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domingo, 26 de enero de 2025

01583 El Bocadillo de Pollo al Curry

 EXCELENTE QUITAPENAS


Para mis lamentos, la edad de los bocadillos ya se ha pasado. No es que los haya descartado por completo, pero nada que ver con mi buena época de jovenzuelo y de no tan joven. Ahora, de vez en cuando ataco algún que otro "bocata" y anda que no lo disfruto. Como soy consciente cuando lo como que tardaré un tiempo en volver a repetir, lo disfruto el doble y me recreo en él. 

A los tradicionales bocadillos de toda la vida, los consabidos y bien ponderados de jamón, chorizo pamplonica, beicon y queso, tortilla de patata, pepito de ternera..., he ido añadiendo otros, otrora imposibles e impensables. Un ejemplo, el que traigo en esta ocasión hasta este caleidoscopio vital. Lo probé por casualidad y me encantó. Desde entonces, cuando se tercia, me doy un capricho. Me parece un bocadillo de postín, pleno de sabor y hasta diría, que un excelente quitapenas. Bueno, cualquier bocadillo es un excelente quitapenas. 

Para acoger a este cocinado en modo bocadillo, he probado con distintos panes. Todos correctos, pero si puedo elegir, me quedo con el pan tipo chapata. Hay varias recetas al respecto. Tras probar por primera vez esta delicia, indagué y finalmente, me decanté por la que a continuación comparto, con alguna variación adecuada a mis gustos.

Ingredientes para 4 generosos bocadillos: 800 gramos de pechugas de pollo, 1 pimiento rojo, 1 pimiento verde, 1 cebolla pequeña, 3 cucharadas soperas de caldo de pollo, aceite de oliva virgen extra, 2 cucharadas de curry, pimienta negra molida y sal.

Elaboración: Pochar la cebolla cortada finamente en un poco de aceite de oliva. Reservar. En una sartén, freír a fuego medio las pechugas cortadas en trozos pequeños. Sazonar y retirar del fuego cuando comiencen a dorarse. Cortar a trozos los pimientos y sofreír ligeramente. Añadir a los pimientos el pollo, la cebolla, pimienta negra molida y un par de cucharadas de curry. Mezclar todo lentamente. Añadir las 3 cucharadas de caldo de pollo. Cocinar a fuego bajo/medio durante unos 15 minutos removiendo de vez en cuando. Si se queda sin salsa, añadir más caldo de pollo. Una vez cocinado el pollo al curry, preparar los bocadillos con el pan, del tipo que sea, ligeramente tostado.






miércoles, 6 de marzo de 2024

01285 El Pollo Empanado y Sus Buenas Compañías

 UNA FIESTA TOTAL


Aunque pueda parecer mentira, a tenor de cuanto voy escribiendo en este caleidoscopio vital, me alimentaría, única y exclusivamente, de pechugas empanadas. Me han gustado desde que tengo uso de razón, y ahora es que las adoro.

Digo que me alimentaría, no que me alimente sólo de este manjar. Por eso, cuando toca comer pechugas de pollo empanadas, es que disfruto de ese momento lo que no está escrito.

Podría parecer aburrido comer siempre lo mismo. No lo dudo, y máxime cuando como a mí, me gusta todo. Pero sería cuestión de presentarle al susodicho empanado unos compañeros adecuados. Que es, no obstante, lo que acostumbro hacer. Unos días puede ser con pimientos asados, otros, con un buen puré de patata o con alguna improvisada ensalada. También junto a un arroz blanco con alguna salsa, o con unos champiñones, o con unas simples y crujientes patatas fritas, por poner solo algunos ejemplos.

Y es que el pollo empanado tiene mucha facilidad para hacer amigos y llevarse a las mil maravillas a la hora de salir a la mesa. Y yo, tan feliz. Como un niño con zapatos nuevos, que se decía antes. En esta ocasión, al empanado pollo le he presentado unas pequeñas patatas asadas con aceite, sal y un poco de pimentón. ¡Madre mía, cómo estaban el uno en compañía de las otras! Una fiesta total.

Deben ser los estragos de la edad, que cada día apuesto más por la sencillez. No solo en materia gastronómica, sino también en todos los ámbitos de la vida, que bastante me la compliqué en otros tiempos.

No sé cuando tocará otra vez comer pechugas empanadas, pero espero ansioso que llegue el momento.  



martes, 13 de febrero de 2024

01264 El Pollo Agridulce al Estilo Chino

 CURIOSO SABOR


Vuelve la cocina china hasta este caleidoscopio vital. Y lo hace a través de uno de los platos más típicos de la cocina de ese país: el pollo agridulce. Un plato lleno de sabores y matices, además de curioso. Creo que cuando he visitado un restaurante chino, siempre, siempre, ha formado parte del menú. A mí, me encanta.

Se trata de un plato de origen cantonés, cuya cocina es la más conocida y popular fuera de China. En esta cocina no se acostumbra a utilizar picantes ni especias muy llamativas como otros estilos de cocina oriental y sus preparaciones, en líneas generales, son sencillas.

En el caso que me ocupa en esta ocasión, el pollo agridulce al estilo chino, cumple las líneas argumentales de lo citado con anterioridad. Si bien es cierto que, tal y como sucede con la gran mayoría de las recetas, cada restaurante y cada hogar lo hace a su manera. La receta que a continuación comparto está sacada de un libro de recetas de comida asiática que compré hace muchos años y que me ha deparado grandes momentos gastronómicos. Es de las recetas que yo denomino cariñosamente, “receta follón”, por la cantidad de ingredientes con los que hay que contar. Pero vamos, que tan poco es para tanto. Solo hay que seguir al pie de la letra la receta y disfrutar de su agridulce resultado.

Ingredientes para 6 personas: 1 kilo de pechugas de pollo, 2 dientes de ajo, 10 gramos de jengibre, 250 gramos de piña, 1 cebolla, 1 pimiento morrón rojo, 1 pimiento morrón verde, 1 zanahoria, 80 gramos de salsa de tomate kétchup, 150 ml de agua, 4 cucharadas soperas de salsa de soja, 4 cucharadas soperas de vinagre de arroz, 10 ml de vino de arroz, 4 cucharadas soperas de azúcar moreno, 4 cucharadas soperas de aceite de girasol, huevo y maicena.

Elaboración: Cortar la pechuga a dados y poner a marinar con 1 huevo, 2 cucharadas de salsa de soja y 10 ml de vino de arroz. Mezclar y dejar reposar en la nevera unos 30 minutos. Transcurrido este tiempo, sacar el pollo del frigorífico, rebozar en maicena y freír en aceite de girasol. Reservar. A continuación, preparar la salsa agridulce. Para ello, poner en un cazo el agua, la salsa de soja, el vinagre de arroz, el tomate kétchup y el azúcar moreno. Mezclar y poner el cazo a fuego medio. Cuando empiece a hervir, mantener el hervor durante unos tres minutos, hasta ver que la salsa reduce y queda algo espesa. Retirar del fuego y reservar. Cortar la cebolla, los pimientos y la zanahoria en cuadrados y a ser posible del mismo tamaño. Reservar. Picar muy fino el ajo y el jengibre y cortar la piña en triángulos. Sofreír el ajo y el jengibre, y añadir la cebolla, los pimientos y la zanahoria. Mezclar y saltear a fuego alto durante un par de minutos. Añadir la piña, mezclar y saltear durante un par de minutos. Añadir la salsa agridulce y cocinar un par de minutos más. Incorporar el pollo, mezclar y cocinar durante un minuto. Servir.

 




martes, 30 de enero de 2024

01255 La Paella de Alcachofas y Pollo

 FANTÁSTICA COMBINACIÓN


Ya he comentado en alguna ocasión, que las paellas no son mi fuerte. Alguna he cocinado, pero pocas y en casos extremos. De hecho, ni me acuerdo cuál fue la última. No es que no me guste meterme entre arroces, sino que siempre he tenido a alguien a mi lado que las borda. Otra cosa es sentarme delante de ella. Nunca diré que no. Siempre me resulta apetitosa y no importa cuál sea su contenido. Me da lo mismo aquello que acompañe al arroz. Todo me está bien y las disfruto de igual manera. Eso sí, si me dan a elegir, prefiero que en mi plato no haya muchos “tropezones” y que domine el arroz con un buen sabor.

La última paella inolvidable la disfruté en casa de mi hermana Gemma. Fue una paella de alcachofas con pollo. Huelga decir que estaba más que deliciosa y plena de sabor. Los “tropezones” en su justa medida, al igual que el arroz en su punto de cocción. Hacía años que no probaba esta combinación. Tanto me gustó que no dudé en fotografiar el manjar para traerlo hasta aquí. Recetas al respecto hay un buen abanico. Comparto aquí la ejecutada por Gemma.

Ingredientes: 4 muslos y contramuslos de pollo troceados, 6 alcachofas, 1 pimiento verde, 2 tomates, ½ cebolla, 2 dientes de ajo, una cucharada de azafrán, un tazón y medio de arroz, 3 vasos de agua, colorante alimentario, sal y aceite de oliva virgen extra.

Elaboración: En una paella con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, freír, una vez sazonados, los trozos de pollo hasta que se doren. Reservar. Freír en el mismo aceite los corazones de alcachofa. Reservar. Hacer un sofrito con el pimiento, la media cebolla, los dientes de ajo y los tomates, todo cortado en brunoise. Sazonar y una vez obtenido el sofrito, incorporar el pollo troceado, las alcachofas, el azafrán y el colorante alimentario. Mezclar e incorporar el agua o caldo de pollo. Añadir el arroz y cocinar durante unos veinte minutos. Servir. 






miércoles, 20 de diciembre de 2023

01235 Los Espaguetis con Pollo al Curry

 PARA MOMENTOS DE CAPRICHO


 De vez en cuando, me gusta salirme del guión e incorporar al menú diario algo distinto y susceptible de capricho. En los últimos años, cuando esto sucede, acudo a las especias y a su fascinante y aromático mundo, pleno de gratas sensaciones. Habitualmente, acudo al ras el hanut y al curry. En esta ocasión, me he decantado por unos espaguetis con pollo al curry.

Tanto el curry como el ras el hanut, no se trata de una única especia, sino de un combinado de muchas. Esto se traduce en que, según el origen o la marca comercial, tendrá su particular sabor. En el caso del curry, leí que hay más de 50 variedades, ya que en cada región se añaden distintas especias y en desigual proporción algunas de ellas. Todo un mundo al que, en otro momento, le dedicaré una entrada en este caleidoscopio vital.

En cuanto a los espaguetis con pollo al curry, existe una gran variedad de recetas al respecto. Acostumbran a ser muy sencillas y la diferencia estriba en los ingredientes a utilizar. En mi caso, sigo las instrucciones de una amiga, que fue la que me introdujo en este plato y que tanto me gusta.

Ingredientes parda 4 personas: 600 gramos de pechugas de pollo cortadas en tiras o a taquitos, 400 gramos de espaguetis, ½ cebolla, ½ pimiento verde, ½ pimiento rojo, 2 dientes de ajo, 200 ml de nata para cocinar, 1 cucharada de curry en polvo, aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta.

Elaboración:  Cortar la cebolla y los pimientos a tiras, y dorar en un poco de aceite de oliva hasta que se pochen. Añadir el pollo, saltear unos minutos y cuando comience a coger color, retirar del fuego y reservar. Calentar la nata en un cazo y añadir el curry poco a poco, removiendo continuamente hasta que la especie se integre bien. Obtenida la salsa, incorporar a ella el pollo y remover. Verter el pollo sobre los espaguetis, que habremos cocido con anterioridad.

 

 

 



lunes, 20 de noviembre de 2023

01212 El Hojaldre Relleno de Pollo, Queso de Rulo y Cebolla

¡UNA PASADA!


Comer en casa de mi hermana Gemma es siempre una escuela de aprendizaje; enseñanza tanto de actitudes ante la vida y sus vicisitudes, como gastronómicamente hablando. Rara es la ocasión que no incorporo a mi recuerdo una receta nueva, o que de nuestras charlas, no saque una positiva lección. La experiencia y los años siempre son un grado.

La receta que traigo en esta ocasión para formar parte de este caleidoscopio vital, la saboreé en mi última visita a su casa. Se trata de un hojaldre al horno, relleno de pollo, queso de rulo de cabra y cebolla caramelizada. Los ingredientes, de por sí, ya denotaba que se trata de una delicia. Y así fue. ¡Una auténtica pasada!

El caso es, que cuando llegué a su casa, a buena hora por la mañana, me la encontré ya metida entre fogones. Del horno se desprendía un inconfundible, reconfortante y agradable olor a tarta de queso de La Viña, que sabe lo mucho que me gusta. Me dijo que le echara un vistazo, mientras ella preparaba un cocinado que ponía en práctica por primera vez; el ya mencionado hojaldre relleno. Así, mi ojo izquierdo atendía el mandato de mi hermana y el derecho, por encargo mío, se fijaba en el proceso del hojaldre relleno. Y en tanto esto sucedía, Gemma y yo, hablamos de nuestras cosas, que no fueron pocas.

Parecía que tarta de queso y hojaldre se habían puesto de acuerdo, ya que cuando la tarta adquirió su atractivo color dorado, mi hermana había acabado de rellenar y sellar el hojaldre, listo para hornearlo. Cuando el hojaldre salió a la mesa, había mucha expectación por conocer el resultado, aunque a tenor de los ingredientes empleados, la apuesta por el buen gusto estaba asegurada. Como he dicho con anterioridad, ¡Una auténtica pausada!.

Ingredientes: 2 láminas de masa de hojaldre, 300 gramos de pechuga de pollo, 16 lonchas de queso de rulo de cabra, 2 cebollas, 1 cucharada de azúcar, aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta.

Elaboración: Colocar la masa de hojaldre sobre un papel de hornear en la bandeja del horno, una vez estirada un poco. Poner encima las lonchas de queso de cabra. Cortar la cebolla y pocharla a fuego lento en una sartén con un poco de aceite de oliva virgen extra. Cuando la cebolla comience a dorarse, echar la cucharada de azúcar y remover, siempre a fuego bajo. Una vez pochada la cebolla, ponerla encima del queso de cabra. Cortar la pechuga en trocitos, salpimentar y dorarlos en una sartén. Una vez dorados, colocarlos encima de la cebolla. Poner otra loncha de queso de cabra sobre el pollo. Cerrar con otra lámina de hojaldre y sellar todo el contorno. Pintar la superficie del hojaldre con huevo batido. Introducir en el horno precalentado a 180 grados centígrados, por espacio de unos 45 minutos, evitando que se dore demasiado la superficie. Sacar del horno y servir.


















domingo, 4 de junio de 2023

01128 El Pollo a lo Chilindrón con Huevos Fritos

O CÓMO SALIR DEL PASO


Sólo he probado esta combinación una vez en mi vida. Fue fruto de la necesidad y como urgente solución. Y me gustó. Supongo que en muchos hogares será algo más habitual y que incluso alcanzará el grado de tradición.

En mi caso, como he mencionado, esta deliciosa combinación de pollo a lo chilindrón con huevos fritos nos salvó una improvisada comida. Fue para las fiestas de San Lorenzo. En concreto, un día después del día grande, 10 de agosto, de la capital oscense.

Como es tradición en la inmensa mayoría de los hogares oscenses, el día de San Lorenzo comimos pollo a lo chilindrón. Éramos cuadrilla para comer en casa e hicimos pollo para un regimiento. Ese día siempre se hace pollo a lo chilindrón como si no hubiese un mañana. ¡Que nadie se quede con hambre! La experiencia me dice que, este señalado día, nadie se queda con hambre. Es más, el personal se sienta a la mesa ya sin hambre. Que si el almuerzo matutino y el aperitivo de después. Que si me acabo de levantar y acabo de desayunar.... El caso es que nos pasamos comiendo pollo todas las fiestas. A mí ya me está bien. Me gustan los guisos de un día para otro.

Contra todo pronóstico, este año sobró pollo, pero no tanta cantidad como otras veces. Al día siguiente de San Lorenzo, a los que ya estábamos en casa, con familiares incluidos, se sumaron otros comensales por sorpresa. ¡Terror! No había pollo para todos. Planteamos alternativas varias, pero todas tenían algún pero. La solución era bien sencilla. ¿Por qué no repartir el pollo entre todos y acompañar las dos piezas de ave que tocábamos por cabeza, con un par de huevos fritos, que son siempre bien recibidos? Y así que lo hicimos. Conforme iban saliendo los platos a la mesa, el personal, desconocedor de la maniobra gastronómica, empezó a hablar de originalidad, de qué pinta presentaba el plato, etc.... Todo el mundo encantado y yo, ahora que he vuelto a ver las fotografías, me sigo relamiendo. Muy a tener en cuenta, aun cuando haya pollo a lo chilindrón hasta para un regimiento. 





sábado, 24 de diciembre de 2022

01087 El Pollo con Champiñones

 SABORES DE TRADICIÓN


Vuelvo a echar mano de la cocina tradicional, de esa cocina con sabor a fiesta, sin trampa ni cartón. Sin secreto alguno, salvo el gusto personal de cada hogar.

Se trata de un guiso con el que siempre se acierta, salvo en contadas y maniáticas ocasiones. Pocos ingredientes, habituales en los mercados, sencilla y rápida elaboración. En esta ocasión va acompañado de unos noodles, los tradicionales fideos de la cocina asiática. Es un añadido a la receta original que ni quita ni aporta al guiso, pero que en esta ocasión tienen su razón de estar, al igual que cuando lo acompaño con arroz hervido. Como buen guiso que es, el pan siempre tiene que estar a mano para untarlo en la salsa. Todo un pecado. Y esto es precisamente lo que quería evitar, ponerme de pan hasta arriba,  sin medida y sin talento.  La otra opción es pasar de la salsa y como este plan b me da pena, opto por este acompañamiento. Dicho lo cual, me ceñiré simplemente a la receta original del guiso.

Ingredientes para 6 personas: Un pollo de aproximadamente un kilo y medio, 2 dientes de ajo, 6 cucharadas de aceite, 1 vaso de vino blanco, un poco de harina, 1 vaso de caldo de pollo, medio kilo de champiñones y sal.

Elaboración: Lavar y cortar en cuartos o en láminas los champiñones. Reservar. Cortar el pollo en trozos por las coyunturas y las pechugas en cuatro trozos. Sazonar con sal y enharinar. Reservar. En una sartén con cuatro cucharadas de aceite de oliva, dorar los trozos de pollo a fuego vivo, pero no demasiado fuerte. Trasladar a una cazuela los trozos de pollo ya dorados. Añadir a la sartén dos cucharadas más de aceite de oliva y echar los ajos muy picados. Cuando estén dorados, se rehogar los champiñones de 7 a 10 minutos. Añadir a continuación el vino y el caldo. Se mezcla todo bien y se echa por encima del pollo. Tapar y dejar cocer durante unos 40 minutos. Si se quiere una salsa más espesa, hay que deshacer una cucharada de Maizena y se deja cocer cinco minutos más. 



martes, 26 de julio de 2022

1013 El Pollo al Limón

 AL ESTILO CHINO


El pollo me gusta de cualquier manera. Prueba de ello es el buen número de recetas que ya han ido apareciendo por este caleidoscopio vital y que han  estado dedicadas a esta ave.

En esta ocasión vuelvo a recurrir a la cocina china y a un libro, de cuando en la prehistoria de mi vida compraba todo libro de cocina que se ponía a mi alcance. Se trata del pollo al limón al estilo chino, uno de los platos típicos de los restaurantes chinos. Me encanta, y a ser posible que las piezas de pollo estén crujientes y bien, bien de sabor. Su elaboración no es nada complicada y el resultado, si gustan los sabores de la gastronomía oriental, es curioso. No es un plato de costumbre, pero de vez en cuando siempre es bien recibido.

Ingredientes: 6 pechugas de pollo, dos huevos, salsa de soja, 150 gramos de harina de maíz (Maizena), jengibre y aceite de oliva virgen extra.

Para la salsa: el zumo de un limón, media docena de rodajas de limón, la ralladura de un limón, Maizena, un vaso de caldo de pollo, un par de cucharadas de azúcar y sal.

Elaboración: Ponemos en un bol la salsa de soja y el jengibre picado. Mezclamos bien y añadimos las pechugas de pollo para su maceración. Introducimos el bol con las pechugas en el frigorífico y lo dejamos una hora.

Mientras maceran las pechugas, nos disponemos a preparar la salsa. Así, mezclamos en un bol el vaso de caldo de pollo, el zumo de limón, el azúcar y la Maizena. Batimos y ponemos la mezcla en un cazo a fuego lento con las rodajas de limón. Removemos hasta que espese la salsa.

La gracia de este plato está, o así me lo parece a mí, en el rebozado del pollo. Para ello, batimos un huevo con un poco de Maizena y vamos rebozando las pechugas de pollo que previamente habremos cortado en trozos. Una vez rebozadas todas las piezas, las freímos en aceite bien caliente. Cuando tengamos todos los trozos fritos, los incorporamos a la salsa. Si lo que deseas es que el pollo esté crujiente, en lugar de echarlo a la salsa, cúbrelo con ella cuando el pollo esté emplatado y vayas a sacarlo a la mesa.

A la hora de servir, puedes añadir la ralladura de un limón e incluso las rodajas de limón empleadas para la salsa. 





martes, 2 de mayo de 2017

00473 El Pollo Frito Japonés

CAMBIO DE SABOR


Decir que me gusta el pollo no es novedad en este blog. Son varias las entradas que esta ave ya ha protagonizado y no será la última. Hoy me apetecía darle un giro al sabor y salir de mis acostumbrados pollo a la cerveza, a lo chilindrón, a la mostaza, empanado... Así que he navegado por internet en busca de alguna elaboración que me entrara por los ojos, rápida, sencilla y cuyos ingredientes tuviera a mano. No he tardado mucho en dar con una receta que tuviera las características mencionadas y eso que recetas de pollo hay para aburrir. Entre las seleccionadas, finalmente me he decantado por el "Pollo Frito Japonés". Vaya por delante que, si bien mis papilas gustativas esperaban más del preparado, -una vez más la experiencia me dice que no es aconsejable tener expectativas ni siquiera en la cocina-, su resultado final es curioso, original y de sabor poco acostumbrado.

Ingredientes: 4 cuartos traseros de pollo deshuesados y aceite de girasol para freír. Para marinar el pollo: 60 ml de salsa de soja, 60 ml de vino mirin (vino de cocina japonés)  o vino blanco, una cucharadita de ajo en polvo y una cucharadita de jengibre en polvo o fresco ralladoo. Para el rebozado: una taza de Maizena, sal y pimienta al gusto.

Elaboración: Cortamos los muslos deshuesados como para comer de bocado y reservamos. Preparamos la marinada mezclando la salsa de soja, el vino, el ajo y el jengibre. Sumergimos en la marinada los trozos de pollo, tapamos con papel film y dejamos marinar unas seis horas. Mezclamos la Maizena con la sal y la pimienta para rebozar. Escurrimos el pollo de la marinada y lo vamos pasando por el rebozado. Una vez caliente el aceite de girasol a fuego medio, freímos los trozos de pollo en pequeñas cantidades. Servimos caliente.










sábado, 11 de julio de 2015

00065 Las Pechugas de Pollo Empanadas

CON TRIPLE REBOZADO



Satisfacer mis gustos gastronómicos es muy sencillo y máxime cuando los años se van manifestando o hacen su particular "huelga de hambre". Son muchos los sencillos platos que me tienen enganchado y que en su mayoría se remontan a edades de infancia y mocedad. Gastronomía doméstica con sabor a madre convertida en festín y que intento seguir,  en su forma de hacer,  al pie de la letra. De como se hacía en la vieja blanca cocina Balay de cuatro hornillos eléctricos. Es el caso de las pechugas de pollo empanadas.

La pechuga cortada fina, es más crujiente, cunde más. Salpimentar la carne en un recipiente en el que verteremos leche entera hasta cubrirla. La dejaremos en maceración de cuatro a seis horas. Espacio de tiempo que empleo ahora para recordar excursiones, comidas en el campo a pie de río, largos viajes de destino vacacional, multitudinarias citas familiares para celebrar un cumpleaños o un simple encuentro. Imágenes en forma de crujiente bocadillo o socorrido "taperwere". Allí ha estado siempre presente la socorrida y sabrosa pechuga de pollo empanada.

Clas, clas, clas, clas, bien batidos los huevos y al lado, un buen plato de generoso pan rallado. En el fuego comienza ya a calentarse el oloroso aceite de oliva. ¡Que comience el trajín! Pechuga, pan rallado, buen baño en el huevo batido y de vuelta al pan rallado. ¡Buen abrigo hecho a medida para una humilde pechuga! Lo necesitará cuando se sumerja en el aceite hirviendo.

Crisp, crisp, crisp... ¡Hummm! Como ayer, como hace años, como siempre. ¡Hummm! Parece que los años no han pasado. Huele igual, recuerda a lo mismo, a lo de siempre. Las primeras pechugas ya están listas, doradas, hermosas. Hay que bajar la intensidad del fuego para que el pan rallado no se queme. Y suma y sigue. De tres en tres y hasta cabe una cuarta.

La bandeja va creciendo al igual que  las ganas de meterles el diente. Ya están todas. Ya estamos todos. Una llamada a la mesa.