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martes, 14 de marzo de 2023

01093 Los Pasteles Fríos

 SABOR FESTIVO


Tenía mi caleidoscopio vital algo abandonado. Por lo que ahora veo, hace más de un mes que no le doy alimento. No hay excusas, pero si alguna tiene que haber, apelaré a la vagancia. Es muy socorrida para estos casos. También es cierto, que es algo inhabitual en mí.

Para retomar esta carrera sin fondo y lejana meta, me he decantado por los pasteles fríos, muy asociados a las fiestas y a los buenos encuentros familiares. Sencillos de realizar, socorridos, deliciosos y con resultados muy interesantes. 

El abanico de posibilidades a la hora de elaborar un pastel frío es amplísimo. El éxito radica en mezclar bien los sabores e ingredientes, y que no se den de bofetadas entre sí. Dada su sencillez, a la par que entretenida ejecución, son ideales, y lo digo por experiencia propia, para introducir en la cocina a la gente menuda. Además, al consumirse en frío, se puede dejar hecho con antelación y así evitar las prisas de última hora. 

Este pastel de langostinos tiene la rúbrica de mi hermana Gemma, que lo elaboró, entre otras delicias,  para celebrar la mayoría de edad de una de sus nietas. El pastel cumplía con todas las premisas anteriormente citadas. Sencillo, sabroso, ingredientes bien ligados, vistoso, tanto que hasta daba pena empezarlo y elaborado con antelación a la hora de la celebración, además de contar con la ayuda de sus jóvenes nietas, poco duchas en materia de fogones. El resultado fue de diez, a tenor de cómo quedó la fuente donde fue servido. Ni rastro de él.

Ingredientes: rebanadas de pan de molde sin corteza, 700 gramos de langostinos cocidos, 150 gramos de palitos de surimi, mayonesa y huevas de pescado.

Elaboración: Pelar los langostinos y trocearlos menudamente, previo haber reservado unos cuantos que dejaremos enteros para decorar al final el pastel. A continuación, cortar los palitos de surimi lo más fino posible para que se mezclen bien con los langostinos. Mezclar en un bol los langostinos, el surimi y la mayonesa,  hasta que los tres ingredientes queden bien ligados. En lugar de mayonesa, si se prefiere, se puede utilizar una salsa rosa o tipo cóctel. Forrar con papel film el molde que se vaya a utilizar, procurando dejar una buena cantidad fuera para poder envolver el pastel. Hecha esta operación, colocar una capa de pan en el molde y untar con la mezcla de langostinos, palitos de surimi y mayonesa. Repetir hasta que quede todo el molde lleno, entre cuatro o cinco capas. Untar las últimas rebanadas de pan sólo con mayonesa y decorar con los langostinos enteros que se habían reservado y unas huevas de pescado. Envolver el pastel con el film e introducir en el frigorífico. 



miércoles, 14 de septiembre de 2022

01055 El Pastel Frío de Salmón y Espárragos

PARA UNA OCASIÓN ESPECIAL


Los pasteles fríos y salados son otra de mis debilidades a la hora de sentarme a la mesa. Acostumbran a ser muy vistosos y se preparan con suma sencillez. Aquí, una vez más, en la imaginación y el gusto a la hora de combinar sabores, se encuentra el éxito.

En mi costumbre de asociar platos y cocinados con momentos o anécdotas, en esta ocasión, los pasteles fríos me trasladan a fiestas y celebraciones. O lo que es lo mismo, a instantes de felicidad: cumpleaños, encuentros familiares, navidades… Se podría decir que son una apuesta segura, ya que acostumbran a gustar tanto a niños como a mayores. Además, y creo que aquí estriba una de sus grandezas, si se me permite la expresión, es que se pueden preparar con antelación, aguantan bien en el frigorífico de un día para otro, y de esta forma, evita a los anfitriones del encuentro, las prisas de última hora o las continuas idas y venidas de la mesa a la cocina.

Las recetas de pasteles fríos que tengo más o menos presentes, las he ido recogiendo, precisamente, de alguna celebración, en su mayoría, organizada por mis hermanas. Tienen muy buena mano en la cocina, son curiosas e inquietas, y cuando me reúno en sus respectivas casas y hay comida o cena de por medio, rara vez dejan de sorprenderme con alguno de sus cocinados.

Este pastel frío de salmón, espárragos y pan de molde ha sido mi última adquisición. Lo aprendí de mi hermana Gemma que lo elaboró, entre otras exquisiteces, para celebrar el cumpleaños de una de sus nietas. El pastel me pareció una delicia. La presentación muy vistosa, la mezcla de sabores muy acertada, homogéneo y óptima temperatura. No sé cuántas raciones llegué a tomarme. Entraba el pastel sin querer, así que le pedí la receta para que no cayera en mi olvido.

 

Ingredientes con cantidades aproximadas, en función del molde que se vaya a utilizar para su elaboración: 300 gramos de salmón ahumado loncheado, 250 gramos de yemas de espárragos blancos, mayonesa, 2 hojas de gelatina, 2 huevos cocidos y 9 rebanadas de pan de molde blanco sin corteza.

Elaboración: Ayudados del brazo de cocina, batir las yemas de espárragos bien escurridas con tres cucharadas de mayonesa. Reservar para el final, media docena de yemas, las más vistosas, sin batir. A continuación, hidratar en agua las hojas de gelatina durante unos diez minutos y escurrir bien. Poner la gelatina en un vaso e introducir en el microondas unos segundos para que se licue por completo. Mezclar con los espárragos y dejar enfriar hasta que quede como un puré. Cortar el salmón a trozos pequeños, reservando algunas lonchas para cubrir el pastel. Picar muy fino los huevos cocidos. Mezclar el salmón y los huevos cocidos con el puré de espárragos.

Cubrir el fondo del molde donde se vaya a hacer el pastel con rebanadas de pan de molde. Untar las rebanadas con el puré de espárragos, salmón y huevo cocido. Volver a colocar rebanadas de pan y untar con el puré…. así, hasta alcanzar la altura del molde. Dejar enfriar en el frigorífico hasta que se compacte, sacar y desmoldar. Cubrir la superficie y los laterales del pastel con una ligera capa de salsa mayonesa. Disponer en la superficie del pastel las lonchas de salmón enteras y las yemas de espárrago que habíamos reservado. Introducir el pastel en el frigorífico hasta el momento de servir.