Mostrando entradas con la etiqueta Microondas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Microondas. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de marzo de 2024

01291 Las Patatas de Antojo

UNA HUMILDE DELICIA


Lo cierto es que no tenía intención de cenar. No es que no tuviera hambre, no. Lo que sucede, es que el invierno se me hace muy largo y para mitigarlo, me da por comer. Creo que no es nada novedoso y somos legión los que así actuamos en esta época del año. Así, que para que la báscula no sume más dígitos de los deseados, me propongo perdonar alguna que otra cena.

Hoy era uno de esos días en los que me había propuesto no cenar, pero... Mientras andaba distraído con la lectura de la obra de teatro "La visita del inspector", de J.B. Priestley, me ha parecido escuchar como de fondo: "¿A quién le apetecen unas patatas de antojo?". No he respondido y he reaccionado como quien oye llover. No se ha hecho esperar una nueva llamada de pregunta/atención, que antes de oír finalizar la frase, ya estaba plantado en la cocina. ¡Cómo renunciar a un antojo y además, tan rico! Ya ayunaré mañana y si no, pasado mañana. Pero a estas patatas, hoy no renuncio.

Son una tontería, pero están deliciosas y entran de cualquier manera. Como diría mi madre, "hasta sin hambre". Es tan sencillo como hacer unas pequeñas patatas al microondas. Cuando están cocidas, y casi en caliente, darles un puñetazo, sin pasarse, y aplastarlas. Hecha esta operación, se les añade a cada patata unos granos de sal gorda, una generosa cucharada de mayonesa casera y como colofón, una anchoa en aceite. Ya está. Servir y acompañar con un vasito de vino tinto. 

Después de comerlas y saborearlas me ha entrado el arrepentimiento. Pero he pensado a continuación, "que me quiten lo bailao". 

Las llamo de esta guisa, porque en una ocasión tenía antojo de comer algo y no sabía qué. Y sin comerlo ni beberlo, apareció en la mesa esta humilde delicia. 





domingo, 8 de abril de 2018

00658 Las Patatas al Micro

CON ANCHOAS


Otro buen socorro para esos momentos, sobre todo en las tardes noches del fin de semana, que te apetece un no sé qué,  pero que no sea muy historiado, sencillo, que se note lo menos posible el paso por la cocina y cuyo resultado sea de lo más apetecible; unas patatas al micro ondas con anchoas.

Recientemente descubrí en el supermercado unas patatas pre cocinadas, asadas o al vapor, que se ofrecen en bolsas de unos 450 gramos, de aspecto inmejorable, y que solo hay que introducirlas al micro en su bolsa durante unos siete minutos. Tubérculos limpios y bien aseados,  igualaditos en tamaño y de curioso sabor.

Una vez pasadas las patatas por el micro ondas,  solo queda acompañarlas con algún antojo. En esta ocasión, con unas ricas anchoas de Santoña. Sacamos las patatas de su bolsa, las dejamos enfriar, las partimos por la mitad y colocamos una anchoa sobre cada mitad de los tubérculos. Hecha esta operación, rociamos sobre las patatas un buen aceite de oliva virgen, pimentón picante, según gustos,  y unas escamas de sal Maldon, sin pasarse. Ya está.

El resultado no puede ser más atractivo y gratificante para esos momentos de socorro.






sábado, 8 de abril de 2017

00465 La Cocina Socorrida

CUANDO EL TIEMPO APREMIA


Hay días en los que el tiempo va por delante de ti y por más que corres no hay forma de alcanzarlo. Además, si vives en tierra de "capazos callejeros", la misión se hace del todo imposible. Hoy es de esos días en los que se ha juntado todo. El tiempo llevaba puestas las zapatillas de correr y los "capazos" se han ido cediendo el relevo de manera inesperada. Ha hecho un día formidable, de los cogidos con ganas, y parece que nos hemos puesto todos de acuerdo para salir a la calle. Cuando amanecen estos días cualquier excusa es buena para caminar por el asfalto.

El caso es que acabo de llegar a casa y en apenas quince minutos mi unidad familiar querrá comer. No he preparado absolutamente nada. Me gustan los retos. De primero, una
ensalada César. Les encanta. Nos encanta. Y de segundo, merluza. Quería haberla hecho en salsa verde pero carecía de tiempo, así que he recurrido al Lekue, más conocido en casa como el "sarcófago". ¡Qué grandes y sencillos momentos me ha regalado!

Sobre el fondo del "sarcófago" una cebolla cortada a láminas junto con unas gotas de aceite y sal. Cinco minutos al microondas. En otras ocasiones, incluso unos pimientos verdes cortados longitudinalmente. A continuación, la merluza sobre la cama de cebolla,  con unas gotas de aceite, ajos picados, sal y pimienta. Diez minutos más de microondas. Ya está. Suave, ligera y sabrosa elaboración. Prueba superada. Quince minutos. La comida está en la mesa gracias a la cocina socorrida en estado puro.