Mostrando entradas con la etiqueta Queso Feta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Queso Feta. Mostrar todas las entradas

sábado, 26 de agosto de 2023

01180 Los Aliados en la Cocina

 EL QUESO FETA


En la cocina, como en la vida, conviene siempre tener aliados. Para el día a día, en la cocina, que no en la vida, tengo unos cuantos de ellos que me echan una mano con su característico sabor. Su presencia, sin alterar en exceso el plato, le da un toque especial, original y muy personal. Me refiero en esta ocasión al queso feta.

Se trata de un queso de consistencia firme, cremoso y ligeramente desmenuzable. Su pasta es blanda, completamente blanco y con sabores dulces, agrios y picantes. Es el buque insignia de los productos lácteos griegos. Está producido principalmente con leche de oveja y un porcentaje de leche de cabra, que no debe superar el 30 por ciento. 

Con el queso feta se pueden elaborar excelentes aperitivos, postres y dulces. Pero para mí, donde es un buen aliado en la cocina, es a la hora de preparar una ensalada. Sobre todo, en aquellas ensaladas realizadas de "memoria", casi de forma mecánica, y que en algún momento pueden llegar a cansar. La presencia del queso feta en estas ensaladas es un auténtico regalo, por su sabor y buena relación con el mundo vegetal. Su colección de sabores lo hacen un queso muy especial. Desde que lo conocí,  hace ya unos cuantos años, raro es no encontrar en el frigorífico de casa un tarro de cristal, con los singulares cuadraditos de este queso, esperando su oportunidad para salir a la mesa. Como dice una de mis hijas, "las ensaladas con queso feta, son otro rollo". A lo que yo añado, y un buen aliado en la cocina. 









sábado, 23 de abril de 2022

00973 Los Tropezones con Gusto

LOS DEL QUESO FETA


Sigue saliendo a la mesa el puré de calabaza. Todavía queda una calabaza, hermosa calabaza, por cierto, de la última recolección. Y continúo emparejando sabores que le de un plus al anaranjado puré y que se suman, a modo de deliciosos tropezones, a la variopinta lista que por este caleidoscopio vital va pasando. Me encanta la palabra "tropezón", aunque al oído no suene sutil. Siempre me ha parecido un vocablo muy simpático y cargado de sorpresas.

El último sabor experimentado con el puré de calabaza es el que se desprende del queso feta, el llamado buque insignia de los productos lácteos griegos y el más identificativo de la gastronomía griega en el mundo. Se trata de un queso elaborado generalmente con leche de oveja, de color blanco,  consistencia firme, cremoso y con intensos sabores dulces y amargos. Su masa presenta pequeños agujeros y algunas grietas. Es un queso natural para el que en su elaboración no se utilizan conservantes, salvo la salmuera en el que se cura. Contiene menos calorías que otros tipos de queso y tiene un índice bastante alto de proteínas.

Así es el amigo que he incorporado al puré de calabaza en forma de tropezón y que no me ha decepcionado en absoluto. Tengo que reconocer que hasta me ha dado pena que se acabara con la última cucharada. En esta ocasión, el queso feta ha salido de las ensaladas para alegrar al humilde puré y darle un gusto muy, muy especial y sugerente. Para redondear el plato, este ha sido servido con un chorrito de aceite virgen de oliva extra y pimentón dulce, que ha sido el acabose.