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miércoles, 7 de febrero de 2024

01258 Los Tomates Cherry con Burrata

TENTADOR


La cosa está clara. Si me gustan por separado el queso burrata y los tomates cherry, unidos para una buena causa, como es, formar parte de una buena ensalada, hablamos ya de palabras mayores.

Me parece una combinación perfecta. No se quitan protagonismo alguno, se complementan a la perfección y dejan un grato recuerdo en el paladar. Sí, me encantan los tomates cherry con burrata.

En esta ocasión, a la suavidad y cremosidad de la burrata, le acompañan dos tipos de tomate cherry: la dulzura del tomate cherry de pera y el intenso sabor, también dulce, del tomate cherry kumato. Todo aderezado con un buen aceite de oliva virgen extra, orégano, en su justa medida, y sal. El resultado no puede ser más amable y tentador.

Lo cierto es que, en los últimos años, las campañas de verano de los tomates cherry en mi huerto están siendo espectaculares y salvan mis desalientos ante la escasez de sus parientes los tomates rosas y corazón de buey. A partir de mediados de agosto, empiezo a coger estos pequeños tomates, que me acompañarán, si todo va bien, hasta mediados de octubre. El recetario de cómo sacarlos a la mesa es amplísimo, siempre apetitoso, sencillo y muy visual. Pero con burrata, para mí, siempre es un plus.






lunes, 9 de mayo de 2022

00983 La Burrata

 EL QUESO MANTECOSO ITALIANO


La burrata, tildada por muchos como el rey de los quesos italianos, ha entrado en mi dieta en los últimos meses como disparo de cañón. Me encanta y me fascina, ya no solo por su textura y sabor, sino por lo amable, variada y acogedora que resulta en los platos.

Conocí de su existencia hace unos cinco años en Barcelona, gracias a mi hermana María Engracia y en una de sus excelentes comidas con las que acostumbra a deleitarnos. Siempre inquieta y gustosa por probar cosas nuevas, preparó una sencilla ensalada con pequeñas burratas y rúcula, aderezado todo con aceite de oliva, vinagre de Módena y sal. Me pareció exquisita. De regreso a mis lares quise comprar este queso para alguna comida especial, pero no di con él. Ahora ya resulta más fácil localizarlo y rara es la semana que no sale a la mesa.

La burrata es un queso fresco de pasta hilada, caracterizado por tener una suave consistencia. Su apariencia es redondeada, con un delicioso corazón de crema y cubierta esponjosa de color blanco. Se elabora a mano con solo tres ingredientes: leche de vaca, cuajo y crema, siempre sin aditivos, ni rellenos artificiales.

Su traducción del italiano significa literalmente "mantecoso" y se trata de una de las comidas más populares de la región de Apulia, en el sur de Italia. El origen de este queso se remonta al siglo XX en la región de Puglia. Se cuenta que fue el maestro quesero Lorenzo Bianchino quien buscó la forma de reutilizar los restos de pasta extraídos de la mozzarella, combinándolas con una especie de crema fresca.

La propuesta que traigo en esta ocasión es muy sencilla, exquisita y sin quitarle protagonismo a la burrata. Es tan fácil como formar un lecho de rúcula y sobre este, depositar unas cucharadas de pesto rosso (se puede adquirir en establecimientos especializados o grandes hipermercados). Colocamos la burrata sobre el lecho de rúcula y le espolvoreamos pimentón dulce para acabar con un chorrito de vinagre de Módena. El resultado me parece algo exquisito.





martes, 11 de julio de 2017

00514 La Ensalada de Cumpleaños

BURRATA CON RÚCULA


Ya he comentado en alguna ocasión que tengo por costumbre poner nombre propio a determinadas elaboraciones culinarias. Se trata de platos aprendidos de gente querida por mí. También, en ocasiones asocio platos a momentos dichosos que rápidamente toman el nombre de ese acto o celebración de permanente recuerdo. Presento aquí mi última adquisición,  probada por primera vez en un momento feliz; "burrata con rúcula" o "ensalada de cumpleaños".

La probé recientemente en Barcelona en la celebración de un feliz cumpleaños. No, mejor dicho, en un emotivo encuentro para desear todo lo mejor en un futuro a alguien a quien quiero y aprecio muchísimo. Fue mi hermana María Engracia quien nos deleitó con esta ensalada, amén de otras exquisiteces que iré trayendo hasta aquí por lo originales y exquisitas que resultaron ser. Ya he dicho en alguna ocasión que mi hermana, de la que he aprendido un buen número de platos, es una excelente cocinera, al igual que mi hermana Gemma. Disfrutan y nos hacen disfrutar de su respectivas cocinas.

La ensalada en cuestión es muy sencilla. Por si acaso le acabo de pedir la receta. Sobre una fuente se coloca una cama de rúcula y sobre esta, burrata fresca. A modo de aliño, unos tomates secos que se deberán preparar con antelación con ajo y aceite de oliva virgen. Así de sencillo.

Nunca había probado la burrata, que no es otra cosa que un queso fresco italiano. El nombre es poco agraciado, pero no es por casualidad. Mantequilla en italiano es "burro", y "burrata", mantecoso. Leo que la burrata se obtiene añadiendo a la leche fresca el suero producido al dejar agriar parte de la producción del día anterior y cuajo de ternera, cuajando la leche en 20-30 minutos desde su añadido. Tras una serie de procesos,  que no traslado para no cansar, da como resultado un queso blanco, brillante y reluciente, y de un sabor dulce mantecoso.

Visualmente es un plato muy potente en la mesa y de curioso y agradable sabor. Como el recuerdo que siempre guardaré de ese  feliz cumpleaños donde conocí la ensalada de burrata.