer y ningún castigo.
Te pediría audiencia,
si tu ignoto paradero
lo visitara con frecuencia.

Instalado en nuestro hermoso paisaje,
fijo en la sierra mi mirada,
hoy nevada, 
y a sus pies,
el jardín de frescos y evocadores olores,
                                                                                    que de tanto viajarlos, 
se hicieron cómplices de nuestros alivios de amores.

Ha pasado mucho tiempo.
Sí, lo sé,
aunque no tanto,
como para que desaparezcas de mis sueños.

Sin otro particular, 
se despide este que los es,
un pobre diablo que sigue enamorado.

sábado, 3 de junio de 2023

01126 ¡Ahora!

 EL MOMENTO PRECISO


Ahora que el tiempo es espera, 
desapegado del deseo
y de las vanas e interesadas influencias.

Ahora que el tiempo es libre
y el tiempo libre se hace festivo
como un domingo.

Ahora que los propósitos no piden cuentas
para vivir todo lo que cabe en una línea.

Ahora que soy pastor de mi propia oveja
y que el verso preso se despoja de sus miedos.

Ahora que ya no es entonces
y la desilusión no tiene cabida
en los bolsillos de diario.

Ahora que lo inútil me parece hermoso
y lo imposible ya no es un reto.

Ahora que el ánimo encontró su cobijo
allí donde nada importa.

Ahora que los días pasan inadvertidos
y la rabia se perdió en el camino.

Ahora que se agolpan los recuerdos
plenos de sentido,
con sus luces y sus sombras
y lejanos del paraíso prometido.....

!Ahora!

Ahora es el momento
de reconocer errores,
asumirlos sin hacer ruido,
y en la boca
y en el corazón,
siempre dispuestos un lo siento
y un perdón. 


                                                                                    



lunes, 22 de mayo de 2023

01122 Te Recuerdo

 PEDIR PERDÓN


Te recuerdo tumbada en la hierba
con la mirada perdida
en un enjambre de ramas.

Tu apasionada voluntad de olvidar,
inquietaba hasta las sombras
que parecían querer adueñarse del verde prado.
De ese mismo primitivo lecho
en el que solo las flores campestres
fueron testigos de nuestra festiva felicidad.

Azuzado por el recuerdo,
sentí deslizarse por mi pecho
una corriente de aire frío
y el deseo de volver a empezar.

De rodillas,
apreté los dientes, 
tragué saliva
y tomé tu mano.

Decidido, 
acerqué mi boca
hasta tus labios
pronunciando perdón.

Desolado,
me encontré tendido en el suelo,
como de prestado, 
con mis fantasmas,
sin tus labios,
con frío, 
sin tus manos
y con un perdón, 
jamás pronunciado.



                                                                                    
                                                                                    





jueves, 18 de mayo de 2023

01118 Es Hermoso

 HERMOSURA


Es hermoso escuchar el tenue
sonido del aire.
Inventar y construir su destino, 
mientras mis ojos corren monte arriba,
muy alto, 
hasta el bosque.

Es hermoso contemplar un paisaje
que siempre espera, sin ansia, 
sin prisa, sin tiempo, 
sosegado y evocador de recuerdos palpitantes.
Sentir que soy un anónimo pasajero más,
sin otra aspiración,
que formar parte de un excitante
atardecer estremecido.

Es hermoso sentir la llamada,
queda y tranquila,
de una visión libre, gentil y confortable.
Permanecer eternamente
en algún rincón de la campiña,
aun cuando solo sea por dar alivio
a mi infantil fantasía. 


Hermosura, según la R.A.E: Cualidad de una persona, animal o cosa capaz de provocar en quien los contempla o los escucha, un placer sensorial, intelectual o espiritual.
                                                                             





viernes, 14 de abril de 2023

01106 Saborear Cada Horizonte

 LIBRE TE VEO


Colecciono sensaciones
como los días años
y los sueños fantasías.

Con esto vamos viviendo, 
confiando en encontrar
la respuesta
con la palabra exacta.

Inmenso placer
saborear cada horizonte
y remontar los temores
para regresar al origen.

Admirar,
conocer, 
considerar,
y llegado el momento,
pronunciar con la mirada:
libre te veo, 
te quiero libre. 
                                                                 













domingo, 26 de marzo de 2023

01098 Que Hable el Silencio

EN UNA TARDE CUALQUIERA


Que hable el silencio
cuando la palabra se ausente
y sonría su decir, 
cálido y tenue. 

Aromas de siega
lo trae en volandas
en un atardecer,
que, a falta de pincel,
se pinta a espátula.

Habla, silencio, habla, 
que está muda la palabra
por no conquistar ya a nadie, 
por torpe y desgastada.

Vocea nuevas esperanzas, 
con anhelada franqueza,
antes de que caiga la noche
y ya no se escuche nada.                                                                                    




martes, 29 de marzo de 2022

00957 Los Entornos

 EL REFUGIO CÓMODO


Los entornos son paisajes amigos,  atentos y callados. Del silencio hacen virtud y de caso paso un alivio necesitado.

Acompañan silbándote al oído una canción de bienvenida, mientras vislumbras una inexplicable ternura. Nada es extravagante y alocado. Su sencillez y humildad son su rúbrica.

Entre árboles, campos, cielos y horizontes nada en el entorno es aburrido. Todo es aprovechable, ordenado en el desorden, placentero y sentido.

Abanico de imágenes que son como besos de un despertar dominical. Sin prisas, sin horas que mirar, sin meta que alcanzar. Pequeños cuadros que solo se pueden colgar en el corazón una vez aprendidos en el transcurrir de los días.

No hay pereza en los entornos. Su actitud es de espera, de permanente y tenaz espera. Se asoman a tu pequeño mundo en un perfecto equilibrio sin riesgo. Astutos y silenciosos penetran por las  ventanas que son tus ojos, triunfadores, joviales y esplendorosos.


Son el escaparate de una tienda de ilusiones. Mucho dónde elegir, mucho dónde agarrarte, nada que desperdiciar. Lo imaginario y lo real tienen cabida en los entornos sin murallas. 

Mira el entorno, cierra los ojos y reúne todas tus fuerzas evitando el desaliento. Frente a frente, sin dar la espalda, acortando la distancia. Comprueba que no tienes alas para escapar y sumérgete en ese paraje que te llama, espera y abraza. Es el refugio cómodo donde descansar tus sueños.



martes, 19 de septiembre de 2017

00528 Cuando la Luz se Abre Paso

INESPERADO HUÉSPED


Hubo un tiempo, hace muchos calendarios ya, que me inquietaba. Su visión me producía escalofríos y sin saber por qué, conseguía, sin yo ser consciente, que me recogiera como un ovillo. Pero con todo, el fenómeno natural, lejos de que me resultara indiferente, ejercía sobre mí una atracción especial. A pesar de la inquietud y del escalofrío que me atenazaban, mis ojos siempre buscaban un hueco entre mis dedos para contemplar tan magnífico espectáculo. Supongo que en mi zozobra algo tendrían que ver algunos libros de esa época infantil y la presencia ilustrada de  un enorme ojo que desde el cielo todo lo vigilaba y controlaba.

Ahora, cuando la luz se abre paso entre grises y un cielo apesadumbrado, no puedo dejar de sonreír  a aquel niño asustado ante tamaña demostración de fuerza vital y cálidas sensaciones. Más allá de la espesura de los días hay luz. Solo se precisa esperar, permanecer esperanzado a la llegada de su presencia. Llegará sin previo aviso, como el inesperado huésped que llama a tu puerta por sorpresa y lo ocupa todo solo con su trazada figura.

Ya no temo a la luz desparramada caída desde ese cielo que no alcanzo. Ya solo me sobrecogen los días sin esperanza.