MEJILLÓN EGUNA
miércoles, 5 de junio de 2024
01363 El Día del Mejillón
martes, 4 de junio de 2024
01362 Te Regalo Mi Sonrisa
CUANDO TE MIRO
01361 El Falafel
CON SABOR A PIRINEOS SUR
lunes, 3 de junio de 2024
01360 El Traje Ansotano
El último domingo de agosto, se celebra en la localidad altoaragonesa
de Ansó, el Día del Traje Típico Ansotano; declarada Fiesta de Interés Turístico
Nacional. Una jornada en la que la atractiva villa pirenaica se convierte en un
museo viviente y donde sus vecinos recrean costumbres típicas y tareas
cotidianas de otros tiempos, ataviados con sus trajes tradicionales. Unas
vestimentas únicas y centenarias, que según he podido leer, María Mendiara
Navarro y Jorge Puyo, fallecidos en 1986 y 1992, respectivamente, vistieron de
modo habitual a lo largo de sus vidas. En la actualidad su uso se limita a
celebraciones y actos culturales.
Se dice que “la diversidad de trajes nunca estuvo reñida con
la igualdad, que tradicionalmente imperó en la sociedad ansotana. Pobres o
ricos lucían vestimentas similares, únicamente diferenciadas por la calidad de
ciertos tejidos o las joyas con las que se engalanaban las mujeres, es decir,
por aquellos elementos que se importaban del exterior. Por contra, aquellos
otros de elaboración autóctona no sabían de diferencias de clases, y su mayor o
menor vistosidad dependía de la habilidad de quien los confeccionara”.
Muy recomendable, por cierto, la visita al Museo del Traje
de Ansó, ubicado en la ermita de Santa Bárbara, en la calle Santa Bárbara, 2. El museo hace un completo recorrido por las
distintas etapas y transiciones de la vida de los ansotanos a través de su
indumentaria, ligada a su vida cotidiana y, de forma muy relevante, a los
diferentes actos litúrgicos.
Desde este caleidoscopio vital, vaya mi más sincero aplauso.
viernes, 31 de mayo de 2024
01359 Que Rule el Rulo
SUTIL Y SABROSO
miércoles, 29 de mayo de 2024
01358 Las Uvas con Regalo
CURIOSA COMBINACIÓN DE SABORES
01357 La Playa de la Pelosa
DEL AZUL AL TURQUESA
Conocí esta playa en nuestro segundo viaje familiar a la
atractiva isla de Cerdeña. Fue en un mes de octubre con un tiempo magnífico,
pero sin intención de echar la toalla y mucho menos bañarnos. Acudimos a la
playa de La Pelosa ante el reclamo de su belleza y su buen número de peculiaridades.
Esta playa se encuentra en el extremo noroeste de Cerdeña,
en Stintino, un pueblo en su origen de pescadores, pero reconvertido en la
actualidad en un atractivo destino turístico. Sus aguas van del azul al
turquesa y la arena de la playa es blanca y muy fina, como granitos de arroz, con
dunas salpicadas de maquis mediterráneo. Dicen que es la mejor playa de Cerdeña.
No seré yo quien lo discuta. El agua, tal y como pude comprobar, está siempre
tranquila “al estar protegida de las mareas y el mistral por una barrera
natural creada por los escollos de Capo Falcone, la isla Piana y las rocas de
Asinara”. El pequeño golfo sobre el que se asoma la playa La Pelosa “es llamado
por los sardos ‘mar de interior’, a diferencia del ‘mar fuera’ de la costa más
occidental expuesta al viento”.
Como he comentado con anterioridad, fuimos a esta playa de
visita. Era octubre y no había problema alguno para visitarla. El problema, por
denominarlo de alguna manera, estriba en la época veraniega, ya que el acceso
está limitado a 1.500 personas por día. También digo, que hay que hacer un
máster si quieres acceder. (Para los suspicaces, lo del máster es una broma).
Las fechas en las que se debe reservar acceso a la playa son
entre el 1 de junio y el 31 de octubre. El resto del año o fuera del horario de
control, de 20 a 08 horas, no es necesario reservar. La reserva es de 4
personas máximo. Se puede reservar un máximo de 31 días consecutivos. La
reserva tiene un precio de 3,5 euros por persona y día. La reserva es obligatoria
para todos los mayores de 12 años. Hay más opciones, pero lo mejor es ir a la
página web https://spiaggialapelosa.it
Estaríamos durante un par de horas sentados en una roca para
contemplar el bello paisaje y francamente, no diré que era como estar en el
paraíso, pero casi.

