¡VIVA LA CEBOLLA!
Con lo que me gusta la cebolla, me sorprende que haya tardado
tanto en aparecer por este caleidoscopio vital. Me da igual tomarla en crudo,
en guiso o como acompañamiento. Su versatilidad en la cocina es fascinante y
nunca está demás. No sólo aporta sabor, sino que atesora un dechado de virtudes
medicinales considerable. Sobre este aspecto me entretendré en otro momento.
Para abrir la veda a mi gusto por la cebolla, lo haré a
través de un guiso encebollado, que no es otra cosa que una preparación
compuesta por una buena cantidad de cebolla y que se acostumbra a condimentar
con especias y rehogada en aceite de oliva. En esta ocasión, no por preferencia
sobre otros encebollados, que la tengo, sino porque fue el último que cociné a
petición del respetable, propongo unos pulpitos encebollados. Una elaboración muy
sencilla para un resultado delicioso, como todo buen encebollado.
Ingredientes para 6 personas: 1 Kg de pulpitos limpios, 3
cebollas grandes, 3 dientes de ajo, 250 ml de vino blanco, aceite de oliva y sal.
Elaboración: Pelar las cebollas y cortarlas en tiras
longitudinales. Pelar los ajos y laminarlos. Pochar cebollas y ajos en una cazuela
con un poco de aceite y sal a fuego medio. Añadir los pulpitos y cocinar a
fuego alto durante unos tres minutos. Añadir el vino blanco y llevar a ebullición.
Cuando hierva, bajar el fuego al mínimo y dejar cocinar durante unos 30 o 45
minutos o hasta que observemos que los pulpitos están tiernos. Sobre todo,
vigilar que la salsa no se seque. Si se seca demasiado, se puede añadir un poco
más de vino.