Mostrando entradas con la etiqueta Chus. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Chus. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de febrero de 2024

01276 La Tortilla Paisana

 SUAVE, JUGOSA Y DELICIOSA


Solo el nombre ostenta una buena carta de presentación: tortilla y paisana. Suena bien y sabe mejor. Ya se ha dicho en este caleidoscopio vital, que una de las muchas bondades de la tortilla es su versatilidad y fácil elaboración. No he pensado mucho al respecto, tampoco hay mucho que pensar, pero me da la impresión que la tortilla es capaz de envolver todo lo que se nos ocurra sin temor a equivocarnos.

Un ejemplo fácil es la tortilla paisana, que no deja de ser una variante más de nuestra clásica tortilla de patatas, y a la que se le añaden verduras y algún embutido. El resultado no es otra cosa que una monumental, atractiva, suave, jugosa y deliciosa tortilla.

No sé con exactitud qué lleva la original o más extendida receta de esta rica tortilla, ya que hay una inmensa variedad de sugerencias. Sí que sé la que más me gusta a mí y que contiene pimiento rojo, pimiento verde, cebolla, calabacín, patata y jamón o chorizo, o chorizo y también jamón. El pecado mortal de esta tortilla es cuando, además, coronas la tortilla, una vez cocinada, con una mayonesa y la gratinas al horno. Así fue como la comí por última vez en casa de mi querida amiga Chus, que nos sorprendió con este inmenso e inolvidable “tortillón”. Solo volver a ver ahora las imágenes me hace salivar.

Ingredientes para 4 personas: 6 huevos, 2 patatas medianas, ½ ristra de chorizo, o unos tacos de jamón al gusto, o sendas posibilidades, 1 pimiento verde, 1 pimiento rojo, ½ calabacín, ½ cebolla, aceite y sal.

Elaboración: Pelar y cortar las patatas en rodajas finas. Freírlas en aceite de oliva a fuego medio y cocinar hasta que se muestren blandas y doradas. Escurrir y reservar. Pochar la cebolla y añadir los pimientos troceados y el calabacín en rodajas. Cocinar durante unos 10 minutos e incorporar el chorizo y/o el jamón cortados a tacos. Cocinar 5 minutos más. Probar el punto de sal. Finalmente añadir las patatas ya fritas, mezclar y remover fuera del fuego. Batir los huevos con un poco de sal. Escurrir el sofrito de verduras y patatas para eliminar el exceso de aceite e incorporarlo a los huevos batidos. Verter la mezcla en una sartén con aceite bien caliente y cuajar la tortilla. Servir. Si se quiere, como he mencionado con anterioridad, se puede hacer una mayonesa espesa y untar la superficie de la tortilla una vez cocinada y gratinarla al horno.

 

 




sábado, 30 de diciembre de 2023

01241 Más Huevos Rotos

 EN ESTA OCASIÓN, CON MORCILLA


Vuelvo a romper huevos. Otra cosa no, pero romper huevos, no se me da nada mal. Me encanta romper y estrellar huevos. Siempre en la mesa, claro. 

En las entradas de este caleidoscopio vital números 00914 y 00975, rompí huevos con boletus y con calamares, respectivamente. Solo escribirlo se me hace la boca agua. En esta ocasión, rompo y estrello los huevos con otra de mis debilidades, la morcilla.

Conocí este plato en una cena en casa de mi estimada amiga Chus. Siempre sorprende con sus degustaciones y es una gozada comer o cenar en su casa. Tanto me gustó, que tomé buena nota y pensé que esta sería la tapa que llevaría a nuestro multitudinario encuentro familiar para despedir el año. Se trata de un plato muy sencillo de cocinar, no hay que emplear mucho tiempo y el resultado es espectacular. Me pareció un plato curioso, original y a pesar de su apariencia, nada pesado, a no ser que te pongas las botas. Todo un acierto.

Volví a llamar a Chus para que me repitiera la receta y así no meter la pata. Me ha insistido en que la morcilla tiene que estar bien frita, una vez desembuchada, y el huevo frito no muy hecho. Así pues, tras estas recomendaciones, a por ello.

Ingredientes para 4 personas: 6 morcillas dulces de arroz, 8 huevos y aceite de oliva virgen extra. (En los huevos rotos con morcilla que hice como tapa para Nochevieja, incorporé un par de cucharadas de postre de pimentón dulce que espolvoreé por encima del plato una vez terminado. Y como se trataba de una tapa, acompañé al plato unas rebanadas de pan tostado).

Elaboración: Desembuchar las morcillas y freírlas en un poco de aceite de oliva. La morcilla tiene que quedar bien frita y suelta, nada apelmazada. Una vez frita, reservar. Freír los huevos, que no queden muy hechos, y colocar sobre la morcilla. Romper los huevos, remover un poco y servir caliente o templado.



sábado, 8 de julio de 2017

00510 La Ensalada de Chus

COSA RICA


Por algún lugar de este blog ya he dejado escrito que tengo por costumbre poner nombre propio a determinadas elaboraciones gastronómicas. Son platos que identifico con quien me lo ofreció por primera vez, que me dejaron grato recuerdo y que luego suelo imitar con agrado.

Sigo con mi interminable clasificación de fotografías y me he encontrado descolocadas unas instantáneas tomadas en casa de mi amiga Chus, en una de las ocasiones que nos invitó a comer a la familia. De entrante, unos huevos duros rellenos. Extraordinarios. Para continuar,  una ensalada de almejas y gulas. Cosa rica. Le siguió un cordero con patatas. Para qué contar. Cerró el festín un flan de café. Hasta las botas.

Chus tiene muy buena mano en la cocina. Se notan sus ancestros riojanos y dotes de buena anfitriona. No le da importancia a su quehacer. Su respuesta es siempre la misma: es muy sencillo. Sí claro, pero hay que tener un don especial. Y Chus lo tiene. Su cocina es de las que a mí me gustan; con sabor, con mucho sabor y sin excesiva filigrana. Memorables son sus paellas, sus alubias, su manitas de cerdo o callos, amén de otras exquisiteces.

Volviendo a lo que me ocupa, hoy traigo aquí aquella ensalada de almejas y gulas que comí por vez primera en tan memorable encuentro y que desde ese día la adopté como "la ensalada de Chus". Como dijo su autora, es muy sencilla, y como digo yo, sabrosísima.

Ingredientes: 500 gramos de almejas, 250 gramos de gulas, 6 dientes de ajos, perejil, dos cayenas, unas hojas de lechuga, aceite de oliva virgen, vinagre y sal.

Elaboración: Lavamos bien las almejas. Ponemos en una sartén a fuego suave un poco de aceite, tres o cuatro cucharadas, y añadimos los ajos laminados hasta que se doren. En ese mismo aceite echamos las almejas bien escurridas y conforme se vayan abriendo las retiramos a un plato. Una vez que se han abierto todas las almejas, a ese mismo aceite le añadimos seis cucharadas más y la cayena. Incorporamos las gulas, sazonamos y con una cuchara de madera vamos dando vueltas para que las gulas se impregnen bien del aceite. Finalmente, incorporamos las almejas que teníamos reservadas, mezclamos y retiramos del fuego. Cortamos la lechuga y la aliñamos al gusto con aceite, sal y un poco, muy poco vinagre. Hacemos con la lechuga un lecho y sobre él, depositamos las gulas y almejas. Así es la ensalada de Chus. ¡Para qué más!