EN SU TINTA
Regreso en este caleidoscopio vital a los fogones asturianos para traer una exquisitez de su cocina tradicional; los chipirones afogaos en su tinta. Citar a los chipirones ya es de por sí un seguro en la mesa, pero si además se trata de una cocina con sabor y templanza es para traspasar esa puerta imaginaria y personal solo permitida a los manjares.
Se trata de uno de los platos típicos de las sidrerías asturianas y que tan bien acompaña a tan afamada bebida de trago largo e inconfundible sabor.
Su elaboración es sencilla y agradecida, salvo la pejiguera limpieza de los pequeños cefalópodos. Una vez superada esta prueba, todo es coser y cantar.
Ingredientes: 1 kilo de chipirones, una cebolla, un diente de ajo, un chorrito de vino blanco, una cayena, tinta de calamar, aceite de oliva virgen y sal.
Elaboración: Echamos en una cazuela un poco de aceite y sofreímos un ajo picado. Cuando el ajo comienza a dorarse, añadimos la cebolla que habremos picado finamente con anterioridad. Bajamos el fuego al mínimo y cuando la cebolla esté pochada, incorporamos los cuerpos, las cabezas de los chipirones y la tinta Removemos despacio y añadimos el chorrito de vino blanco. Sazonamos y tapamos. Dejamos la cazuela al fuego durante unos quince minutos. Transcurrido este tiempo, apagamos el fuego y dejamos unos cinco minutos en reposo y a disfrutar de este auténtico manjar.
Este tipo de platos me gusta acompañarlos con un poco de arroz aparte para evitar el continuo untar de pan. Pero bueno, un día es un día. Hoy sin arroz.
Afogar viene a significar, cubrir y guisar a fuego lento.
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lunes, 17 de septiembre de 2018
lunes, 22 de enero de 2018
00621 Los Chipirones en su Tinta
LOS DE SIEMPRE
Aunque me encantan, no acostumbro a elaborarlos. Pocas veces se ponen a tiro. Eso sí, como los vea, a por ellos que voy. Es de esos platos de infancia que me traen gratos, gratísitmos recuerdos. Hace pocos días tuve la oportunidad de saborearlos y deleitarme con ellos. Y como no podía ser de otra manera, recordé los que hacía mi madre, otra de sus especialidades. Así que volví a sacar de la estantería de la librería el cuaderno de "Sabores de mi madre". Y así dice la receta:
Ingredientes: 18 chipirones, 2 cebollas, 1 pimiento verde, medio vaso de vino blanco, un sobre de tinta de calamar, aceite de oliva virgen y sal.

Elaboración: Limpiar los chipirones, separando las bolsas de tinta, y reservar los tentáculos y las aletas. Hacer la salsa pochando en aceite las cebollas y el pimiento verde con un poco de sal. Cuando empieza la cebolla a pocharse, añadir el medio vaso de vino blanco, rehogar y añadir el sobre de tinta más las bolsas que hayamos recuperado de limpiar los chipirones. Dejar guisar unos 15 minutos, apagar el fuego y triturar la salsa. Rellenar los chipirones en crudo con los tentáculos y las aletas troceados, y cerrar con un palillo. Colocar la salsa ya triturada de nuevo en el fuego y depositar sobre ella los chipirones ya rellenos y salpimentar. Guisar durante unos 30 minutos a fuego lento con la cazuela tapada.
En la libreta no lo pone, pero sí que lo escribe mi recuerdo. Mi madre acostumbraba a servirlos con arroz blanco, simplemente hervido, y a modo de flan individual. Todo ello acompañado de la ya aprendida frase: "cuidado con los palillos".
En la libreta no lo pone, pero sí que lo escribe mi recuerdo. Mi madre acostumbraba a servirlos con arroz blanco, simplemente hervido, y a modo de flan individual. Todo ello acompañado de la ya aprendida frase: "cuidado con los palillos".
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