GARBANZOS CON PIMIENTOS DEL PIQUILLO
Será la acumulación de años, el propósito de mantener la báscula no más allá de una determinada línea o porque el estómago así lo requiere, que últimamente siento predilección por los platos únicos y lo más sencillos posibles. No es necesario que lleven muchos predicamentos, con que tengan sabor es más que suficiente. Ya no asimilo bien las comidas somnolientas. Legumbres, menestras, arroces o pastas son la base y a partir de aquí, añadir el sabor.
Hoy propongo a la mesa unos garbanzos con pimientos del piquillo. Tan sencillo como hacer un sofrito de ajo y cebolla, para terminar con la incorporación de los pimientos. Cocer unos garbanzos con una pastilla de concentrado de carne y cuando estén en su punto de cocción, retiramos el agua, que quede solo la necesaria para cubrir los garbanzos. Añadimos el sofrito, removemos y dejamos a fuego lento unos minutos hasta que liguen sofrito y garbanzos.
La versión de "un aquí te pillo, aquí te mato" es la de los garbanzos ya cocidos. Misma operación para el sofrito y un vaso de agua en el que diluir media pastilla de caldo concentrado de carne que echaremos sobre los garbanzos. Cuando el agua comience a hervir, incorporamos el sofrito. Dejamos también a fuego lento hasta que garbanzos y sofrito liguen.
No obstante, y como dijo aquel, "si hay que ir, se va". Y como digo yo, "si hay que comer, se come". Todavía puedo dejar el pabellón alto si se presenta la ocasión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario