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miércoles, 29 de mayo de 2024

01357 La Playa de la Pelosa

 DEL AZUL AL TURQUESA


Conocí esta playa en nuestro segundo viaje familiar a la atractiva isla de Cerdeña. Fue en un mes de octubre con un tiempo magnífico, pero sin intención de echar la toalla y mucho menos bañarnos. Acudimos a la playa de La Pelosa ante el reclamo de su belleza y su buen número de peculiaridades.

Esta playa se encuentra en el extremo noroeste de Cerdeña, en Stintino, un pueblo en su origen de pescadores, pero reconvertido en la actualidad en un atractivo destino turístico. Sus aguas van del azul al turquesa y la arena de la playa es blanca y muy fina, como granitos de arroz, con dunas salpicadas de maquis mediterráneo. Dicen que es la mejor playa de Cerdeña. No seré yo quien lo discuta. El agua, tal y como pude comprobar, está siempre tranquila “al estar protegida de las mareas y el mistral por una barrera natural creada por los escollos de Capo Falcone, la isla Piana y las rocas de Asinara”. El pequeño golfo sobre el que se asoma la playa La Pelosa “es llamado por los sardos ‘mar de interior’, a diferencia del ‘mar fuera’ de la costa más occidental expuesta al viento”.

Justo en frente al islote en el que se levanta la Torre de la Pelosa, una construcción aragonesa de 10 metros de altura, se encuentra la Pelosetta, una playa más pequeña, pero con similar encanto. Y un poco más allá, la isla de Piana, con las ruinas de otra torre española.

Como he comentado con anterioridad, fuimos a esta playa de visita. Era octubre y no había problema alguno para visitarla. El problema, por denominarlo de alguna manera, estriba en la época veraniega, ya que el acceso está limitado a 1.500 personas por día. También digo, que hay que hacer un máster si quieres acceder. (Para los suspicaces, lo del máster es una broma).

Las fechas en las que se debe reservar acceso a la playa son entre el 1 de junio y el 31 de octubre. El resto del año o fuera del horario de control, de 20 a 08 horas, no es necesario reservar. La reserva es de 4 personas máximo. Se puede reservar un máximo de 31 días consecutivos. La reserva tiene un precio de 3,5 euros por persona y día. La reserva es obligatoria para todos los mayores de 12 años. Hay más opciones, pero lo mejor es ir a la página web https://spiaggialapelosa.it

Y en cuanto a las normas de uso y disfrute de la playa, las del sentido común en estos casos. Es decir: Prohibido dejar basura en la playa, prohibido fumar (excepto en las áreas designadas para ello), prohibido retirar arena, conchas y piedras, prohibido hacer uso de jabones y champú, prohibida la venta ambulante. Además, es obligatorio el uso de esterillas bajo las toallas de playa con el fin de evitar llevarse arena pegada a la toalla. También es necesario hacer uso de las fuentes para quitar la arena de los pies y las mascotas no pueden entrar durante el horario de apertura, de 08 a 20 horas.

Estaríamos durante un par de horas sentados en una roca para contemplar el bello paisaje y francamente, no diré que era como estar en el paraíso, pero casi.  

 










martes, 24 de julio de 2018

00749 Los Nuragas

DE CERDEÑA

Hoy que tenía la tarde liberada y desocupada, me he animado a seguir ordenando las cientos de fotografías que me traje el año pasado de nuestro viaje familiar a Cerdeña. Algún apunte ya ha ido apareciendo en este caleidoscopio vital.

De las muchas cosas que cautivaron mi atención en esta hermosa isla, traigo hasta aquí en esta ocasión "los nuragas"; construcciones consideradas como los monumentos megalíticos más grandes de Europa. Según pude leer, su construcción se remonta a años anteriores al 1.000 a.C, y se han convertido en uno de los símbolos distintivos de la isla y de su cultura.

Los nuragas, que tienen la forma de una torre con forma geométrica de cono truncado, se construían en lugares panorámicos. La estructura carece de cimientos y se sostiene solo por el peso de las piedras que la formar. Algunas nuragas pueden llegar a medir hasta 20 metros de altura. En la actualidad, se pueden llegar a ver más de 8.000 nuragas en la isla, de los 30.000 que pudieron estar en pie.

Según Massimo Pallotino, un estudioso de la prehistoria sarda y etruscólogo, "la arquitectura producida por la población nurágica fue la más avanzada de cualquier civilización del Mediterráneo occidental durante esta época, incluyendo las de las regiones de la Magna Grecia".

El uso de los nuragas no se ha determinado con claridad, señalándose que pudieron ser templos religiosos, alojamientos cotidianos, la residencia de los jefes del pueblo, fortalezas militares, salas de reunión de los líderes, o una combinación de algunas de ellas. Algunos de los nuragas están ubicados estratégicamente respecto a importantes pasos que podrían ser controlados fácilmente.

Leo que "los nuragas tenían un contenido simbólico significativo. Podían transmitir riqueza o poder o ser un indicativo de que el lugar era un pueblo. Teorías recientes tienden a creer que las villas sardas eran ciudades-estado independientes, aunque no fueran ciudades en sentido estricto, que formaban federaciones y que la construcción de estos monumentos podían haber dependido de una distribución previamente acordada del territorio entre las villas federadas".

El pueblo nurágico alcanzó fama en muchos lugares mediterráneos por el bronce que producía.

Apenas pudimos detenernos en ellos. Eso, entre otras muchas cosas, lo dejamos para una nueva y prometida visita.




sábado, 26 de mayo de 2018

00701 La Basílica de la Trinidad

SANTÍSIMA TRINIDAD DE SACCARGIA

Admiré su peculiar y asombrosa arquitectura en mi último día de la escasa semana que pasé en la isla de Cerdeña junto a mi familia. Es uno de los lugares de obligada visita cuando transitas por los alrededores de la localidad de Sassari. Había que aprovechar el tiempo al máximo. Nunca se sabe si habrá un regreso. Comenzaba a caer la noche y no sabíamos si daríamos con el lugar. Había que intentarlo. Y sí, finalmente dimos con el fascinante edificio apostado en la margen derecha de la carretera. Fue como una aparición, como una magistral aparición. La escasa luz todavía nos permitió ver la bandera bicolor de piedra caliza y basalto que dan forma al edificio.

Se trata de un edificio románico construido en medio de la nada a principios del siglo XII. Leo que el nombre de Saccargia parece derivar del sardo "vaca arza" y que está relacionado con una vaca que según la leyenda, bajaba todos los días al lugar donde se ubica la iglesia para ser ordeñada por los monjes. "La orden monástica Camaldolesa la levantó en 1112 con el sufragio del Giudice de la ciudad de Torres, Constantino I y su esposa Marcusa di Gunale, quien al parecer, al pasar de peregrinación hacia la iglesia de San Gavino de Torres, tuvo un sueño de que tendría un hijo, y por ello decidió bendecir el lugar con la construcción de un templo.

El interior tiene una sola nave, con tres ábsides en el transepto. Los detalles de los capiteles del exterior y los frescos del ábside central con el Pantocrator de influencia bizantina, algo poco habitual en Cerdeña, son dos espacios donde apreciar la belleza del conjunto. En uno de los capiteles del pórtico se puede ver la imagen esculpida de la vaca en posición de rezo. Del resto del monasterio solo queda un edificio anexo y restos del claustro.

Es en suma, la más notable y espectacular de las iglesias de la isla sarda.





sábado, 7 de octubre de 2017

00548 Las Rocas Rosas

DELICADO PAISAJE


Existe un lugar de serena agua azul y rocas rosas que lo abrazan. Anochece. El frío no quiere dormir y se aloja en las pupilas extasiadas ante unas piedras desacostumbradas. Parecen pintadas por un pincel de horizonte tardío. Ni tocarlas me atrevo, no vaya a ser que mis dedos ensucien las rocas rosadas que se me antojan recién tiznadas.

El silencio las duerme con un balanceo de agua y las rocas, de pétrea cara sonrosada, bostezan entre las grietas sueños hasta la próxima madrugada. Descanso y paz ante un paisaje delicado, con un mar de agua calma y piedras ruborizadas de aplausos y halagos. Anochece. Los mástiles de los barcos con su tintineo anuncian retirada. 

Una última mirada para un recuerdo viajero a un mar sereno y ya sombrío, y a unas rocas rosadas, que ni la la noche de negro estrellado ensombrece su hermosa tez de nacarada estampa. Anochece en un lugar de serena agua azul y adormecidas rocas rosas.







martes, 4 de julio de 2017

00506 Castelsardo

LA VILLA DE LAS CASAS DE COLORES


En sus inicios fue llamada Castelgenovese. Con posterioridad, Castellaragonese, y una vez expulsada la Corona de Aragón recibió su nombre actual de Castelsardo. En la isla de Cerdeña, en la provincia de Sassari, y en el corazón del golfo de Asinara, se encuentra esta pintoresca localidad. Un pequeño pueblo pesquero y medieval,  de unos cinco mil habitantes, de esos que enamora a primera vista.

Leo que la familia genovesa de los Doria "fundó el núcleo de Castelsardo, sabedora de que con la fortificación sobre la defensa natural de la montaña, conseguiría dominar la región y establecer un puente comercial y militar entre el continente y la isla". 

Castelsardo no está. Aparece, como una postal, tras una sucesión de curvas encaramado en lo alto de un cerro. Sus fachadas de colores sobre el mar mediterráneo y su fascinante luz ejercen un potente atractivo de difícil declinación. A sus pies, barcos y yates anclados junto a una torre de defensa aragonesa completan el encanto de la villa turística y marinera.
La localidad tiene dos partes bien diferenciadas. De un lado, la parte baja y más moderna, y de otro, su centro histórico, anidado en las murallas, con un entramado de callejuelas, rampas y escaleras que ascienden hacia el castillo de los Doria y a la Catedral de San Antonio Abad. Una pintoresca seo edificada sobre las rocas y en cuyo interior se hallan varias obras del Maestro de Castelsardo, un pintor que vivió entre los siglos XV y XVI, y cuya identidad no se reconoce con certeza. Leo que "la preexistente iglesia de San Antonio Abad fue ampliada entre el 1597 y el 106, después que la sede episcopal fuera trasladada a Castelsardo y se le otorgara el título de Catedral". En su interior predomina el gótico, si bien se han realizado numerosas reformas que han cambiado su aspecto original. El edificio se finalizó en el año 1727 con la construcción del matroneo, con el altar finamente decorado y dedicado a San Antonio, patrón de la ciudad. Encima de la entrada se encuentra un órgano de tubos del siglo XVII, con el mueble decorado, considerado uno de los más bellos de Cerdeña.

Desde el castillo se contempla una magnífica panorámica del Golfo de Asinara y el perfil de la vecina Córcega. El descenso desde el castillo hasta el mar se convierte en algo muy sensitivo entre estrechos callejones, escalinatas y el saludo de los artesanos que trabajan su oficio apostados a las puertas de sus casas.














jueves, 8 de junio de 2017

00491 La Botarga

HUEVAS DE MÚJOL


Es mi último nuevo sabor. Lo probé recientemente en Cerdeña, casi por casualidad y sin saber muy bien de qué se trataba. El plato en cuestión: espaguetis con almejas y botarga. Solo puedo decir que a mi paladar resultó algo extraordinario, con mucho sabor a mar, a un mar recio y delicado a la vez. Cada ganchadita de espaguetis era como una nueva emoción. No quedó nada en el plato, ni tan siquiera el recuerdo de que en él hubo una vez algo.

Me interesé por este para mí, nuevo complemento gastronómico. Se trata de unas huevas de mújol, atún o de pez espada, aunque para los italianos puristas sólo son botarga las de mújol, es la única que debe ser denominada "bottarga" y que se produce principalmente en Cerdeña. Luego supe que en España se producen y consumen en la Región de Murcia y provincia de Alicante, siendo la población de San Pedro del Pinatar, a orillas del Mar Menor donde se centra la mayor producción, en una zona también dedicada a la explotación de sal marina.

Leo que la botarga se elabora a partir de la bolsa ovárica que es extraída del pescado hembra y, sin romperla, es lavada para quitarle las impurezas y puesta en salmuera o salazón de sal marina. Posteriormente se prensa para escurrir y quitarle la humedad y se expone al sol. Se vende en piezas enteras o bien trituradas. Leo también que los antiguos egipcios consumían huevas de pescado disecadas. No obstante, su difusión por las costas del Mar Mediterráneo se debería a los fenicios. Tradicionalmente se ha tratado de un alimento constituyente de la dieta de los pescadores durante sus jornadas en la mar.

Huelga decir que de vuelta a casa me hice con un par de botes de botarga de mújol triturada, además de dos pequeñas piezas enteras y envasadas al vacío para rallar, que prometen dar a mi paladar nuevas emociones a través de ocurrencias gastronómicas que salgan al paso. Tal es su sabor que será difícil errar cualquier elaboración. Prometo compartir su resultado.