jueves, 15 de octubre de 2026

01797 El Tomate Azul

 ESPECTACULAR TOMATE


El tomate azul, también conocido como morado, ha sido este verano otras de las novedades en mi huerto. Ya había tenido la oportunidad de probarlo y conocido su excelencia, pero nunca lo había visto en planta en mis viveros de referencia. Fue en el mes de mayo, cuando fui haciendo acopio de plantas para trasladarlas al huerto, que en una de las ocasiones me la ofrecieron. Adquirí diez matas para ver qué pasaba. Sobrevivieron cinco, y a pesar del calor y de la visita de la araña roja, maleficio de las tomateras, he podido volver a disfrutar de su característico sabor. No he cogido tanta cantidad de tomates como de las otras variedades plantadas, pero sí los frutos suficientes como para darme algún que otro homenaje e incluso compartirlos con los amigos. También es cierto que les ha costado mucho madurar en comparación con el resto de las tomateras. Con todo, al año que viene, si tengo fuerzas y humor para continuar con el huerto, contaré con él. Ya lo creo. Me parece un espectáculo de tomate. Sus tonos oscuros, entre rojizos, morados y azulados me han deleitado y atraído en mis días veraniegos de huerto.

Se trata de un tomate sorprendente, de intenso y afrutado sabor. Su carne, de un atractivo rojizo, es muy jugosa, apenas tiene semillas y desprende un aroma que recuerda a la ciruela. Su piel es algo más fina que los tomates de ensalada.

Por lo que he podido leer, “su característico color proviene de una acumulación de antioxidantes y compuestos que se encuentran de forma natural en otras partes de la planta, y que esta variedad se va a la piel del fruto, que se torna azul-índigo dependiendo de la exposición solar. Cuanto más sol, más color adquieren y más oscurecen, pasan del azul eléctrico al azul oscuro, luego índigo y al final casi negro, azul muy oscuro”.

Lo dicho, un espectáculo de tomate que ha llegado a mi vida para quedarse.




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