Pero dejémonos de más parangones y vamos a lo que hay que ir. Agua, abundante agua, sal y lo que venga del frigorífico. Hoy, un muslo de pollo, un buen "zancarrón" de jamón, algo de carne de ternera, un chorizo, un puerro, una zanahoria, una cebolla y un tomate.¡Que comience la fiesta y el burbujeo! Poco a poco, sin prisa. Ya se percibe su olor en la antesala del sabor. Buen color, de los que atrapan. Colar y embotellar. Tres litros. La carne para otro festín.
Solo resta ya ir disfrutando, en estos días de fríos y destemples, de un buen caldo casero, bebido en taza, a pequeños sorbos, recreándome con los sabores que voy recordando.