ASAR A LA BRASA
lunes, 29 de abril de 2024
01326 La Escalivada
lunes, 20 de noviembre de 2023
01212 El Hojaldre Relleno de Pollo, Queso de Rulo y Cebolla
¡UNA PASADA!
lunes, 24 de julio de 2023
01160 Las Patatas de Verano
SENCILLAS Y MUY GRATIFICANTES
domingo, 18 de junio de 2023
01141 El Chorizo Encebollado
CON VINO BLANCO
Fue mi hermano Pepe quien lo pidió, a modo de degustación, en una comida familiar. Y si lo pidió él, era porque ya lo conocía y contaba con su aprobación. En casa, mi hermano siempre ha tenido fama de tener buena boca y en este caso, una vez más, volvía a acertar.
Se trata de una propuesta muy interesante, de sencilla elaboración y muy gustosa. Ideal para un aperitivo, una merienda en compañía o para cuando a uno le plazca. Fundamental, y aquí es donde este plato me pierde, tener un buen pan a mano, pues es de las elaboraciones de untar. Frente a lo que pudiera parecer, no resulta excesivamente graso, tal y como indicaré más adelante. Se puede cocinar en versión dulce o picante, según el chorizo elegido. Traslado a continuación la primera. A pesar de que me chifla el picante, para esta ocasión me seduce más la primera opción.Ingredientes para 4 personas: 6 chorizos tiernos dulces en ristra, un par de cebollas amarillas, un vaso de vino blanco, aceite de oliva virgen y sal.
Elaboración: En una sartén con un poco de aceite y a fuego medio, marcamos los chorizos a los que previamente les habremos hecho unos cortes transversales con un cuchillo. Reservar. Eliminar de la sartén el aceite y la grasa que hayan podido soltar los embutidos. Cortar las cebollas en láminas finas, sazonar y pochar en una sartén a fuego medio. Una vez pochadas las cebollas, añadir el vaso de vino blanco y los chorizos. Tapar la sartén y cocinar durante unos veinte minutos a fuego medio. Servir a continuación.
jueves, 8 de septiembre de 2022
01051 Una Sencilla Apetencia
SIN COMPLICACIONES
viernes, 20 de mayo de 2022
00986 Un Poco de Aquí
... Y UN POCO DE ALLÁ
domingo, 17 de noviembre de 2019
00878 La Tortilla Francesa de Cebolla
Sin querer, se ha convertido en todo un clásico de las cenas y de alguna que otra comida en familia. Todo empezó una noche cuando una de mis hijas llegó a casa hambrienta y agotada de estudios y gimnasio. Apenas traspasó el umbral de la puerta de entrada a casa, pronunció su tradicional "Hola, buenas noches, qué tal". Casi al unísono le acompañé en su acostumbrado guión: "Estoy cansadísima". Y a renglón seguido, su pregunta de costumbre, "¿qué puedo cenar?", con respuesta también de costumbre, "¿qué te apetece?"
Nunca había hecho una tortilla francesa de estas características, así que abordé su elaboración con la ilusión y el entusiasmo de la primera vez. La gracia de esta tortilla estriba en pochar una buena cebolla en un buen aceite de oliva virgen. Una vez pochada, es conveniente depositar la cebolla en un colador para que desprenda todo el aceite que haya cogido durante el cocinado. Solo restará batir un par de huevos, sazonar la cebolla e incorporar los ingredientes a la sartén para elaborar la susodicha tortilla.
Hoy he estado en el huerto y he traído a casa un par de cebollones. Intuyo qué cenaremos esta noche.
viernes, 16 de noviembre de 2018
00862 Un Buen Plato de Cebolla
Mirando este plato de "monda y lironda" cebolla, me he acordado de una reciente conversación con una amiga y seguidora habitual de este caleidoscopio vital, según me comentó. Hacía tiempo que no nos veíamos y cogimos un buen "capazo", de esos que hacen historia. Tras ponernos al corriente de nuestras respectivas vidas, mi amiga sacó a colación este blog. Desconocía que fuera seguidora. Me adelantó que no acostumbra a dejar constancia de su paso por las páginas con los habituales "me gusta", que simplemente las lee y toma nota de alguna que otra receta, sobre todo las que llevan el cuño de mi madre. Añadió también que se identificaba con la mayoría de las cosas aquí escritas y que por lo visto, compartimos muchos gustos.
No obstante, según me trasladó, había algo que le llamaba poderosamente la atención, y transcribo literalmente, "los bandazos que daba". En resumen, le sorprendía que tan pronto un día comparto una receta más o menos elaborada, como al día siguiente aparece por aquí un simple tomate con ajo o el lomo con queso y otro día una extraña mezcla de sabores. Le expliqué el objetivo de este blog, que ni mucho menos pretende ser un tratado gastronómico ni aportar nada al mundo, y el por qué de su razón de ser, que después de tres años, en nada se parece a cómo lo imaginé. Hicimos unas risas y "levantamos" el campamento callejero con el propósito de volver a vernos a no mucho tardar.
Risas que ahora vuelven a mi rostro al imaginar qué cara pondrá mi amiga cuando vea aquí un sencillo plato de cebolla con aceite y sal. Sí, es una de esas diez mil cosas que me gustan; un sencillo plato de cebolla con aceite y sal.
Un beso, amiga.
viernes, 12 de octubre de 2018
00832 El Tomate con Cebolla
Continuo recogiendo el huerto; ese pedacito de amable tierra que tan gratos momentos me ha deparado y tan deliciosos alimentos regalado.
Es el momento de guardar también sabores hasta que llegue el próximo verano. Sabores en estado puro sin trampa ni cartón. Tomate abierto, dulce cebolla, aceite y sal. Para qué más. Es la perfecta combinación para un nuevo tiempo de espera.
sábado, 8 de septiembre de 2018
00793 Ensalada Tricolor
Sigo disfrutando de los frutos que me regala la amable huerta y de la variedad de combinaciones a la hora de presentarlos a la mesa. Esta que hoy traigo hasta aquí la denomino "ensalada tricolor"; es lo primero que me ha venido a la cabeza al ver las fotografías. Podría haberla denominado "ensalada de tomate, cebolla y atún", que es de lo que consta; "ensalada mar y huerta", es obvio; o "ensalada deliciosa", que es como está cuando la pruebas. Pero bueno, me he inclinado finalmente por el primer impacto visual.
La ventresca de atún podemos cocinarla el día anterior y conservarla en el frigorífico, aguanta bien unos días.
viernes, 3 de agosto de 2018
00766 La Fritada Aragonesa
En Aragón, en según qué comarcas, a esta fritada se le llama también pisto o firigolla.
domingo, 22 de abril de 2018
00667 Suma Sencillez
Pienso esto mientras disfruto de unas amables alcachofas de la buena y vecina tierra navarra. Ni salteadas siquiera. Solo con ajo y cebolla. Suma sencillez, máximo deleite.
Son unos buenos ejemplares y están en su justo punto de maduración. Una vez limpias y dejado al descubierto sus "corazones", partidos por sus mitades, en lugar de hervir la hortaliza, la cocinaré al vapor; que quede tersa y con todo su potente sabor.
Aceite de oliva virgen en una sartén, fuego lento, unos dientes de ajo cortados a láminas y una cebolla también cortada, serán más que suficiente para el posterior maridaje con las alcachofas. Que la cebolla pierda lentamente su blanquecino color y muestre su transparencia. Sin prisa, como un recreo. En ese mismo instante se incorporan los tersos corazones con el añadido de medio vaso de agua de su cocción. Sigue el fuego lento hasta la práctica evaporación del agua. Sal al gusto.
No hay más para el máximo deleite desde la suma sencillez.
jueves, 30 de noviembre de 2017
00592 El Guacamole
Por lo que he venido observando, el guacamole es como la tortilla de patata, "como el que hago yo no hay otro igual". Es lo que me dicen, que no lo digo yo. En mi caso, he probado tortillas de patata mucho mejor que las mías y mejores guacamoles que los que yo preparo. Pero bueno, los míos tampoco son mancos. Sigo las directrices que en su día, cuando lo probé por primera vez, me dieron. Es decir, mezclar unos aguacates machacados con tomate, cebolla y chile, y añadir zumo de limón, cilantro y sal. Servido fresquito y acompañado con unos nachos o tostadas y una cervecita. Una delicia.
Y dicho lo cual, ya solo me queda esgrimir algunas curiosidades. En la cocina mexicana se emplean dos tipos de guacamole, el totalmente molido y el que tiene trozos de aguacate. Al primero se le denomina de forma popular como "aguamole", que es que se sirve habitualmente en las taquerías populares o puestos de comida ambulantes. El que presenta trozos se usa en el hogar y sirve para acompañar platos de carne frita o a la plancha. Según acabo de leer en un artículo de opinión de Arturo Ríos, "el aguacate tenía una significación erótica para los aztecas, por ello, las mujeres no podían realizar la recolección de este fruto, pues simbolizaban los testículos. En la mitología prehispánica, Quetzalcóatl, el dios Tolteca, ofreció la receta del guacamole a su pueblo, quienes lo extendieron por el territorio de Mesoamérica".
México es el mayor productor del mundo de aguacates y es la región de Uruapán, Michocán, la de mayor producción. Se exporta a Oriente Medio, Estados Unidos, Canadá, Europa y Japón, donde es muy apreciado y caro.
lunes, 30 de octubre de 2017
00572 El Atún con Cebolla
Atún, cebolla y sal, y al lado, un poco de pan, y si es tostado y con ajo, el no va más.
martes, 17 de octubre de 2017
00559 La Tarta de Cebolla
Ingredientes: "Para la masa, 200 gramos de harina, 100 gramos de mantequilla o margarina, sal y un poco de agua. Para el relleno, 600 gramos de cebollas, 100 gramos de bacon, una taza de leche o nata, 25 gramos de harina, 50 gramos de queso gruyere rallado, 3 huevos, sal y un poco de aceite".
Elaboración: "Dorar el bacon cortado a trocitos. Hacer la masa, ablandando la mantequilla entre las manos. A continuación se une se une rápidamente con la harina, la sal y un poco de agua, la que necesite. Se amasa lo menos posible y se deja reposar tapada en la nevera. Cortar la cebolla a rodajas finitas. Ponerlas al fuego con un poco de aceite para que se vayan friendo muy lentamente. Batir los huevos, añadir la harina, la leche y el queso rallado. Cuando las cebollas estén tiernas añadir. Extender la masa sobre un recipiente de horno, pincharla con un tenedor y poner sobre ella el bacon bien escurrido de aceite y sobre él, el resto del relleno. Poner al horno pre calentado por espacio de unos 40 minutos hasta que haya tomado color castaño oscuro".
Y la boca se me hace agua. Una delicia.
jueves, 27 de abril de 2017
00470 Sabores Viajados
Resulta curioso comprobar cómo determinados sabores invitan a recordar no solo situaciones y aparcadas sensaciones, sino también paisajes y enclaves de grata rememoranza. Son sabores viajados, ligeros de equipaje, cuyo contacto con el paladar o su simple visión desencadenan un listado de imágenes dispuestas en forma de acordeón a semejanza de aquellas pequeñas colecciones de postales, que en su momento fueron adquiridas en alguna tienda de recuerdos para pasar sus postreros años en algún lugar de no se sabe donde.
Me dispongo a presenciar uno de los muchos derbys y encuentros de fútbol del año. No es que me interese mucho el asunto del balompié. Digamos que me entretiene y distrae. Me gusta ver este tipo de enfrentamientos deportivos con algo que distraiga también a mi estómago. Algo también sencillo y distraído. Un pica pica compartido, rebanadas de pan con algún sustento o cualquier combinación de alimentos de esos de toda la vida, de esos que el paladar, al mínimo contacto, se predispone para escanear fotogramas de tu vida. Hoy, la sencillez y distracción vienen de la mano de una cebolla, unas piparras y unos trozos de bonito con el simple aderezo de aceite y sal.
No me entero muy bien de lo que sucede en el terreno de juego. Los vecinos, a los que ya les tengo pillados los colores de sus camisetas, me informarán con sus gritos y alegrías sobre el desarrollo del encuentro. Mi mente se muda de estancia para visitar otros lares atraída y provocada por un sabor viajado. Un día de campo de verde explanada, un aperitivo imprevisto bajo una monumental y señera montaña, una inolvidable tarde de pintxos, un día de calor y alforja, un horizonte de mar con su brisa de paso, noches de hogar con balcón abierto... La algarabía de los vecinos de abajo interrumpen mi viaje. Los de blanco han debido de marcar un gol. Sí, han marcado un tanto. Sobre el plato apenas queda el recuerdo de un sabor viajado.miércoles, 19 de abril de 2017
00467 La Ensalada Campestre
Un día sencillo, de sencillo respiro, al que le corresponde una sencilla ensalada a base de cebolla dulce, huevo duro, campestre alimento por excelencia, y para darle color y alegría, unas piparras. Con esta ensalada solo demostraremos nuestra ubicación campestre. Se nos puede llamar. No nos molestará e incluso hasta, llegado el caso, se agradecerá una llamada mientras dejamos que nuestro cuerpo se acomode entre unas piedras cercanas al río.
Ingredientes: cebolla dulce de Fuentes, huevos duros, piparras, aceite y sal.
Elaboración: cortar la cebolla fina y longitudinalmente y hacer con ella una cama en el plato. Cortar los huevos duros por sus mitades y añadir unas piparras. Aliñar al gusto.
