En algún momento de este caleidoscopio vital ya dejé constancia de mi gusto por este pescado y lo que me cautivó cuando lo probé por primera vez en el Restaurante "El Galeón", en Somo, Cantabria. Hoy lo traigo aquí cocinado de manera sencilla y bien sabrosa: al horno con patatas y cebolla. También es cierto que no lo he probado de otra forma.
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sábado, 13 de octubre de 2018
00834 El Rodaballo al Horno
CON PATATAS Y CEBOLLA
En algún momento de este caleidoscopio vital ya dejé constancia de mi gusto por este pescado y lo que me cautivó cuando lo probé por primera vez en el Restaurante "El Galeón", en Somo, Cantabria. Hoy lo traigo aquí cocinado de manera sencilla y bien sabrosa: al horno con patatas y cebolla. También es cierto que no lo he probado de otra forma.
Ingredientes: Un rodaballo limpio de vísceras, medio kilo de patatas, un par de cebollas dulces, tres dientes de ajos, un chorrito de vino blanco, aceite de oliva y sal.
Elaboración: Pelamos y cortamos las patatas, cebollas y ajos de forma no muy gruesa y colocamos los alimentos sobre una bandeja de horno. Añadimos un chorro de aceite y sal, y la introducimos en el horno pre calentado a 180 grados centígrados. Cuando cebollas y patatas comiencen a estar blandas, unos 20 minutos, las sacamos del horno y colocamos sobre ellas el rodaballo con la piel oscura hacia arriba. Sazonamos y regamos el rodaballo con aceite de oliva y un chorrito de vino blanco. Introducimos en el horno con el calor por arriba y por abajo por espacio de unos treinta minutos y listo para servir. El tiempo de horno dependerá del tamaño del pescado. La carne del rodaballo tiene que perder su color natural. Tampoco conviene que nos pasemos de horno para evitar que el pescado se nos quede duro y astillado.
En algún momento de este caleidoscopio vital ya dejé constancia de mi gusto por este pescado y lo que me cautivó cuando lo probé por primera vez en el Restaurante "El Galeón", en Somo, Cantabria. Hoy lo traigo aquí cocinado de manera sencilla y bien sabrosa: al horno con patatas y cebolla. También es cierto que no lo he probado de otra forma.
sábado, 31 de marzo de 2018
00653 El Rodaballo
AL HORNO
Bienvenido a este blog otro de mis pescados "premium". Todo lo que tiene de aspecto poco afortunado, así me lo parece, lo compensa con su sabor. Necesita pocos ingredientes a la hora de cocinarlo. Se basta por sí solo. Es así de personal y valiente. Su único pero, el precio. Por eso, es de mis pescados "homenaje".
En el mercado, tanto el rodaballo salvaje como el de cultivo son pescados caros. En la actualidad, su cría está muy desarrollada, siendo Galicia la comunidad autónoma pionera en su cultivo. Los rodaballos de cultivo, menos sabrosos que los salvajes, son fáciles de identificar porque tienen una tonalidad verde más oscura.
Se trata de un pescado blanco catalogado como semigraso. Su contenido graso oscila entre el 2 y el 5%. En su composición destaca la elevada presencia de vitamina B9, en mayor cantidad que en el resto de pescados, así como de vitaminas B12, B2 y B3. Las proteínas de buena calidad representan un 17% de su peso total. Tiene una alta cantidad de minerales; entre ellos, destacan, el yodo, magnesio, selenio, potasio, fósforo y sodio. Sus pocas calorías y fácil digestión lo convierten en un aliado perfecto para dietas de adelgazamiento y para las personas de digestiones difíciles.
Cuando tengo oportunidad lo cocino al horno sobre un lecho de patatas y cebollas, y sazonado con aceite y sal. Es más que suficiente.
Bienvenido a este blog otro de mis pescados "premium". Todo lo que tiene de aspecto poco afortunado, así me lo parece, lo compensa con su sabor. Necesita pocos ingredientes a la hora de cocinarlo. Se basta por sí solo. Es así de personal y valiente. Su único pero, el precio. Por eso, es de mis pescados "homenaje".
En el mercado, tanto el rodaballo salvaje como el de cultivo son pescados caros. En la actualidad, su cría está muy desarrollada, siendo Galicia la comunidad autónoma pionera en su cultivo. Los rodaballos de cultivo, menos sabrosos que los salvajes, son fáciles de identificar porque tienen una tonalidad verde más oscura.
Se trata de un pescado blanco catalogado como semigraso. Su contenido graso oscila entre el 2 y el 5%. En su composición destaca la elevada presencia de vitamina B9, en mayor cantidad que en el resto de pescados, así como de vitaminas B12, B2 y B3. Las proteínas de buena calidad representan un 17% de su peso total. Tiene una alta cantidad de minerales; entre ellos, destacan, el yodo, magnesio, selenio, potasio, fósforo y sodio. Sus pocas calorías y fácil digestión lo convierten en un aliado perfecto para dietas de adelgazamiento y para las personas de digestiones difíciles.Cuando tengo oportunidad lo cocino al horno sobre un lecho de patatas y cebollas, y sazonado con aceite y sal. Es más que suficiente.
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