DE BUENA VECINDAD
jueves, 26 de marzo de 2026
01734 Las Galletas de Mantequilla
jueves, 27 de junio de 2024
01379 Los Pasteles
UNA DULCE DIVAGACIÓN
Se dice que a nadie le amarga un dulce, y bien cierto es.
Aunque ya he comentado en alguna ocasión, que no doy un paso por los dulces, si
me los ponen en bandeja, disfruto como el que más. Y si esa bandeja contiene
una representación de mis dulces debilidades en forma de pastel, para qué
contar: la felicidad llama a mi estómago y también a mis recuerdos de infancia.
Por cierto, mientras me comía de una sentada, y nada menos
que para cenar, una ensaimada de nata, medio mil hojas de crema y un merengue,
como diría aquel, “pa vernos matao”, me he preguntado el por qué lo dulce está
asociado a la felicidad. Los encuentros familiares acaban con algo dulce. La
vela de cumpleaños se ancla en una dulce tarta. Si quieres ver a alguien feliz,
regálale un dulce. Hay quien se quita las penas tomando algo dulce. Cuando vas
a comer o cenar a casa de alguien, habitualmente te presentas con una botella
de vino y algo dulce. Los domingos, que no falte el dulce… por poner solo
algunos ejemplos.
Independientemente de que nuestros antepasados asociaran el
sabor dulce con alimentos ricos en energía y que nuestro cerebro ha conservado
esta preferencia por lo dulce, -aunque no sea en mi caso, que me inclino más
por lo salado, sin descartar en sonadas ocasiones lo dulce-, explicaría por qué
nos resulta tan atractivo y reconfortante. No en vano, el azúcar favorece la liberación
de endorfinas, la llamada hormona de la felicidad. Cuando consumimos alimentos
dulces, nuestro cerebro libera endorfinas y serotonina, que no son otra cosa
que las sustancias químicas responsables de la sensación de bienestar y
felicidad. Además, en lo dulce hay algo emocional a través de la conexión con
nuestra infancia, al estar vinculado a momentos felices.
Pues nada, hasta aquí puedo leer, que ya no tengo más dulce
que meterme en la boca. Bueno, sí que tengo, la otra mitad del mil hojas, pero
tampoco hay que abusar de la felicidad.
lunes, 4 de abril de 2022
00960 Los Bollos de Mantequilla
EXQUISITEZ BILBAÍNA
lunes, 28 de febrero de 2022
00939 El Chocolate con Churros
Y VICEVERSA
domingo, 22 de julio de 2018
00746 El Requesón
No acostumbro a acordarme de la existencia de este lácteo, salvo cuando hago una tarta deliciosa que aprendí a elaborarla en Bilbao y que, por cierto, no encuentro la receta, o cuando lo veo, fresco, en algún supermercado.Recetas con requesón hay muchísimas, como no podría ser de otra manera. Pero lo dicho, pienso poco en su existencia. De cualquier manera, cuando lo como, me gusta que ejerza de protagonista y que no sea un convidado de piedra en el plato. De aquí, que como más lo disfruto es solo con azúcar, y si me vengo arriba, con miel y nueces. Una delicia.
Muchos lo consideran como un queso más, pero lo más correcto es clasificarlo dentro de los lácteos, ya que proviene del suero de leche cuajado. Dado que no conlleva maduración, como sucede con los quesos, el requesón contiene un alto porcentaje de agua y su aporte de grasas es muy bajo. La concentración de proteínas, todas de buena calidad por ser de origen animal, es tres veces mayor que en la leche. Además, su aporte de vitaminas y minerales es muy valioso para el organismo: calcio, potasio, fósforo, vitamina A y del complejo B.
A ver si su incorporación a este blog hace que esté más presente en mi dieta, porque gustarme, ya lo creo que me gusta.
martes, 9 de junio de 2015
00053 El Café
Inseparable y mudo amigo de mañanas y deshoras. Se inicia el día. Uno, dos y hasta tres besos en estancias y pasillos. Uno, dos y hasta tres bostezos interrumpidos. Y comienza el ritual del despertar, de coger al día por los pies.
Habrá más encuentros. Solos o en compañía. Y volverás a ser testigo de una chanza, un cumplido, un aviso, diez esperas, cien recuerdos o un te quiero. Y te vestirás de nuevo para mí de agua o de hielo cuantas veces lo requiera.
Por favor, un americano con sacarina.




