La carne de conejo es baja en grasa, un 5%, la mayoría insaturada, rica en proteínas y un contenido bajo en colesterol, además de poseer los aminoácidos necesarios para metabolizar las proteínas por lo que es perfecta para consumir en cualquier dieta. Aporta un gran número de nutrientes esenciales como las vitaminas B3, B6 y B12. Por otro lado, contiene poco sodio y carece de ácido úrico.
Como curiosidad, en Egipto la carne de conejo era una de favoritas de los faraones y su corte, hasta tal punto que se incluía en los menús funerarios que les acompañaban en su último viaje.