sábado, 3 de octubre de 2026

01790 El Pollo Escabechado

 DESPERTANDO EMOCIONES


Me gustan los guisos con sabor, fuertes y que dejen recuerdo para el resto de los días. Es el caso de los escabechados. Cada vez que se cocinan en casa, me transportan, como no podía ser de otra manera, al hogar de mi madre. El aroma que se desprende durante y después del cocinado se adentra en el olfato para despertar emociones. Al menos, es lo que me sucede. En esta ocasión, el protagonista de esta entrada es el pollo quien se presta al escabechado.

Ya lo siento, pero tengo que volver al huerto como excusa. La producción de pimientos verdes italianos está siendo magnífica y además, con hermosos ejemplares. En el verdulero del frigorífico ya no cabe un ejemplar más y mis amigos también están bien servidos. Aunque entre los ingredientes de la receta de pollo escabechado que cocinaba mi madre contenía zanahoria y cebolla, para dar salida a los pimientos ha sido eliminada la zanahoria y sustituida por el pimiento. El resultado ha sido fantástico. Me ha parecido más sabroso si cabe. Recomendable, cocinar este guiso, como casi todos, de un día para otro para que el escabechado adquiera más cuerpo. 

Ingredientes para 4 personas, y alguna más: 4 pechugas de pollo, 3 dientes de ajo, 2 pimientos italianos verdes, 1 cebolla grande, 2 hojas de laurel, vinagre de vino blanco, aceite de oliva virgen extra, a partes iguales, sal y agua.

Elaboración: Cortar las pechugas en tres o cuatro trozos y sazonar. Calentar en una cazuela una cantidad generosa de aceite de oliva. Dorar los trozos de pechuga; solo dorar. Conviene dorarlas en tandas, no todas las piezas a la vez. Según se van dorando, retirar a una fuente y reservar el aceite que quede. Pelar y cortar la cebolla en juliana. Lavar y cortar los pimiento también en juliana. Pelar los ajos y aplastarlos ligeramente ayudados del cuchillo de cocina. Con el fuego medio/alto, calentar el aceite de dorar las pechugas, verter las verduras y los ajos y rehogar durante unos cinco minutos. Añadir las hojas de laurel y remover. Incorporar a la cazuela las pechugas de pollo. Verter la misma cantidad de agua que de vinagre de vino blanco y aceite de oliva hasta cubrir la carne. Sazonar. Llevar a ebullición a fuego fuerte y en cuanto borbotee, bajar el fuego al mínimo. Tapar y dejar cocer durante unos cuarenta y cinco minutos. Apagar el fuego y dejar que el escabeche se temple en la misma cazuela durante unos treinta minutos. Servir templado o frío. Mejor, como he comentado con anterioridad, cocinar de un día para otro. 




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