EL DE TODA LA VIDA
domingo, 4 de septiembre de 2022
01046 El Bizcocho de Limón
martes, 26 de julio de 2022
1013 El Pollo al Limón
AL ESTILO CHINO
En esta ocasión vuelvo a recurrir a la cocina china y a un libro, de cuando en la prehistoria de mi vida compraba todo libro de cocina que se ponía a mi alcance. Se trata del pollo al limón al estilo chino, uno de los platos típicos de los restaurantes chinos. Me encanta, y a ser posible que las piezas de pollo estén crujientes y bien, bien de sabor. Su elaboración no es nada complicada y el resultado, si gustan los sabores de la gastronomía oriental, es curioso. No es un plato de costumbre, pero de vez en cuando siempre es bien recibido.
Ingredientes: 6 pechugas de pollo, dos huevos, salsa de soja, 150 gramos de harina de maíz (Maizena), jengibre y aceite de oliva virgen extra.
Para la salsa: el zumo de un limón, media docena de rodajas de limón, la ralladura de un limón, Maizena, un vaso de caldo de pollo, un par de cucharadas de azúcar y sal.Elaboración: Ponemos en un bol la salsa de soja y el jengibre picado. Mezclamos bien y añadimos las pechugas de pollo para su maceración. Introducimos el bol con las pechugas en el frigorífico y lo dejamos una hora.
Mientras maceran las pechugas, nos disponemos a preparar la salsa. Así, mezclamos en un bol el vaso de caldo de pollo, el zumo de limón, el azúcar y la Maizena. Batimos y ponemos la mezcla en un cazo a fuego lento con las rodajas de limón. Removemos hasta que espese la salsa.
La gracia de este plato está, o así me lo parece a mí, en el rebozado del pollo. Para ello, batimos un huevo con un poco de Maizena y vamos rebozando las pechugas de pollo que previamente habremos cortado en trozos. Una vez rebozadas todas las piezas, las freímos en aceite bien caliente. Cuando tengamos todos los trozos fritos, los incorporamos a la salsa. Si lo que deseas es que el pollo esté crujiente, en lugar de echarlo a la salsa, cúbrelo con ella cuando el pollo esté emplatado y vayas a sacarlo a la mesa.
A la hora de servir, puedes añadir la ralladura de un limón e incluso las rodajas de limón empleadas para la salsa.
miércoles, 4 de diciembre de 2019
00891 La Mermelada de Limón y Jengibre
Al tiempo que hace unos días inauguraba la esperada temporada de los platos de cuchara, lo hacía también con mis meriendas y cenas a base de galletas con mantequilla y mermelada. Me encantan.
Aquí dejo una sencilla receta por si apetece hacerla.
Ingredientes: 500 gramos de limones, 500 gramos de azúcar y una cucharada colmada de ralladura de jengibre.
Elaboración: Pelar y quitar la parte blanca de los limones e introducir en trozos en una cazuela. Cubrir de agua y cocer hasta que estén tiernos, unos 30 minutos aproximadamente. Agregar el azúcar, el jengibre rallado y parte de la cáscara de limón, pero sin que contenga la parte blanca. Por último, dejar cocer unos 60 minutos o hasta que presente una consistencia espesa.
lunes, 23 de enero de 2017
00419 El Limón
No concibo una cocina sin limones ni un patio sin limoneros. "Partan los gajos a lo exquisito y esquizoide, y saboreen la orgía que harán tus papilar; luego griten de emoción al enterrarle el cuchillo o la cuchara y que el jugo delicioso se eleve". Ni verano de polo en palo de ácido sabor electrizante. No es un guiño, es un gesto incontrolado al contacto de las papilas con el líquido no edulcorado. "Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla, y un huerto claro donde madura el limonero; mi juventud, veinte años en tierras de Castilla; mi historia, algunos casos que recordar no quiero"
"De las frutas del solar no hay una como el limón que tenga la condición de lucir y de curar. Muy buena para aplacar la sed dura y rigurosa. La limonada sabrosa, hecha de azúcar o miel que penetra hasta la piel, con su frescura aromosa". Siempre a mano para un por si acaso. Aunque sea para adornar, para pinchar alfileres, para perfumar o para sentir bienestar solo con un mirar.
Suena bien. Unas gotas de limón, ralladura de limón, elixir de limón, un gajo de limón, piel de limón, sorbete de limón, suspiros de limón. "En un limón limonero escrita está nuestra suerte, que puede ser un 'te quiero' o bien sentencia de muerte. Lo juraste por tu madre con la luna por testigo: 'Que la sangre se me pare si no me caso contigo'. Y vivo despavorida, esperando, compañero, me des la muerte o la vida bajo un limón limonero"
Hasta aquí un mero juego de palabras, olores, imágenes y sensaciones en torno a este sugerente, llamativo y amarillo fruto que no es mas que un preámbulo, una forma de empezar cuando no se sabe cómo hacerlo. Un fruto que más allá de su bondad, vistosidad y simpatía es de gran ayuda para nuestro organismo, un gran disolvente de sustancias tóxicas y magnífico depurativo. Cuentan que ya en el siglo XVII, antes de que se descubriese el poder de la vitamina C, la flota inglesa en sus travesías viajaba con un cargamento de limones para evitar que los marineros contrajesen la enfermedad del escorbuto, que se produce por la carencia casi total de esa vitamina. Aparte de la vitamina C, el limón contiene vitaminas del grupo B y vitamina E, así como muchos minerales: potasio, magnesio, calcio, fósforo, cobre, cinc, hierro y manganeso; un cóctel de vitaminas y minerales que refuerzan nuestro sistema inmunológico. Buen aliado con el sistema cardiovascular, hígado, vesícula e intestinos, así como contra los catarros, inflamaciones de garganta y procesos febriles.Estoy viendo en el frutero unos hermosos limones que me están pidiendo a gritos ser voluntarios para una buena lemon curd. Quizás mañana.
