Mostrando entradas con la etiqueta Empanadillas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Empanadillas. Mostrar todas las entradas

sábado, 25 de noviembre de 2023

01216 Las Empanadillas Rellenas de Queso Cremoso y Pimiento Verde

 Y AL HORNO


Se acabaron los pimientos verdes del huerto. Y qué mejor manera de despedir su generosa producción, que con unas empanadillas rellenas y al horno. De las empanadillas al horno y de lo que me encantaron cuando supe de su cocinado, ya di cuenta en la entrada 00913. Desde que las descubrí, en casa ya no las tomamos de otra manera. Nos parecen deliciosas.

En esta ocasión, abandonamos el relleno tradicional para deleitarnos con una mezcla muy curiosa y que a las empanadillas les va sensacional. O por lo menos, así me lo parece. Ausencia de complicaciones, salvo el entretenimiento de picar muy menudo el pimiento italiano, y ganas de disfrutarlas. No hay más requerimientos. Eso sí, cuando te pones manos a la obra, como se conservan bien en el frigorífico, recomendable hacer una buena cantidad de ellas. Para no faltar a la verdad, estas empanadillas tienen un pero a la hora de comerlas, que sabes cuando empiezas, pero nunca cuando pones el fin.

Ingredientes: 32 obleas de empanadillas (2 paquetes de 16 obleas), 350/400 gramos de queso crema de untar, 4 pimientos verdes italianos, 1 yema de huevo, aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal.

Elaboración: Cortar a trocitos muy menudos los pimientos, exentos de las semillas. Pochar los pimientos a fuego muy lento en una sartén, con un poco de aceite de oliva virgen extra. Una vez pochados, escurrir, salpimentar y reservar hasta que se enfríen. A continuación, mezclar bien los pimientos pochados con el queso de crema de untar. Con esta simple mezcla, rellenar las empanadillas, sellarlas y depositar en una bandeja de horno recubierta con papel de horno. Batir la yema de huevo y ayudados de un pincel de cocina, pintar ligeramente las empanadillas. Introducir la bandeja en el horno, precalentado a 180 grados centígrados, durante 10 o 15 minutos, o retirar cuando las empanadillas comiencen a dorarse.



lunes, 4 de mayo de 2020

00913 Las Empanadillas al Horno

CON EL RELLENO TRADICIONAL

Las empanadillas, al igual que la tortilla de patatas, las croquetas o las albóndigas, desde la infancia han estado siempre muy arraigadas a nuestra dieta. Me resulta una preparación deliciosa que particularmente asocio a la fiesta o a los aperitivos de domingo. Da igual en qué consista el relleno. Me gustan todas, si bien, por tradición y costumbre, habitualmente las elaboro con el consabido relleno a base de atún, huevo duro, cebolla y tomate frito. Así lo aprendí de mi madre y así lo pongo en práctica.

Entrado en una fase de la vida en la que todo lo bueno parece estar prohibido, cierto es que el tiempo de saborear este pequeño y delicioso bocado entre una y otra ocasión cada vez es más largo. Que si aceites, que si frituras, que si.... Pero hete aquí, que en una ocasión, no sé si porque alguien me lo recomendó, lo leí o lo vi en televisión, aparecieron en mi vida las empanadillas al horno. El primer día que las preparé de tal guisa no las tenía todas conmigo. ¿Quedarían resecas? ¿Echaría en falta el olor y sabor de la fritura?. Pero mi sorpresa a la hora de probarlas una vez pasadas por el horno fue monumental. Sabrosas, crujientes, de vicio, sin remordimiento posterior.

No tiene misterio alguno. Preparar las empanadillas como se tenga por costumbre, disponerlas sobre una bandeja de horno, previamente pintadas con yema de huevo, y esperar a que se doren. Tiempo de horneado entre 10 y 15 minutos a 180 grados.

Porque no dispongo en estos momentos de obleas, que si no, ya estaba poniéndome manos a la obra. No hago más que salivar viendo las dos imágenes.



miércoles, 31 de enero de 2018

00628 Las Empanadillas Japonesas

GYOZAS

No las he hecho en mi vida, solo las he probado cuando he tenido la más mínima oportunidad. Me parece suave y deliciosa esta propuesta gastronómica que procede de la cocina oriental. Digo que jamás he intentado hacerlas, pero viendo algunos tutoriales en la red, no descarto que en cualquier momento me estrene. Todos lo dibujan muy fácil, luego ya veremos. Si cualquier día de estos me decido, este caleidoscopio vital lo alparceará.

Por cierto, que yo pensaba que las gyozas eran de origen japonés. Y no, son de la cocina tradicional china, donde se conocen como "dim-sum". Leo que "las gyozas japonesas se diferencian de su variedad china en lo que se refiere al modo de elaboración. Mientras el "dim-sum" se cocina simplemente al vapor, las gyozas se fríen previamente para que queden tostadas, antes de cocinarlas al vapor". Otra de las fundamentales diferencias entre la receta china y japonesa es que esta última presenta elevadas cantidades de ajo, que le aportan un sabor característico. Del mismo modo, que su contenido en sal o salsa de soja es más bajo.

En China es una de las comidas más servida durante las celebraciones del Año Nuevo Chino. La receta más común lleva carne picada de cerdo, ajo y col, junto con aceite de sésamo.

Las gyozas que ilustran esta entrada pude fotografiarlas antes de echarles el diente. Habitualmente, cuando estoy delante de ellas, ni me acuerdo de que existe la fotografía. Por cierto, las degusté en el Cook Fiction de la capital oscense. Deliciosas y buenas propuestas las que sus jóvenes cocineros realizan.