La ensalada en cuestión es muy sencilla. Por si acaso le acabo de pedir la receta. Sobre una fuente se coloca una cama de rúcula y sobre esta, burrata fresca. A modo de aliño, unos tomates secos que se deberán preparar con antelación con ajo y aceite de oliva virgen. Así de sencillo.
Visualmente es un plato muy potente en la mesa y de curioso y agradable sabor. Como el recuerdo que siempre guardaré de ese feliz cumpleaños donde conocí la ensalada de burrata.