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miércoles, 5 de julio de 2017

00508 Espaguetis con Vongole y Botarga

TODO SABOR


En un par de ocasiones ha aparecido por este blog la botarga, huevas de ciertos pescados saladas y secas, que por otra parte, ha sido mi último gran descubrimiento gastronómico. Lo que hace el salir de casa y entregarte a nuevas propuestas. Como ya comenté, tanto me gustó el asunto que traje al regreso a casa un par de botes de botarga de mújol y una de atún para rallar, envasada al vacío. Y con ellas vamos haciendo experimentos caseros bastante interesantes para el paladar y que compartiré en días venideros.

El origen de mi querencia hacia este para mí nuevo alimento, lo ubico en el Restaurante Il Baretto, en las proximidades de Palau, en la isla de Cerdeña. También algún día alparcearé de él en esta ventana. De entre los platos que ofrecía la carta, uno nos llamó la atención: Spaghetti con vongole y botarga. Lo de spaghetti lo teníamos claro, no así el vongole y la botarga. Así que como para saber no hay más que preguntar, eso es lo que hicimos, preguntar a la amable camarera que nos atendió. Se trata, nos dijo, de espaguetis con almejas y huevas de mújol. Es una de nuestras especialidades. Pues no se hable más, unos spaghetti con vongole y botarga.
Huelga decir que estaban excepcionales y con un sabor difícil de olvidar. Era como si te introdujeras un sabroso bocado de mar en la boca de manera suave y delicada. Aún siendo el plato generoso, daba pena llegar a su fin. ¡Qué cosa más deliciosa!

Intuimos, intuición que luego hemos puesto en práctica en casa, que una vez hervidos y escurridos los espaguetis al dente, se le añaden unas almejas hechas al vapor y la botarga espolvoreada con un buen chorrito de aceite virgen de oliva y perejil muy picado.Todo sabor.

jueves, 8 de junio de 2017

00491 La Botarga

HUEVAS DE MÚJOL


Es mi último nuevo sabor. Lo probé recientemente en Cerdeña, casi por casualidad y sin saber muy bien de qué se trataba. El plato en cuestión: espaguetis con almejas y botarga. Solo puedo decir que a mi paladar resultó algo extraordinario, con mucho sabor a mar, a un mar recio y delicado a la vez. Cada ganchadita de espaguetis era como una nueva emoción. No quedó nada en el plato, ni tan siquiera el recuerdo de que en él hubo una vez algo.

Me interesé por este para mí, nuevo complemento gastronómico. Se trata de unas huevas de mújol, atún o de pez espada, aunque para los italianos puristas sólo son botarga las de mújol, es la única que debe ser denominada "bottarga" y que se produce principalmente en Cerdeña. Luego supe que en España se producen y consumen en la Región de Murcia y provincia de Alicante, siendo la población de San Pedro del Pinatar, a orillas del Mar Menor donde se centra la mayor producción, en una zona también dedicada a la explotación de sal marina.

Leo que la botarga se elabora a partir de la bolsa ovárica que es extraída del pescado hembra y, sin romperla, es lavada para quitarle las impurezas y puesta en salmuera o salazón de sal marina. Posteriormente se prensa para escurrir y quitarle la humedad y se expone al sol. Se vende en piezas enteras o bien trituradas. Leo también que los antiguos egipcios consumían huevas de pescado disecadas. No obstante, su difusión por las costas del Mar Mediterráneo se debería a los fenicios. Tradicionalmente se ha tratado de un alimento constituyente de la dieta de los pescadores durante sus jornadas en la mar.

Huelga decir que de vuelta a casa me hice con un par de botes de botarga de mújol triturada, además de dos pequeñas piezas enteras y envasadas al vacío para rallar, que prometen dar a mi paladar nuevas emociones a través de ocurrencias gastronómicas que salgan al paso. Tal es su sabor que será difícil errar cualquier elaboración. Prometo compartir su resultado.