lunes, 19 de octubre de 2026

01802 El San Jacobo de Berenjena

 FELIZ REENCUENTRO


Acabo de recuperar de mi olvido una fritura que me encanta. Hacía años que no tenía el placer de sentarme a comer delante de ella, y ha sido un más que feliz encuentro. Lo tiene todo a su favor: sus ingredientes, su elaboración y el resultado final. Me he puesto como un celemín. No ha habido forma de parar hasta que he sido capaz de poner el freno de mano. Esto, y que me han sacado la tarjeta amarilla. Ante la tesitura de ver la roja y sacarme de la mesa, he dejado de comer.

Una vez más, el huerto ha hecho de intermediario para semejante festín. Este verano nos ha dado una más que aceptable producción de berenjenas para mi regocijo y alegría. Ya he comentado en más de una ocasión que la berenjena es uno de mis caprichos culinarios. Las hemos ido consumiendo de multitud de formas y maneras, pero nos faltaba en modo San Jacobo. Desconozco el motivo del olvido. Pero bueno, para eso están los recuerdos, para olvidarlos y para recuperarlos. A la vista de lo escrito está, que ha sido un reencuentro memorable y placentero: San Jacobos sabrosos, crujientes y deliciosos. Han sobrado, pero no he dejado que conocieran el interior del frigorífico. En la cena, mientras veía un partido de fútbol en la televisión, han caído el resto.

Ingredientes: Berenjena, queso Emmental, jamón serrano, huevo, pan rallado, sal y aceite de oliva virgen extra. 

Elaboración: Cortar las berenjenas longitudinalmente, no muy recias. Sazonar. Entre dos láminas de berenjenas, introducir finas lonchas de queso Emmental, funde muy bien, es suave y no se sale en exceso si está bien cerrado, y finas lonchas de jamón serrano. Una vez rellenas todas las láminas de berenjenas, pasarlas por huevo y pan rallado, y freír en una sartén con abundante aceite de oliva a fuego medio/alto. Cuando estén doradas, sacar de la sartén a una fuente cubierta con papel de cocina absorbente. Servir calientes o templadas. 




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