martes, 8 de diciembre de 2015

00191 Recuperar Sensaciones

DE GRATOS INSTANTES

Acabo de escuchar que quienes guardan fotografías lo hacen para suplir la falta de memoria. Puede que sea cierto. En mi caso, además de mi querencia hacia las imágenes, algo de eso hay. Reconozco, y no me queda otra ya, mi memoria de pez. No lo oculto. Cuántas veces he tenido que recurrir a mi archivo fotográfico para constatar una realidad discutida.

Algo así me ha sucedido hoy. El motivo del desencuentro ha venido motivado por la fecha de un acontecimiento familiar. No tenía mayor trascendencia y en este caso era  fácil de averiguar. Sólo había que ir al disco externo, abrir la carpeta correspondiente al asunto en cuestión y confirmar la fecha.

He aprovechado esta oportunidad  para proseguir con mi inagotable clasificación de imágenes y carpetas de archivos fotográficos. He elegido al azar una  que rezaba "Reyes 2013". Desconocía su contenido. Efectivamente, las primeras instantáneas hacían referencia al amanecer de ese día tan especial. Pero había más. Alerre, un fin de semana de calçotada en Lupiñén y nuestras vacaciones de Semana Santa en Huelva. Cerca de cuatrocientas fotografías que he distribuido en cuatro nuevas carpetas.

Motivado por el recuerdo que guardo de esa familiar calçotada he empezado a enumerar, descartar, titular y argumentar las fotografías de este archivo hasta que han llegado unos paisajes captados en las proximidades de Montmesa. Llegamos hasta allí para avistar grullas y que la chiquillería, sí también nosotros, disfrutaran del fantástico espectáculo.

Las imágenes entonces me han devuelto al frío de la espera, a la placidez de una tarde con sonrisas inquietas, a un cielo cambiante de presurosas nubes buscando su alberca, a horizontes pugnando por ser gris, por ser luz. Me han regresado a un instante feliz y aparentemente olvidado, a un paraíso cercano, a una húmeda tarde de contrastes encontrados, a una sierra perfilada, y al lejano gruir de las grullas llegando a un merecido descanso.

Será cierto que quienes guardamos fotografías lo hacemos para suplir nuestra falta de memoria, aunque prefiero pensar que las atesoramos para recuperar sensaciones que el desorden y el olvido imponen.









  

No hay comentarios:

Publicar un comentario