domingo, 23 de marzo de 2025

01635 Las Tostadas de Salmón Ahumado

UN BOCADO GRATIFICANTE Y EXTRAORDINARIO


Soy un auténtico fanático del salmón y especialmente en su versión ahumado. Tanto que, cuando está frente a mí, tengo que controlar mi querencia hacia este delicioso manjar. Es tremenda mi adicción. Dicho esto, parecería que estoy comiendo salmón ahumado todos los días y a todas las horas. Nada más lejos de la realidad. Afortunadamente, la vida me ha enseñado a no echar nada en falta. Eso sí, cuando tengo la oportunidad de tenerlo cerca, soy el primero en darle o darme un homenaje.

El salmón ahumado soporta un buen número de ingredientes y salsas con lo que nos permiten elaborar no pocas propuestas bien interesantes. Algunas ya han sido recogidas en este caleidoscopio vital. Si cuando vivía con mi madre, tanto para las comidas de los días de mi santo, San Fernando, 30 de mayo, como mi cumpleaños, 5 de septiembre, no había qué preguntarme por mi deseado menú, consistente en canelones y pollo asado, ahora es el salmón ahumado quien se ha aupado en mis preferencias para estos y otros días señalados. Además, me gusta sin demasiados artificios. Basta con un buen pan, tipo rústico o de pueblo, tostado, y montar sobre ella una generosa porción de mantequilla y un buen filete de salmón ahumado. Sin más. Me parece un bocado gratificante y extraordinario. 






No hay comentarios:

Publicar un comentario