La fotografía para mí es algo más que una imagen más o menos bella o artística. Para los que tenemos memoria de pez, como es mi caso, la fotografía es el notario de nuestros días, de nuestra vida. Quien ha visto y recuerda cómo han crecido nuestros hijos. Quien nos trae al presente momentos casi olvidados y capacitada para emocionarnos una y otra vez. Muda y silenciosa nos arranca la lágrima perdida, el aplauso contenido, la sonrisa anticipada o la tristeza más hermosa. Es, sin duda alguna, una gran aliada.
Y sí, José Luis Fortuño, voy aprendiendo a contener mis impulsos y a economizar y seleccionar los disparos. Aunque también te digo, que no siempre lo consigo.